Primer paciente grave de COVID-19 pide no bajar la guardia ante posible rebrote

Sociedad LR

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25 Dic 2020 | 17:16 h
Luego de haber estado más de dos meses internado en UCI por COVID-19, el padre Luis Núñez del Prado fue dado de alta. Foto: EsSalud
Luego de haber estado más de dos meses internado en UCI por COVID-19, el padre Luis Núñez del Prado fue dado de alta. Foto: EsSalud

El sacerdote Luis Núñez del Prado estuvo casi dos meses en UCI y, pese a otros problemas crónicos de salud, sobrevivió. En esta Navidad, pide a la ciudadanía tener cuidado.

Luis Núñez del Prado fue el primer paciente en ingresar a la unidad de cuidados intensivos (UCI) por enfermar gravemente tras contraer la COVID-19 en marzo de este año. Ahora, como sobreviviente, pidió a la población no bajar la guardia y cumplir con las medidas de bioseguridad, entre ellas el lavado de manos, el uso de mascarillas y practicar el distanciamiento social para evitar la propagación del nuevo coronavirus.

Los exhorto a todos a que no bajemos la guardia. Debemos estar siempre preparados, siempre atentos a esta situación tan difícil en el mundo. Sobre todo, tomemos todas las medidas como el distanciamiento social, lavado de manos y el uso de la mascarilla. Tenemos que preocuparnos por nuestra salud y de todos los peruanos, sobre todo de las personas más vulnerables como los ancianos, y de las personas que nos rodean”, pidió.

Desde su hogar en Lurín, donde continúa con su recuperación favorable, el sacerdote también recordó el momento difícil que significó luchar por su vida en una cama UCI. Por ello, envió un mensaje de aliento al personal médico que se encuentra en primera línea de batalla contra el SARS-CoV-2.

El religioso pidió al personal médico que tenga fuerzas y esperanza en su lucha contra la pandemia en los hospitales y centros asistenciales, al destacar la vocación de servicio y sacrificio de los profesionales de la salud.

Los médicos son nuestros héroes, nuestros ángeles. Agradezco a los médicos de corazón. Ellos están en primera línea, ellos dan su vida por salvar muchas vidas. Les digo que tengan fuerza y esperanza. Estamos unidos en esta lucha. No están solos, tienen el cariño de sus seres queridos y del Perú. Tenemos los mejores médicos en el mundo. Me considero un milagro de los médicos del Hospital Rebagliati, que me salvaron la vida con tanto profesionalismo”, reflexionó.