La Española se paseó por todo el Congreso y robó una laptop

Óscar Chumpitaz

Detenida. Vanesa Cejuelas Correa, alias la Española. Foto: difusión
Detenida. Vanesa Cejuelas Correa, alias la Española. Foto: difusión

Insólito. El 29 de diciembre trepó el enrejado y llegó a la oficina de la legisladora María Cabrera. La PNP la detuvo en una covacha cerca de los rieles del tren. Vendió lo sustraído.

Sigilosa con sus movimientos, aunque no para una buena causa. La Española fue quien ingresó al Congreso de la República y se robó una de las laptops de la legisladora María Cabrera.

A sus 29 años, Vanesa Cejuelas Correa burló todos los controles de seguridad del recinto parlamentario. Sin embargo, fue captada por una de las 25 cámaras de videovigilancia.

Que haya ingresado a una institución que se creía inexpugnable era lo único que le faltaba a su increíble historia. El 21 de octubre del 2019 había sido arrestada cuando pretendía sustraer un monitor de la Municipalidad de La Victoria.

Cinco días después volvió a caer por robar una laptop en ese mismo distrito. El 10 de abril del 2014 fue intervenida distribuyendo droga. También registra una requisitoria por microcomercialización de droga desde el 2006 y figura en el Registro Nacional de Detenidos y Sentenciados a Pena Privativa de la Libertad Efectiva.

Paso a paso

Pasó 14 años de su vida en líos policiales y judiciales. Hasta que la madrugada del martes 29 de diciembre del 2020 fue captada ingresando al Congreso. Trepó el enrejado que da a los jirones Junín y Andahuaylas. Incursionó al recinto por la puerta posterior.

Luego de caminar por Pasos Perdidos, caminó por los pasadizos del segundo piso y subió a la tercera planta, donde está la oficina de María Teresa Cabrera. Forcejeó unos segundos la puerta y robó la laptop.

Siete días después, la policía la ubicó en una covacha de la avenida Enrique Meiggs, al costado de los rieles del tren.

Confesó que había vendido el aparato por 40 soles a un tal ‘Pablo’, quien luego fue ubicado entre el jirón Moquegua y Chancay. Se trata de un reciclador identificado como Pablo Antonio Cobián Huamán, de 29 años, quien terminó confesando que comercializó el artefacto por 80 soles a un desconocido; esto en inmediaciones de la plaza Ramón Castilla. La Española tiene que responder a la justicia.