Detenciones y posible soborno extienden crisis en el Colegio de Enfermeros

El conflicto por el decanato del CEP lleva más de un año. Durante ese tiempo, la disputa entre dos decanas ha sido llevada a juicio, se ha denunciado usurpación de locales y se han detenido a personas por supuesto sobornos.

Conflicto entre dos decanas mantiene en crisis al gremio de enfermeros y enfermeras. Foto María Pía Ponce / URPI-GLR
Conflicto entre dos decanas mantiene en crisis al gremio de enfermeros y enfermeras. Foto María Pía Ponce / URPI-GLR
Abel Cárdenas

El pasado miércoles 16 de diciembre, dos miembros del equipo de la junta de la exministra y decana del Colegio de Enfermeros, Liliana La Rosa, fueron detenidas por el supuesto delito contra el patrimonio y usurpación agravada, luego que la policía les encontrara 42 mil soles que aparentemente iban a ser entregados al vigilantes de uno de los locales administrado por la junta de la también decana, Mónica Ríos.

Según el parte policial, obtenido por La República, se detuvo a 8 personas, entre las que resaltan la enfermera Edda Coyotopa Fernández, miembro directivo de la junta de la exministra La Rosa, así como a Elida Bravo Benites, tesorera de la misma junta.

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En conversación con este medio, Mónica Ríos, decana de dicha institución por decisión del consejo nacional señaló que “no es la primera vez que intentan usurpar los locales del Colegio de Enfermeros. En el intento del 7 de julio de 2019, golpearon al vigilante. Esta vez, nuevamente, las mismas personas intentaron ingresar, pero ahora con sobornos. La autora intelectual de estos actos es la ex decana Liliana La Rosa”, indicó.

Informe policial. Foto: cortesía

Mientras que, a través de un comunicado, el consejo directivo nacional de la decana Liliana Rosa, respaldada por los documentos de Registros Públicos, respondieron a las acusaciones señalando que la señora Mónica Ríos viene “ocupando ilegalmente” los predios de dicha gremio. Además, con respecto a la denuncia, expresaron que el personal de vigilancia de dicho local se comunicó con las detenidas para conversar sobre su situación laboral. Motivo por el cual acudieron a las instalaciones, en donde el personal les manifestó que se retirarían “con el fin de no generar mayores gastos ni juicios laborales al Colegio”.

Inicio del conflicto

El conflicto se inició en abril de 2018, cuando la entonces decana del Colegio de Enfermeros, Liliana La Rosa, fue convocada por el ex presidente Martín Vizcarra para asumir el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis). Para ello, pidió licencia por 30 días, quedando en el cargo su ex vicedecana, Mónica Ríos.

Luego de un mes, el consejo nacional decidió extender su licencia por varios meses más. Sin embargo, en septiembre de ese año, se decidió que su cargo de ministra era incompatible con el de decana de la institución. El problema estalla cuando el consejo nacional decide anular su licencia y por ende vacarla del cargo de decana, en octubre del 2018.

Según Mónica Ríos, el reglamento del colegio de enfermeros señala, en su artículo 37, que los miembros directivos del consejo regional y consejo directivo nacional dejarán sus puestos vacantes en casos de muerte, renuncia, incapacidad moral, mental y física permanente, sanción disciplinaria, designación como funcionario público que requieran dedicación a tiempo y que generen conflicto de interés.

Dicha decisión generó que la entonces ministra demandara al Colegio de Enfermeros con el fin de declarar nula dicha resolución o acto administrativo.

Al salir del Midis, La Rosa apeló a que su junta todavía seguía formalmente inscrita en Registro Públicos como responsables del gremio para volver a asumir el cargo, indicó Ríos. Aunque precisó que los colegios profesionales no están obligados a inscribirse en Registros Públicos, ya que su máxima entidad son los consejos nacionales, quienes decidieron la vacancia de Liliana La Rosa. El juicio no ha avanzado por el tema de la crisis sanitaria, remarcó.

División de locales

El Colegio de Enfermeros cuenta con tres locales: uno en la avenida Santa Cruz 556, Jesús María (con posesión de la junta de Liliana La Rosa); otro en Jirón Huáscar 1930, Jesús María (con posesión de la junta de Mónica Ríos) y una tercera sede en la avenida Garzón, en el mismo distrito (sin posición de ninguna junta)

Así como la dirección de CEP está en conflicto, también se encuentran en división la posesión de los locales del gremio profesional. A partir de la vacancia y el inicio del juicio, se han hecho denuncias públicas por la usurpación de locales por parte de ambas juntas directivas.

“La impertinencia y obstrucción de intereses de la señora Ríos en tomar los locales de nuestra Orden es parte de una argucia legal que pretenden configurar a través de engaños, actos de corrupción y fraude ante las autoridades del Ministerio Público la Policía Nacional del Perú”, señala el comunicado del consejo directivo nacional que preside Liliana La Rosa.

Asimismo, es importante precisar que el presupuesto que ingresa por parte de los agremiados sigue siendo administrado por la junta de La Rosa, mientras que la junta de Ríos tiene escasos recursos para continuar con su administración.

Proceso electoral

Un nuevo proceso electoral podría haber calmado las aguas en medio del conflicto. Sin embargo, el proceso convocado para el 6 de diciembre, indicó Ríos, tuvo que suspenderse porque se abrió un paralelismo de elecciones por parte de la otra junta.

La República intentó comunicarse con la exministra del Midis, Liliana La Rosa, pero hasta el cierre de la nota no obtuvimos respuesta.

Por su parte, el vocero de la junta de Liliana La Rosa, el abogado Juan Manuel Espinoza, se comunicó con La República para dar sus descargos sobre lo señalado en la nota.

Con respecto a las detenciones en el local de Huáscar, Espinoza señaló que no es como cuenta la señora Mónica Torres. Lo que sucedió, indica, es que uno de los vigilantes contratados por Torres se comunicó con las dos miembros de la junta directiva de Liliana La Rosa con el fin de cobrar su liquidación y firmar su renuncia, debido a la falta de pagos que tenía. Ante eso, las representantes acudieron al local con el monto de 42 mil soles que iban a ser entregado a 6 vigilantes, bajo la división de 7 mil para cada uno. En eso llegó la policía, pero no es soborno como indican, remarcó.

Espinoza también indicó que, una semana antes de este hecho, la señora Mónica Ríos no dejó que los supervisores laborales de Sunafil ingresen al local de Huáscar para cotejar las condiciones de los trabajadores, motivo por el cual, la entidad fiscalizadora les puso una multa superior a 28 mil soles, que fueron notificados a la junta de Liliana La Rosa.

Sobre materia legal del conflicto, el abogado de La Rosa precisó que ante registros públicos, los locales están a nombre del Colegio de Enfermeros y el decanato a responsabilidad de Liliana La Rosa. La razón de su continuidad en el cargo responde, según Espinoza, debido a que la actualización de los cargos en registro públicos es obligatorio a partir de la inscripción de un colegio profesional. Y debido a que Mónica Ríos no cuenta con el respaldo de los dos tercios de consejeros regionales, el tribunal de Registro Públicos no aceptó la decisión que tomó su grupo a fines del 2018, cuando supuestamente vacaron a Liliana La Rosa.

Además, indicó que la señora Ríos fue removida de su cargo de vicedecana en septiembre del 2019, como consta en partidas registrales, y también se le ha abierto un proceso legal por usurpación de funciones en agravio del Colegio de Enfermeros.

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