Cusco: Gobierno desactiva un conflicto, pero se activa otro en el Corredor Minero

De cal y arena. Chumbivilcas firmó convenio con Hudbay y Espinar retomó protestas por incumplimientos en la implementación del plan de reparaciones a afectados por minería.

El Corredor Minero se ha convertido desde hace algunos años en el epicentro de las protestas contra la minería. Foto: difusión
El Corredor Minero se ha convertido desde hace algunos años en el epicentro de las protestas contra la minería. Foto: difusión
José Víctor Salcedo

Mientras que la provincia de Chumbivilcas logró cerrar la firma del Convenio Marco con la minera Hudbay, un grupo de comunidades de la provincia de Espinar decidió retomar acciones de protesta porque el diálogo no dio resultados.

Por un lado, Hudbay y Chumbivilcas suscribieron el lunes el convenio que implica un aporte voluntario de S/ 11 millones, más el financiamiento de obras por impuestos por S/ 42 millones. Con eso - por lo menos este año- se cierra el conflicto que había ocasionado la suspensión de las actividades de Hudbay en los últimos días de febrero pasado.

En detalle, el Convenio Marco considera los siguientes aportes: S/ 4.5 millones destinados a financiar proyectos y actividades en beneficio de la provincia, S/ 1.5 millones para la compra de equipos e implementos para fortalecer la lucha contra el coronavirus, y S/ 5 millones para la elaboración de perfiles y/o expedientes técnicos de proyectos para el cierre de brechas sociales en todos los distritos de Chumbivilcas.

Adicionalmente, la minera destinará un fondo revolvente de S/ 42 millones para ejecutar proyectos bajo la modalidad Obras por Impuestos, sin afectar el presupuesto de la provincia. “El compromiso de la empresa es el de destinar S/ 53 millones para el desarrollo y ejecución de proyectos prioritarios que mejoren la calidad de vida y las oportunidades de las familias chumbivilcanas”, dijo Jaime Gálvez, ministro de Energía y Minas.

Caso Espinar

La otra cara de la moneda es el reinicio de las protestas en Espinar. Las comunidades de la zona de influencia del proyecto Integración Coroccohuayco, expansión de la mina Antapaccay de Glencore, cuestionan la demora excesiva de la Comisión Multisectorial para implementar el plan de reparaciones por las afectaciones de la actividad minera. Por eso, el lunes procedieron a bloquear el Corredor Minero del Sur a la altura de la comunidad campesina Tintaya Marquiri. Decenas de vehículos quedaron varados.

La Comisión Multisectorial informó que ya se presentaron los resultados de la información analizada sobre los componentes agua, suelo, y aire, así como de la vigilancia sanitaria del periodo de 2012-2020. “Cabe señalar que la información presentada fue previamente distribuida a los interesados el 22 de febrero del presente”, informó en un comunicado.

Agregó que en aquella reunión se anunció la realización de trabajo de campo, previa planificación y preparación con los representantes de las comunidades para complementar el análisis sobre los impactos, riesgos y eventuales daños.

Se había propuesto iniciar la visita de campo a partir del 22 de marzo. El plazo propuesto era porque las entidades involucradas debían realizar coordinaciones técnicas para garantizar la obtención de información en un proceso planificado, integral y participativo.

Segundo en conflictos

Según el reporte de conflictos de la Defensoría del Pueblo, a fines de enero, la región imperial tenía 22 conflictos sociales: 15 activos y siete latentes. Ocupaba el segundo lugar en el ranking después de Loreto. El 64.8% corresponde a conflictos relacionados a la actividad minera. La mayoría está en el Corredor Minero, que atraviesa las provincias de Espinar y Chumbivilcas.