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Vivir y morir dignamente: el peligro de los prejuicios sobre la eutanasia y el suicidio

Tras una larga lucha, Ana Estrada marcó un hito histórico en el Perú cuando el Poder Judicial emitió un fallo en el que se ordenó respetar su derecho a la muerte digna. Luego de ello, circularon opiniones desatinadas. Especialista analiza el riesgo que implican los estigmas en torno a un tema vital como este.

Fallo judicial ordena que se respete el derecho de Ana Estrada a acceder a una muerte digna. Foto: La República
Fallo judicial ordena que se respete el derecho de Ana Estrada a acceder a una muerte digna. Foto: La República
Estéfany Luján

“Si yo quiero vivir mi vida a plenitud y si yo amo y respeto tanto la vida, quiero que el último capítulo no sea una agonía. Que todo sea en libertad”. Así expresaba Ana Estrada su petición para acceder a una muerte digna a través de la eutanasia porque, al fin y al cabo, este final inexorable es parte de la vida.

Por fin, este jueves 25 de febrero, el Poder Judicial ordenó al Ministerio de Salud (Minsa) y al Seguro Social de Salud (EsSalud) respetar la decisión de la psicóloga de 44 años de poner fin a su vida debido a que ella padece polimiositis desde los 12 años y, actualmente, esta enfermedad degenerativa e incurable la mantiene postrada por al menos 20 horas al día.

Este fallo marcó un hito histórico en el acceso a derechos humanos y la libertad humana en el Perú, ya que el Código Penal condena el homicidio piadoso. Pese a ello, se produjo una serie de comentarios estigmatizantes y llenos de prejuicios en torno a la elección de morir e, incluso, en un tema tan sensible como el suicidio.

Tal fue el caso del candidato a la presidencia Rafael López Aliaga, quien tuvo lamentables declaraciones sobre la decisión de Ana, y las cuales no serán reproducidas completamente.

“Sobre la eutanasia, yo les digo algo: si una persona se quiere matar, es libre. (...) Para qué busca que el Estado se entrometa en un tema tan privado”, dijo el candidato que se identifica como provida, además de otras frases que no reproduciremos.

López Aliaga, en menos de 100 palabras, destiló ideas equívocas sobre morir dignamente, la eutanasia y el suicidio.

Sobre todo, en el caso de este último, que se ha convertido en una de las tres primeras causas de defunción entre personas de 15 a 44 años, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

La muerte por suicidio, además, afecta al menos a 1.500 peruanos al año, de acuerdo a estimaciones brindadas por Vanesa Herrera, psiquiatra del Instituto Nacional de Salud Mental. Esto sin contar el subregistro.

Suicidio se puede prevenir

Sobre la minimización del dolor que desencadena el suicidio y conceptos erróneos que, desafortunadamente, aún circulan en la sociedad peruana, la Dra. Herrera señaló a La República que “denotan desconocimiento, insensibilidad, elevados prejuicios estereotipados al no comprender que el suicidio se puede prevenir identificando y tratando oportunamente a personas con problemas de salud mental”.

“Es fundamental que sensibilicemos a nuestra población. La población, incluidos los políticos, tienen mucho estigma o prejuicios al hablar de estos temas y minimizan los hechos”, añadió la especialista.

A fin de prevenir las cifras dolorosas que marcan las vidas de muchas familias, Herrera advirtió que es necesario normalizar entre la ciudadanía hablar sobre salud mental y emociones, ya que, según indicó, el 80% de personas que murieron por suicidio eran afectadas por la depresión, uno de los trastornos que más inciden en la población peruana.

“Lo primero que hay que hacer es hablar del tema. Permitámonos hablar de los malestares emocionales que todos nosotros vivimos y que se han incrementado en el contexto del confinamiento y la pandemia”, acotó.

“Las familias, padres, hermanos y madres debemos hablar de la depresión y derribar los mitos y creencias. Los mitos de que es flojera, las frases ‘Pon de tu parte’, ‘Ya se te va a pasar’ o ‘Haz algo’. Estos son mitos extendidos: el ‘cómo no vas a poder’ o hacer burlas en torno a los malestares que son auténticos y significativos”, explicó Herrera.

También precisó que no solo se suicidan personas con depresión, sino que otras están agobiadas por problemas emocionales severos, como ser sobrevivientes de diferentes formas de violencias. “Esos son factores que pueden gatillar el intento suicida. Es algo que de ninguna manera puede ser tomado a la ligera”, aclaró.

Ante ello, es importante que las personas afectadas por ideas recurrentes de suicidio busquen ayuda oportuna porque la depresión tiene tratamiento. Ya sea con intervención terapéutica o fármacos, hay esperanza.

Ana Estrada quiere morir con dignidad

El caso de Ana nada tiene que ver con la depresión y el suicidio abrupto que, muchas veces, deriva de este trastorno, el cual debe ser abordado por especialistas para recibir tratamiento oportuno con el objetivo de evitar este final.

En diálogo con la BBC, Estrada indicó que hay gente que piensa que ella está deprimida, “pero es al contrario”.

“Hay un concepto del suicidio como autodestructivo. Pero en mi caso es completamente diferente. Esto se trata del amor por la vida, de libertad. Yo amo tanto la vida que una vida sin libertad no es vida”, señalaba a inicios del 2020.

Precisamente, el fallo del Poder Judicial no implica que Ana vaya a poner fin a su vida, sino que, según explicó, le da la libertad de decidir cuándo lo hará. Esa resolución de 59 páginas le da el poder de no prolongar el sufrimiento causado por su enfermedad degenerativa.

“Se ordena al Minsa y EsSalud (...) respetar la decisión de su representada de poner fin a su vida a través del procedimiento técnico de la eutanasia; debiéndose entender por eutanasia a la acción de un médico de suministrar de manera directa (oral o intravenosa) un fármaco destinado a poner fin a su vida u otra intervención médica con ese objetivo”, señaló la resolución.

Ello porque el PJ consideró que se podrían ver afectados los derechos de Ana Estrada a la dignidad, autonomía, libre desarrollo de su personalidad y de la amenaza de no sufrir tratos crueles e inhumanos.

“Entonces, ¿estoy deprimida? ¿Cómo podría estarlo y, al mismo tiempo, mantener esta gran campaña que creció con el tiempo y echó raíces? Amo la vida. La respeto. Amo y me aman”, señaló en su blog Ana, quien ahora pide que la recuerden como una mujer valiente.

¿Dónde pedir ayuda en caso de problemas de salud mental o ideación suicida?

  • Centros de salud mental comunitarios. Puedes acceder al directorio a través de este enlace
  • Línea 113 (opción 5) del Ministerio de Salud. Puedes llamar en cualquier momento y serás atendido por psicólogos.