Ministerio de Vivienda se pronuncia sobre la nueva zonificación de Lurín

Sociedad LR

Formación rocosa del valle de Lurín conocida como la Piedra del Amor. Fotografía: Andrés Merino
Formación rocosa del valle de Lurín conocida como la Piedra del Amor. Fotografía: Andrés Merino

Junto al Minam, invocan a las autoridades ediles a efectuar una planificación urbana que considere la conservación de ecosistemas y los riesgos que generan los fenómenos naturales o eventos climáticos.

El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) en conjunto al Ministerio del Ambiente (Minam) se pronunciaron sobre el reajuste integral de zonificación (RIZ) de Lurín. Advierten que existen “graves problemas urbano-ambientales” que surgirán tras haber aprobado esta medida.

Indican que invocaron a las autoridades municipales, de manera reiterada y mediante opiniones técnicas, a planificar el territorio considerando sus potencialidades y limitaciones. Esto con el único objetivo de garantizar un crecimiento armónico y compatible con los atributos ecosistémicos propios de la zona.

“Se ha señalado la importancia de que el RIZ incluya una evaluación robusta de riesgos por fenómenos vinculados a eventos climáticos, los cuales se podrían agravar ante procesos naturales y antropogénicos inadecuados que ocurren en el valle de Lurín; sobre todo ante la ocurrencia de fenómenos como El Niño”, indicaron.

“Asimismo, se ha recomendado que la propuesta considere como principio la recuperación y mantenimiento de la infraestructura natural, como los ecosistemas de humedal, ubicados en la línea de costa, de modo que se pueda prevenir la ocurrencia de desastres”, agregaron.

Además, sugieren realizar más estudios para definir los diferentes materiales de terreno existentes. Esto es necesario debido al incremento de actividades que se generarán con la decisión tomada, lo que tendrá un impacto directo en la estructura ecológica del lugar.

“En consecuencia, invocamos a las autoridades ediles a efectuar una planificación urbana considerando los riesgos que generan los fenómenos naturales, los eventos climáticos y la necesidad de conservar y recuperar los espacios naturales de las ciudades con la finalidad de lograr un crecimiento urbano armónico y seguro que beneficie a la ciudadanía”, culminan.