Realizan plantón frente a Embajada de Colombia en apoyo a manifestantes

Ciudadanos peruanos y colombianos llegaron hasta el distrito de Miraflores para mostrar su rechazo a la violencia policial en el país vecino.

Piden al gobierno colombiano poner fin a la represión policial y escuchar demandas de la población. Créditos: César Zorrilla / URPI-LR
Piden al gobierno colombiano poner fin a la represión policial y escuchar demandas de la población. Créditos: César Zorrilla / URPI-LR
Sociedad LR

Con información de César Zorrilla / URPI-LR

Colombia atraviesa un periodo de convulsión social producto de varios días de manifestaciones que hasta el momento han dejado al menos 24 muertos y cientos de heridos. En apoyo a quienes participan de las protestas, un grupo de personas realizó un plantón frente a la Embajada de Colombia en Perú, en el parque Kennedy de Miraflores.

Ciudadanos peruanos y colombianos se congregaron en los exteriores del consulado para denunciar la represión que cometen las fuerzas armadas y policiales del Gobierno de Iván Duque.

Uno de los principales promotores del plantón es el grupo Colombianos en Perú, cuyos integrantes se mostraron preocupados por la situación que atraviesan sus connacionales.

“Más que una iniciativa fue un deber cívico ante la barbarie que está sucediendo en nuestro país”, dijo un joven colombiano.

Lazy loaded component

“Estamos en llanto por todo lo sucedido, por la cantidad de muertos que ha habido a pesar de que hemos querido una protesta pacífica, el Ejército y la Policía están matándonos, cuando se supone que debe cuidarnos”, manifestó otra mujer colombiana, quien tiene familia residiendo en su país natal.

Los presentes realizaron cánticos, llevaron la bandera colombiana, velas y pintaron carteles para exigir el cese de la violencia hacia los manifestantes, así como la salida de Iván Duque.

La movilización social en el país vecino se inició a raíz del rechazo a la reforma tributaria que la gestión de Duque pretendía llevar a cabo para recaudar mayor dinero para el Estado, pero que un gran sector de la población consideró que los afectaba.

Desde un inicio las protestas se tornaron violentas y se contabilizaron las primeras muertes. A pesar de que el presidente retrocedió en su proyecto, el descontento no cesa y se siguen registrando marchas en Medellín, Cali, Bogotá y otras ciudades, para exigir mejoras en sectores desatendidos, como la educación, salud, seguridad, y por su puesto, el fin de la represión.