Retroceso glaciar afecta a lagunas de cordilleras por efecto del cambio climático

Sociedad LR

Nevado Pastoruri perdió su masa glaciar de forma acelerada. Foto: Actualidad Ambiental
Nevado Pastoruri perdió su masa glaciar de forma acelerada. Foto: Actualidad Ambiental

Deglaciación produce la variación del volumen de las lagunas ya existentes o forma nuevas, lo que puede ser peligroso para las poblaciones asentadas en las partes bajas de estas zonas.

Amenazas. Las lagunas ubicadas en las cordilleras del Perú están sufriendo diversas variaciones como consecuencia del retroceso glaciar, que es uno de los impactos generados por el cambio climático.

Ello, según el Inventario Nacional de Lagunas de Origen Glaciar elaborado por el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), adscrito al Ministerio del Ambiente (Minam).

La mayoría de estas lagunas son alimentadas por el flujo glaciar y por las lluvias que ocurren en dichos ecosistemas, razón por la cual constituyen una fuente importante de almacenamiento y abastecimiento para uso agrícola, poblacional, industrial, hidroeléctrico y otros en diferentes regiones del Perú.

De acuerdo con el estudio mencionado, la variación de este recurso hídrico, principalmente en la reducción de su capacidad de almacenamiento, ya sea por disminución del aporte del flujo glaciar, aporte de sedimentos o alteración de su calidad, entre otros, podrían ser perjudiciales para cubrir los diversos usos, afectando la calidad de vida de la población.

En ese contexto, los expertos del Inaigem consideran que es muy importante desarrollar y fortalecer los inventarios e investigaciones que ayuden a monitorear el estado de dichas fuentes naturales de agua.

El actual Inventario Nacional de Lagunas de Origen Glaciar ha sido elaborado con imágenes del sistema Sentinel-2 del año 2016. Allí se registraron 8.577 lagunas, en un conjunto de veinte cordilleras: dieciocho con cobertura glaciar y dos sin cobertura glaciar (consideradas extintas).

La actualización de dicho inventario se iniciará el año 2021, a fin de seguir evaluando las variaciones en las lagunas de origen glaciar. Con ello, se podrán identificar aquellas fuentes hídricas naturales que se encuentran en formación y que podrían representar una mayor oferta de agua, o también podrían ser una amenaza, si se forman en zonas inestables.

Para la siguiente edición del referido inventario, se viene recolectando y sistematizando la información cartográfica, que son insumos importantes para caracterizar las lagunas; además, se efectuarán visitas de campo.

La información actualizada de este recurso ayudará a mejorar su gestión y conservación. Al respecto, Gladis Celmi, especialista del Inaigem, enfatizó en la importancia de identificar y hacer seguimiento del estado de las lagunas.

Explicó que el retroceso acelerado de los glaciares repercute directamente sobre las características de estos cuerpos de agua, ya sea variando la superficie y volumen de las ya existentes o contribuyendo a la formación de nuevas lagunas, “que en el futuro podrían representar un riesgo para la población asentada aguas abajo”.