Transfobia en la televisión peruana: violencia contra personas trans sigue presente

Milagros Requena

MilagrosRCal

18 Ene 2021 | 20:41 h
Los contenidos transfóbicos "reproducen los prejuicios más básicos que tenemos sobre esa población". Foto: USI/América Televisión/Panamericana
Los contenidos transfóbicos "reproducen los prejuicios más básicos que tenemos sobre esa población". Foto: USI/América Televisión/Panamericana

A raíz de la escena transfóbica en De vuelta al barrio, especialistas explican las implicancias de mostrar contenidos que siguen reproduciendo estereotipos y estigmatización sobre la comunidad trans.

No es un secreto que la comunidad trans en el país es constantemente discriminada y vulnerada en más de un aspecto de sus vidas. La transfobia, el odio y rechazo se suma a la larga lista de vulneraciones contra sus derechos, bajo la falta de políticas públicas para proteger a esta población.

El último 8 de enero, la serie De Vuelta al Barrio, una producción de América Televisión, proyectó una escena violenta en la que el personaje principal del sketch hacía referencia a mujer trans. Una escena que posiblemente hubiera pasado desapercibida si no fuera por Gianna Camacho, activista e integrante del Proyecto Únicxs de la UPCH, quien denunció —a través de sus redes sociales— la transfobia contenida en el episodio de la serie.

Denuncia transfobia en episodio de DVAB. Foto: @periodistatrans/Twitter

No es un presunto caso de transfobia, es transfobia

Camacho explica que las escenas proyectadas en la serie son un primer acercamiento a la verdadera situación a la que se deben enfrentar las personas trans en nuestro país y que estas representan un claro ejemplo de transfobia. “La violencia de este video es normalizar que somos así. Son los estereotipos y estigmas que hay sobre nosotras”, lamenta.

Según la activista, se pueden identificar cinco momentos en los que se reconocen los estereotipos sobre la comunidad trans, específicamente sobre las mujeres: la burla en el tono de voz, la vergüenza del personaje masculino al saber que una aparente mujer trans se ha fijado en él, el trabajo con connotación sexual al que se dedica la mujer, y el escándalo al salir a la calle tras el rechazo del varón.

“Todos esos elementos para quien no sabía que constituían transfobia, hoy por hoy creo que ya lo sabe. (...) Siempre se nos ha tenido al último en la lista de espera de reconocimiento de derechos, pero hoy más personas trans, en diferentes partes y en diferentes ámbitos, vamos a seguir dando la lucha y visibilizando todas las desigualdades que se dan. (...) Esto es solo un ejemplo y la punta del iceberg de todos los problemas que acarrea la discriminación por identidad de género o transfobia en nuestro país”, resalta.

La transfobia en los medios de comunicación

Investigaciones peruanas han dado cuenta sobre la representación de la comunidad trans en nuestro país, las cuales han sido constantemente estereotipadas por medios tradicionales como “grotescas, estrafalarias, escandalosas, extremadamente ruidosas”, además de ser víctimas de una negativa, sesgada y discriminatoria visión contra esta población, como da cuenta Lorena Carbajal en un informe para la Universidad de Lima.

Tales son los ejemplos evidenciados en algunos personajes conocidos en televisión nacional como La Carlota, de Carlos Vílchez; o La Fuana, de Edwin Sierra. Pero la transfobia no solo queda en los modelos que siguen reproduciendo estos estereotipos, sino también en aquellas escenas, noticias y reportajes que no respetan la identidad de género de las personas y siguen ubicándolas en patrones existentes.

Raúl Castro, decano de Comunicación y Publicidad de la Universidad Científica del Sur, califica de “grotesca y lamentable” la escena. Explica que esta “reproduce los prejuicios más básicos que tenemos sobre esa población” y sobre ello detalla que si bien los mensajes que reciben los usuarios de pantalla, como los televidentes, no determinan su comportamiento, sí muestran una versión, una “narrativa creíble”, de lo que sucede en su sociedad.

“(Las pantallas) son como los amigos, solo que no tienen rostro y congregan millones de voluntades y subjetividades, mensajes y relatos. (...) El usuario de pantalla o de social media, entiende que lo que aprecia ahí es una explicación del mundo (...) Tomas muchas cosas de ahí, lo usas en la práctica, pero otras no”, comenta.

Sin embargo, el problema no es de las audiencias que recepcionan este mensaje, sino de los que crean y siguen reproduciendo este tipo de contenido que, a la larga, forma una percepción sobre las cosas. Por ello, son importantes los mensajes y contenidos que emiten, ya que existe una responsabilidad social detrás.

“El empresario de las industrias culturales tendría que comprender que es también un agente activo en la construcción de una mejor sociedad. Una empresa hoy en día no está solo para generar rentabilidad, únicamente, sino que deben tener propósitos. El propósito más importante de una empresa de las industrias culturales es propiciar el entendimiento y el diálogo mediante un mejor conocimiento de nosotros mismos. Es el tender puentes”, resalta.

Sin ley que ampare a la comunidad trans

Diversos colectivos y organizaciones civiles a favor de los derechos de la comunidad trans han indicado que tomarán acciones para que se sancione y evite que escenas similares se proyecten como las emitidas el 8 de enero en televisión nacional. “Vamos a elevar un documento a la sociedad de prensa y televisión para que las disculpas que se vean o las sanciones que se den a la productora o la producción sean de la misma magnitud del daño que han hecho”, señala Gianna Camacho.

Miluska Luzquiños, activista TLGBI a favor del reconocimiento de la identidad trans, expresa que la reproducción de este tipo de contenidos, que sigue avalando estereotipos ideados sobre la comunidad trans, repercuten en las personas trans. Más aún, lamenta que sea el mismo Estado el que sigue vulnerando los derechos de esta población.

“No somos el chiste, no somos la burla, somos cuerpos de lucha que están resistiendo en un país que no tienen ninguna política pública. Más allá del pronunciamiento que las organizaciones puedan sacar, el Estado se zurra en ellos. ¿Cuántos pronunciamientos hemos sacado en el 2020 por los transfeminicidios?, ¿Cuántos pronunciamientos hemos sacado por el pico y género en el que la policía violentó a las compañeras? (...) El Estado no hizo nada. (...) ¿Cuál es la respuesta que tomará el MTC frente a la emisión de este programa? (...) Hay un trasfondo de violencia que las compañeras han normalizado y es la ausencia de respuesta del Estado. No tenemos una política marco que proteja a la comunidad trans”, señala.

La productora y algunos actores que participaron en la escena se disculparon por los hechos ocurridos y aceptaron su error; sin embargo, hasta el cierre de esta nota, no se han tomado otras acciones por parte de los creadores del mensaje transfóbico más allá de las disculpas a través de sus redes sociales ni tampoco se ha retirado ese contenido de su página web. La República intentó comunicarse, pero no obtuvo respuesta para conocer qué medidas tomarán para evitar que este tipo de contenidos se sigan reproduciendo.

El contenido transfóbico de De vuelta al barrio es aún visible en la página web de América Televisión. Foto: captura de pantalla Americatv.com

Desde las organizaciones que defienden los derechos de la comunidad trans esperan sanciones ejecutadas por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones y las entidades de regulación de los medios de comunicación. “Ellos hicieron esto en televisión nacional con millones de espectadores y necesitamos que se hagan las disculpas de la misma forma y por el mismo medio.”, finaliza Gianna Camacho.