Bala que mató a trabajador en Chao, Virú, la disparó suboficial PNP José Hoyos

En evidencia. Efectivo policial comandó brutal represión a manifestantes que exigían mejoras salariales en las empresas agroexportadoras y donde fue asesinado el obrero Jorge Muñoz, pero él rechazó la imputación diciendo que su revólver no funcionaba desde años. Peritaje balístico echó por tierra su coartada.

Por justicia. En 15 días, la División de Homicidios identificó al autor del disparo que mató a Jorge Muñoz Jiménez, pero todavía faltan otros dos asesinatos. Foto: Jaime Mendoza/La República
Por justicia. En 15 días, la División de Homicidios identificó al autor del disparo que mató a Jorge Muñoz Jiménez, pero todavía faltan otros dos asesinatos. Foto: Jaime Mendoza/La República
Doris Aguirre

Varios de los efectivos que estuvieron bajo su mando, lo señalaron como responsable de la represión del jueves 3 de diciembre contra los manifestantes de Chao, en Virú, episodio en el que perdió la vida por impacto de bala en la cabeza, el trabajador Jorge Muñoz Jiménez. Pero el suboficial superior PNP José Hoyos Agip lo negó en todos los idiomas. Afirmó que su revólver Smith & Wesson estaba inoperativo, por lo que no pudo haber percutado un solo tiro. Sin embargo, un peritaje balístico reveló que sí había usado el arma. El proyectil que mató a Jorge Muñoz, de 20 años de edad, había salido de su revólver.

Fue el titular de la Fiscalía Provincial Mixta Corporativa de Virú, William Salinas Anastacio, quien requirió al jefe de la Oficina de Administración de la Región Policial de Trujillo la relación de los policías que participaron en la violenta represión en Chao, así como la identificación de las armas que portaban.

Los efectivos interrogados señalaron que actuaron bajo las órdenes del suboficial superior José Hoyos, de la Unidad de Servicios Especiales (USE), quien dispuso disparar tanto a los lanzadores de lacrimógenas como a los escopeteros de perdigones. No obstante que negó las versiones, el fiscal solicitó a Hoyos que entregase su Smith Wesson calibre 38, de serie AVS-504, de propiedad del efectivo. La División de Homicidios de la Dirincri comunicó al fiscal que el resultado de homologación dio como resultado positivo. El proyectil extraído al trabajador Jorge Muñoz había sido disparado por el arma del suboficial José Hoyos, nacido en el distrito de José Leonardo Ortiz, en la provincia de Chiclayo, Lambayeque, el 18 de enero de 1971. Está por cumplir 50 años de edad.

Ante la evidencia, el fiscal William Salinas ha solicitado la detención inmediata del suboficial José Hoyos Agip.

Durante las jornadas de protestas de los trabajadores de las empresas agroexportadoras por mejoras salariales, tanto en el norte como en el sur del país, han fallecido 3 personas. La primera fue Jorge Muñoz Jiménez, de 20 años, el jueves 3 de diciembre; el adolescente de iniciales K. M. R. C., de 16 años, y Reynaldo Reyes Ulloa, de 27 años, el miércoles 30 de diciembre, en ambos casos en San José, Virú. Hasta el momento, solo está por resolverse el caso de Jorge Muñoz.

Durante las diligencias del fiscal Salinas, se determinó que el número de los policías que cubrieron servicio durante las protestas del jueves 3 de diciembre se redujo a 5 los que contaban revólveres, entre ellos se encontraba el suboficial superior José Hoyos Agip. Es en ese momento que Hoyos negó haber disparado porque su revólver no funcionaba, pero de todas maneras el fiscal insistió.

Las armas fueron llevadas al laboratorio de Criminalística de Chiclayo para las pericias correspondientes. Fue así que el revólver Smith & Wesson calibre 38 de Hoyos resultó positivo para disparo.

En su defensa, el policía José Hoyos, un suboficial superior con 30 años de servicio en la Policía Nacional, quien labora en la Unidad de Servicios Especiales (USE) de Trujillo, negó tajantemente haber usado su arma. Hoyos aseguró a los detectives de la División de Investigación de Homicidios y ante el fiscal William Salinas que hacía más de 20 años que no usaba su revólver. Sin embargo, la pericia balística forense concluyó que el revólver Smith & Wesson se encontraba en buen estado de funcionamiento y con características de disparo en todas las recámaras del tambor.

Según el certificado de necropsia del Instituto de Medicina Legal de Virú, firmado por el médico forense Luis Asián Vergara, el obrero Jorge Muñoz Jiménez presenta una herida penetrante en la cabeza y falleció como consecuencia de un “shock hipovolémico y laceración encefálica”, causados por un proyectil de arma de fuego.

Sus compañeros lo señalaron, pero igual lo negó

La pericia balística forense detalla que Jorge Muñoz Jiménez fue impactado por un proyectil calibre 38, cuando se encontraba de espaldas, debido a que presenta una herida penetrante en región parietal izquierda, con un trayectoria de atrás hacia adelante, de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo y a larga distancia.

Pese a que José Hoyos ha negado ser el autor de la muerte de Jorge Muñoz, otros 5 compañeros de armas que participaron en la represión contra los manifestantes aseguraron al fiscal William Salinas que el superior Hoyos se encontraba en el lugar donde ocurrieron los hechos y cumplía funciones de jefe de escuadra de pelotón de efectivos de la USE comisionado para neutralizar las movilizaciones de los trabajadores agroindustriales.