La Libertad: continúan atentados contra sitios arqueológicos pese a pandemia

Desde marzo del 2020 a la fecha, se han reportado 32 casos y autoridades intensifican lucha contra invasores. Solo en lo que va de mayo se han dado cinco desalojos.

Exhortan a ciudadanía denunciar hechos. Foto: DDC La Libertad
Exhortan a ciudadanía denunciar hechos. Foto: DDC La Libertad
Diego Paz

Pese a las restricciones por la COVID-19 en el país y en La Libertad, los atentados contra el patrimonio arqueológico no han frenado e, incluso, muchos inescrupulosos han tomado ventaja de la disminución de la afluencia de gente para ubicarse en diversos sitios protegidos por el Estado.

Según la data de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC), se han detectado un total de 32 invasiones de marzo del 2020 a la fecha.

“Lamentablemente, en este periodo de pandemia, aprovechando las restricciones de movilidad y suspensión de actividades, algunas personas han intentado posicionarse de áreas vinculadas a diversos sitios arqueológicos de la región. Actualmente, se viene remediando esta problemática con el apoyo de la Policía Nacional del Perú (PNP) a fin de recuperar las áreas invadidas”, dijo el titular la DDC, Jhon Juárez Urbina, a La República.

Próximas intervenciones

En ese sentido, la autoridad sostuvo que se tienen programadas recuperaciones extrajudiciales que se ejecutarán en el transcurso de las próximas semanas. Esto de acuerdo a la disponibilidad de los efectivos de la PNP.

Cinco desalojos en mayo

El primer desalojo de mayo se dio en el complejo arqueológico El Brujo. En un área de 1.660 metros cuadrados se habían hecho excavaciones para colocar estructuras para viviendas.

Días después se procedió a retirar un muro de adobe que había sido colocado ilegalmente en el sitio arqueológico Cerro Blanco y Cerro Chico, cerca al complejo de las Huacas del Sol y La Luna.

Hace unas semanas se quitaron palos y pozos ciegos que habían sido puestos en la Zona Arqueológica Monumental Castillo Jesús María.

Y hace dos días se logró desalojar invasiones en el sitio arqueológico Bitin, donde incluso ya habían construcciones de viviendas y perforaciones en tierra.