Cierran kioskos de canillitas del Centro Histórico y se quedan sin trabajo

Son más de 30 personas que pierden su única fuente de ingresos en plena pandemia porque, según la Municipalidad de Lima, no cuentan con autorización.

Canillitas despojados de su única herramienta de trabajo. Foto: Karla Cruz/ URPI-GLR
Canillitas despojados de su única herramienta de trabajo. Foto: Karla Cruz/ URPI-GLR
Sociedad LR

Información: Karla Cruz / URPI-GLR

La historia de Juan Romero inició hace 60 años en la venta de diarios y revistas. Este canillita con más de medio siglo de experiencia en el oficio, recuerda que empezó desde muy pequeño, con solo 6 años de edad. Antes fueron su padre y abuelo quienes se dedican a la distribución de periódicos y revistas; hasta ayer eran él y su esposa.

Con este trabajo lograban mantener a su familia, pero después que un grupo de fiscalizadores de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) cerrará su kiosko, no saben cómo lo harán. Según cuentan, este puesto venía funcionando desde hace 100 años.

Además de esta pareja, son otros 31 canillitas los que se habrían quedado en la calle tras el cierre de sus negocios. Según cuentan, un grupo de fiscalización de la MML intervino estos negocios cerrándolos por no contar con los permisos actualizados y los equipos de bioseguridad en el marco del estado de emergencia.

Los vendedores manifiestan que estos cierres se han dado de forma arbitraria y que los dejan sin su único sustento para subsistir. Su situación ya era crítica por la pandemia, que lamentablemente, se ha llevado a 8 canillitas hasta el momento.

“No se quisieron identificar y me cerraron el puesto. Me obligaron a cerrar mi módulo y si no cerraba me quitaban mi mercadería. Me siento mal, estoy enferma, les explico, pero no me entienden. Todos los documentos están en mesa de partes, no entiendo qué es lo que quieran. Trabajo aquí hace 20 años, pero soy canilla desde niña, yo voceaba”, narra Sonia Aliaga.

“Con los años que han pasado me he quedado aquí. No nos avisaron antes de cerrar, siempre venía fiscalización, nos pedían nuestros datos y después se iban, pero nunca de esta manera. Me dicen que no tengo permiso y que soy informal. Tengo una niña de 10 años y vivo del día a día y nos ponen multas ¿Qué voy hacer ahora?”, agrega preocupada.

Estos trabajadores pertenecen a la Federación Nacional de Vendedores de Diario, Revistas y Loterías del Perú y alegan que tienen problemas para formalizar desde los cambios que hubo con la gestión de Susana Villarán, dicho cambio los obligó a retomar trámites desde cero. Comentan que han intentado presentar sus papeles, pero que no han tenido respuesta y la pandemia a complicado los trámites.

Respuesta de la Municipalidad

Por su parte, la MML emitió un comunicado negando que se haya producido una intervención arbitraria o sin informar debidamente a los comerciantes. Además, añaden que estarían amparando en las normativas establecidas para la lucha contra la COVID-19.

Además, informan que estos puestos no contarían con autorización desde el 2011 y estarían infringiendo las normas de bioseguridad.