Desmienten muerte de Luis Bambarén y aseguran que está estable

La Compañía de Jesuitas informó que está circulando información falsa sobre el deceso del religioso. El expresidente de la Conferencia Episcopal se encuentra estable.

Provincial de los Jesuitas del Perú indicó que se comunicaron con la persona más cercana que está atendiendo a monseñor y confirmó que está estable. Foto: La República
Provincial de los Jesuitas del Perú indicó que se comunicaron con la persona más cercana que está atendiendo a monseñor y confirmó que está estable. Foto: La República
Sociedad LR

El superior provincial de los Jesuitas del Perú, Víctor Hugo Miranda, informó que en redes sociales se está difundiendo información falsa sobre la supuesta muerte de monseñor Luis Bambarén a causa del nuevo coronavirus. Recientemente, el obispo emérito de Chimbote fue internado en una clínica de Lima.

“Él estuvo haciendo un cuadro un poco complicado y el día domingo se decidió internarlo. Se desconocía que tenía COVID-19, pero con las pruebas respectivas se le diagnosticó. Por ello, sacamos el comunicado ayer (17 de marzo)”, contó en RPP.

“Nosotros nos comunicamos con la persona más cercana que está atendiendo a monseñor Bambarén y nos dijo que está estable. Él pidió oraciones por su salud y que está con mucha paz. Es una situación frágil de salud”. agregó.

El pasado 17 de marzo, la Compañía de Jesuitas del Perú emitió un comunicado donde señaló acerca del internamiento del obispo. “El expresidente de la Conferencia Episcopal Peruana recibe todos los cuidados que sus hermanos jesuitas podemos proveerle para su recuperación”, se lee en la misiva.

¿Quién es monseñor Bambarén?

Monseñor Bambarén se convirtió en obispo nombrado por el cardenal Juan Landázuri y fue designado Obispo Auxiliar de Lima por el papa Pablo VI, en diciembre de 1967.

El 8 de junio de 1978 fue nombrado obispo de Chimbote y asumió el cargo el 25 de julio del mismo año. Ejerció este obispado hasta el año 2003, cuando cumplió los 75 años y se jubiló. En febrero de 1998 fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, y reemplazó a monseñor Augusto Vargas Alzamora. Posteriormente, fue reelecto en el año 2000.