Una peruana y su esposo son asesinados en EE. UU. por un vecino racista

Crimen de odio. Ambos fueron acribillados por un sujeto que terminó abatido por la policía. El hijo de la pareja presenció la masacre en Baltimore.

Escenario. Así quedó la vivienda donde ocurrió el crimen. Foto: difusión
Escenario. Así quedó la vivienda donde ocurrió el crimen. Foto: difusión
Óscar Chumpitaz

Los familiares de la peruana Sara Alacote (37) y su esposo salvadoreño Ismael Alfredo Quintanilla (41) no encuentran explicación al brutal ataque de un vecino que acabó con la vida de la pareja, en el condado de Baltimore, en Estados Unidos.

El caso, que ha sido calificado como un crimen de odio, fue perpetrado por un vecino quien aprovechó que los esposos descansaban para ingresar a su propiedad y asesinarlos a sangre fría.

Según las autoridades, la puerta de la casa fue forzada. Antes se había escuchado una explosión y eso le llamó la atención a los policías que patrullaban la zona. Era el preámbulo de lo que vino después.

El agresor racista había quemado la casa de los Quintanilla Alacote y la de los vecinos. El hijo de las víctimas, Anthony, de 17 años, fue el único sobreviviente de esta masacre que, además, terminó con la vida de Sagar Ghimire, de 24, quien era otra vecina, y dejó gravemente herido a otro residente en esa zona de Woodland, Maryland.

Asesino fue abatido

Y aunque el responsable de estos crímenes, Everton Brown, de 56 años, fue abatido por la policía estadounidense, la familia de las víctimas clama por justicia. En Lima, María Luisa Alacote tramitaba ayer una visa humanitaria para asistir hoy a los funerales de su hermana Sara y su cuñado.

La tragedia ocurrió el ultimo sábado 8 cuando Everton Brown cometió el asesinato usando un arma de fuego y un cuchillo.

“Escuché una explosión y disparos, subí a esconderme en un cuarto de visitas y vi por la ventana a mi mamá y al hombre disparando”, contó Anthony. Y agregó: “La última cosa que escuché de mi papá llorando fue diciendo en inglés ‘no dañes a mi familia, por favor’”.

Juana, hermana de Sara, confirmó que “mi sobrino vio cómo dispararon a su mamá”.

Sueños truncos

“Cuando llego, veo tres cuerpos tirados ahí, seguía el fuego todavía. No podía creerlo, preguntando a ver si era mi hermana que estaba en el suelo”, dijo Luis Alacote, hermano de Sara.

Ever Quintanilla contó que su hermano Ismael tenía la intención de vender esa casa y mudarse de ese vecindario, en el que vivían desde el 2017.

“Tenían muchos sueños y esos sueños han quedado truncos”, manifestó.

Sabían que era peligroso, pero andaba libre

En la residencia de Everton Brown hallaron armas y explosivos caseros. Brown tenía un historial de conflictos y su comportamiento asustaba a la comunidad. “Él no estaba apto para vivir en el vecindario, porque era muy peligroso. Pero no hicieron nada cuando se le denunció”, dijo Mariella Barrios, prima de Sara.

¿Dónde denunciar violencia contra la mujer?

Si usted ha sido o conoce a alguien que ha sido afectada o involucrada en hechos de violencia familiar o sexual, puede comunicarse de manera gratuita a la Línea 100 del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, que cuenta con un equipo especializado en “brindar información, orientación y soporte emocional”.

Además, la Línea 100 tiene la facultad de derivar los casos de violencia familiar o sexual más graves a los Centros de Emergencia Mujer o al Servicio de Atención Urgente. Este servicio atiende las 24 horas, todos los días del año (incluye feriados).