Cuidados del agua para la salud y un desarrollo sostenible

Grover  Lozada

Especialistas piden concientización para cuidar el agua y sus fuentes naturales. Foto: NCI
Especialistas piden concientización para cuidar el agua y sus fuentes naturales. Foto: NCI

Estudios demuestran que en la región Piura se consume agua contaminada y sería la razón principal de las enfermedades estomacales y contagios de la COVID-19. Además, las sequías se podrían evitar con el cuidado de ecosistemas y evitando el desperdicio en la agricultura.

Piura. En tiempos electorales, una vez más los ciudadanos de las zonas pobres y extremadamente pobres vuelven a oír las promesas de los candidatos para reducir la brecha de los servicios básicos como el agua potable para sus hogares y periodos sin sequía para la agricultura; sin embargo, el tema parece ser más grave.

Por un lado, existe el desconocimiento de las autoridades para garantizar el recurso hídrico aun en ausencia de lluvias, y por otro lado está el consumo masivo de agua que llega a los hogares sin las garantías de agua potable de calidad. Es decir, los piuranos estarían consumiendo agua altamente contaminada.

El médico pediatra del hospital Santa Rosa, Andrés Silva Horna, precisó que los casos de problemas gastrointestinales e infecciones respiratorias, en especial las diarreas, se incrementan durante la temporada de verano, debido a que las altas temperaturas favorecen la proliferación de las bacterias, así como la descomposición y contaminación de algunos alimentos.

Población en riesgo por agua contaminada. Foto: difusión

Asimismo, el especialista en temas hídricos Paul Viñas alertó que las altas temperaturas también perjudican las fuentes de aguas subterráneas, de donde se abastecen los piuranos. El biólogo precisó que el agua subterránea se contamina por la filtración de sustancias químicas al suelo, por ejemplo, los ‘botaderos’ de basura. Por ello, consideró que las plantas de tratamiento deben de tener una capa impermeable en el suelo para evitar esta filtración de todas las sustancias químicas o de lixiviación que se producen al descomponerse los desechos sólidos.

De acuerdo con el Plan Regional de Saneamiento Piura 2021-2025, la población piurana consume agua contaminada. Y esto sería consecuencia de las miles de enfermedades estomacales, principalmente en niños y ancianos. Según el Centro de Epidemiología, prevención y Control de Enfermedades, durante el 2019 en Piura se registraron 27.386 enfermedades diarreicas en menores de cinco años. En el mismo periodo, se registró 41.935 personas mayores de cinco años con estos males estomacales.

Además, en el 2020 se registraron 14.067 casos de enfermedades diarreicas en menores de cinco años y 19.659 casos en mayores de cinco. También se alerta que en las zonas donde no se cuenta con agua potable, los contagios de la COVID-19 son masivos, debido a la carencia del servicio básico.

El plan regional detalla que el Subsistema de agua Piura corresponde al tipo de abastecimiento de agua de carácter subterráneo de donde la EPS Grau S.A. se aprovisiona. La misma hace uso de tres acuíferos: el acuífero del Bajo Piura, con el cual abastece a Piura, Castilla y Catacaos; el acuífero del Alto Piura, con el que abastece a Chulucanas y Morropón y el acuífero de la Quebrada Fernández que abastece a Máncora y Los Órganos.

Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre, desde el año 1934 se abastece de fuentes subterráneas que provienen de un acuífero confinado de la formación Zapallal que se encuentran con un alto grado de concentración mineral como consecuencia de la sobreexplotación del manto acuífero, ubicado aproximadamente a 100 metros de profundidad, actualmente el 60% de la demanda de la población se abastece con esta fuente.

En este mismo subsistema, los acuíferos del bajo y alto Piura, así como el acuífero de la quebrada Fernández se encuentra contaminada con minerales y sedimentos, y pese a ello solo utiliza un tratamiento de desinfección convencional.

Subsistemas Peligrosos

En el subsistema Quiroz, la represa San Lorenzo además de estar contaminada con sedimentos, se encuentra contaminada con metales pesados, debido a la minería ilegal que abunda en Las Lomas y Tambogrande. Aquí también se utiliza un tratamiento de desinfección convencional.

También se advierte sedimentos y eutrofización (aumento de nutrientes nitrógeno, fósforo) en el subsistema Chira, específicamente en el reservorio Poechos. En este mismo lugar, específicamente en los canales de derivación (Daniel Escobar, Canal Norte, Miguel Checa y Biaggio), el tipo de contaminación es aún más alarmante, pues se trata de agua residual doméstica, residuos sólidos domésticos y vertimientos de agroquímicos.

Los estudios advierten que los acuíferos de Piura no están en buen estado. Foto: difusión

Para el tratamiento de las fuentes subterráneas que presentan alta salinidad, se requiere tecnologías como ósmosis inversa, desionización del agua, etc. Sin embargo, los costos de tratamiento son altos, por lo que en el Plan Regional se recomienda —en el caso de Piura— la pronta ejecución del proyecto “Ampliación y Mejoramiento del Sistema de Producción, Almacenamiento y Distribución primaria de Agua Potable de los distritos de Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre, provincia y departamento de Piura”.

Fuentes de agua en peligro

Por otro lado, los especialistas advierten que esta región no padecería de agua contaminada ni por la falta de este recurso, puesto que tiene el privilegio de contar con fuentes naturales de agua que ofrecen la cantidad necesaria para la población. No obstante, poco o nada se hace para conservarlas en buen estado.

De acuerdo con el diagnóstico forestal elaborado por el Gobierno Regional de Piura y sus aliados, en esta región hay 51.051,70 hectáreas de bosque húmedo de montaña y 60.249,38 hectáreas de páramo andino que son los reguladores del sistema hidrológico para el abastecimiento del agua en cantidad y calidad a la cuenca baja que tiene alta demanda para el consumo humano, agrícola, pecuario e industrial.

Piura tiene los páramos andinos que garantizan el agua para consumo humano e industrial. Foto: NCI

Es decir, estos ecosistemas altoandinos producen suficiente agua para toda la población, incluso ante la ausencia de lluvias; pero, los incendios forestales, el sobrepastoreo, la expansión de frontera agrícola y la tala ilegal alteran estos ecosistemas que impiden la producción del elemento líquido. El diagnóstico forestal alerta que al 2015 se perjudicó 677,294.35 ha.

Para los especialistas del Fondo del Agua Quiroz Chira este problema es grave, ya que según un el monitoreo hidrológico realizado por ellos, por cada hectárea bien conservada se produce 600 a 700 litros de agua por segundo. Es decir, con las hectáreas degradadas y deforestadas la región se hubiera abastecido de más de 4 millones 741 mil 064 litros de agua por segundo para consumo humano, agrícola e industrial.

Piura tiene fuentes de agua naturales para abastecer a la parte alta y baja de la región. Foto: Infografía La República

El especialista en recursos hídricos Paúl Viñas Olaya refiere que hay varios factores que propician el desperdicio del agua. Uno de ellos y el más perjudicial es la falta de concientización de los ciudadanos que utilizan conexiones clandestinas, ya que estas personas no cuidan el agua porque no les cuesta, " Estas personas usan el agua sin pagar un sol a la EPS, entonces, si me cuesta voy a cuidar y evitar pagaren exceso”, criticó.

Asimismo, manifestó que las malas prácticas como la producción del arroz sin tecnología perjudica la provisión del elemento líquido, “El cultivo de arroz es el que más demanda de agua. Cada hectárea de cultivo de arroz necesita un mínimo de 14.000 m3 de agua, pero en muchos valles de Piura llegan a usar más del doble, es decir cerca de 30.000 m3, debido a las malas prácticas agrícolas y deficiente tecnología.

“Las autoridades deben incidir en el cuidado de los ecosistemas altoandinos para la provisión de agua”, expresó.

Además, informó que se debe reducir el sobrepastoreo y la tala con actividades alternativas que viene realizando Naturaleza y Cultura Internacional a través del Fondo del Agua Quiroz Chira. Entre estas actividades resaltan la producción de café orgánico, producción de leche y queso y producción acuícola .

En ese sentido, el ingeniero Abel Calle Cruz, secretario técnico del Fondo del Agua Quiroz - Chira, detalló que la inversión en los ecosistemas altoandinos es importante porque además de regular el agua que abastece a la región, cumplen un importante rol al disminuir los sedimentos; de esta manera, se asegura agua de calidad.

“Plantar un árbol nativo en las cabeceras de cuenca, cuesta por lo menos S/ 6,80, un monto bajo para los beneficios ambientales que nos brinda. Para reforestar una hectárea es necesario 1.100 plantones y se necesita S/ 7480”, indicó.

Los pobladores altoandinos saben que reforestando las áreas degradadas tendrán mejores fuentes de agua. Foto: NCI

En tanto, Armando Rivera Franco, gerente de la Asociación de Productores Agroindustriales de Piura (APAG), manifestó que la capacidad del reservorio Poechos se ha reducido al 46%, según informes del PECHP, debido a que tiene una sedimentación aproximada de 50 millones de m3.

Asimismo, consideró que se debe gestionar la construcción de los reservorios en proyecto para aprovechar al máximo los años en los que hay lluvias en abundancia y dejar de considerar el fenómeno El Niño como un desastre, sino más bien como una oportunidad de “guardar pan para mayo”.

Y es que según explicó Armando Rivera, la oferta de agua que se tiene en los diversos ríos como el Chira, Piura y el mismo Quiroz no es almacenada o regulada en su totalidad. Según datos del PECHP, la oferta anual en el río Quiroz es de 800 m3 de agua; sin embargo, solo 600 m3 se almacenan en San Lorenzo, como resultado 200 m3 se pierden.