Hospital Loayza: 13 pacientes COVID-19 fueron operados por estenosis traqueal

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Leyla Fulca Padilla fue sometida a la cirugía de resección de estenosis por una lesión en la tráquea. Foto: Minsa
Leyla Fulca Padilla fue sometida a la cirugía de resección de estenosis por una lesión en la tráquea. Foto: Minsa

Esta patología se presenta como consecuencia de intubaciones prolongadas a las que son sometidos los enfermos en estado grave.

En el 2019, solo dos personas fueron operadas por estrechez de tráquea en el Hospital Nacional Arzobispo Loayza (HNAL) del Ministerio de Salud (Minsa). Sin embargo, este año los casos se elevaron a 13 debido a que son cuadros muy recurrentes en pacientes con COVID-19.

La estrechez de tráquea, también conocida como estenosis traqueal, se genera en aquellos que tuvieron una intubación prolongada por requerir de ventilación mecánica durante su recuperación.

“La intubación prolongada que suelen padecer los casos severos con esta enfermedad predispone a presentar lesiones en los anillos traqueales, lo que a la larga genera la obstrucción en el flujo de aire a los pulmones y también la pérdida de la función del habla”, explicó el doctor José Antonio Novoa Pérez, cirujano de Cabeza y Cuello y Maxilofacial del hospital Loayza.

El especialista sostuvo que para revertir la estenosis traqueal existen diversos tipos de tratamiento, pero dependerá del nivel, extensión y grado del compromiso de la patología. Indicó que, en el caso del hospital Loayza, se ha optado por una cirugía que consiste en retirar los anillos traqueales dañados para luego volver a unir ambas partes de la tráquea.

Además de restablecer la arquitectura de la tráquea, este procedimiento permite que la persona mejore su respiración y se comunique por sus propios medios al día siguiente de la intervención, sin necesitar de ningún dispositivo, como una cánula de traqueotomía.

Por lo general, un paciente sometido a esta operación es dado de alta al tercer o cuarto día poscirugía y los controles se realizan por consultorio después de dos semanas para revisar su evolución. Luego, se deberán practicar exámenes adicionales, como fibroscopias, de forma mensual para evaluar la cicatrización y, de acuerdo a ello, ser dados de alta de consulta externa.

Una de las pacientes a las que se le practicó esta cirugía fue Leyla Fulca Padilla (56), quien, tras recuperarse de la COVID-19, empezó a tener problemas respiratorios y del habla por una lesión en la tráquea que se produjo por el tiempo en que estuvo intubada.

El doctor Edward Bustamante Contreras, también especialista en cirugía de cabeza, cuello y maxilofacial del hospital Loayza, señaló que la mujer fue sometida a diferentes estudios, entre ellos una fibroscopia y tomografías, para determinar la ubicación y grado de severidad de la enfermedad.

“Puedo hablar y respirar con normalidad. Me siento contenta con el resultado de la operación y muy agradecida con el SIS y los médicos del hospital Loayza porque antes de la operación no podía dormir, ni comer, sentía que me iba a quedar sin aire, ahora me siento muy bien”, comentó Fulca, quien reside en Iquitos, pero fue derivada a Lima para tratar su mal.