La Generación del Bicentenario... y se burlaban de ellos

Ángela  Valdivia,Carlos Páucar,David Pereda,,

Ange1792CarlosPaucar3dperedaz

16 Nov 2020 | 5:03 h
Gran ejemplo. Jóvenes de todos los estratos, de todos los distritos, de todas las regiones, lograron acabar con un régimen usurpador, el de Manuel Merino. Mucho que aprender de su valentía. Foto: Jorge Cerdán / La República
Gran ejemplo. Jóvenes de todos los estratos, de todos los distritos, de todas las regiones, lograron acabar con un régimen usurpador, el de Manuel Merino. Mucho que aprender de su valentía. Foto: Jorge Cerdán / La República

Luego de la salida de Manuel Merino de la presidencia que usurpó y tras una semana de tenaz lucha juvenil, quedó claro que el gran protagonista de la protesta social fue el poder joven, los centennials, que salieron a la calle con vigor y valentía pese a las críticas de figuras como Flores-Aráoz o Chávez. Su enfrentamiento con la represión alcanzó niveles épicos.

¿Alguien del Perú adulto, no digital, pretiktok, conoce a Ariana Bolo Arce, iOA, Percy Pls, El Cholo Mena, Josy Miau?

En estos siete días que cambiaron la historia del Perú estos llamados influencers han estado muy activos contra la clase política actual que tomó de manera ilegítima el poder.

¿Alguien de la generación de los Baby Boomers (1949-1968), de la generación X (1969-1980), de la generación Y o millennials (1980-2000), sabe siquiera cómo es que tienen tantos miles de seguidores los centennials peruanos (nacieron del 2000 hacia adelante) josimartinezzz, raydelcastillo, bryana_pastor, ale.barnechea, natalia_dlfr, orianabarraza, santiago chavezirus?

Justamente, Josi Martínez, o Josi, como lo conocen, el tiktoker peruano de 16 años con más de 17 millones de seguidores en la famosa plataforma, ha grabado un video con esos mencionados jóvenes de la generación Z, donde se jactan de traerse abajo a Merino y compañía.

“Tocaron a quien no debían tocar, golpearon a quien no debieron golpear, se metieron con la generación equivocada, una generación cansada de abusos, ninguno quería hablar de política, pero ante tanto maltrato hoy todos nosotros nos sumamos a la voz de protesta, muchos marchando en las calles, otros en las redes sociales. Nos cansamos del abuso, de tener que soportar intereses propios de un congreso asqueroso. Esta generación ya no tiene miedo. Seguiremos luchando por lo que creemos justo”.

Ayer, con la renuncia del usurpador Manuel Merino, la realidad demuestra haberles dado la razón.

El ejemplo en las calles

La ahora llamada generación del Bicentenario pudo más que los que incluso se burlaban de ellos durante esta semanas de intensas movilizaciones.

La congresista de Podemos Perú, María Cabrera, llegó a decir que los jóvenes que se movilizan lo hacen porque “quieren seguir viviendo de la mamadera”. La controvertida Martha Chávez pidió “mano dura” creyendo que atemorizaría a los miles de participantes.

El jueves, ante la presencia de una de las más grandes manifestaciones políticas del Perú moderno, la periodista Juliana Oxenford comentó:

“¿Dónde están los que decían que las protestas no reunían a más de cuatro gatos? Lo que hemos visto hoy es verdaderamente reconfortante: una marcha enorme, pacífica, hermosa. ¡El pueblo no es idiota, el Perú se defiende!”.

La socióloga Lucía Dammert afirmó, contundente: “Los jóvenes lograron lo impensable”.

Para la extitular del MEF, María Antonieta Alva: “La generación del Bicentenario, pacífica, responsable y preocupada por el bien común, está dando el ejemplo en las calles”. Agregó: “Que nadie reprima su voz, que es hoy la voz de todos los peruanos”. También la excongresista Indira Huilca dijo: " La movilización popular y en especial la valentía de los más jóvenes nos ha llenado de dignidad, y ha permitido sacar a un operador de las mafias".

El mismo presidente Martín Vizcarra destacó ayer, tras conocer la renuncia de Merino, que fueron los jóvenes quienes con su fortaleza defendieron la democracia.

“Y es cierto, la mayor parte de manifestantes fueron jóvenes que no superaban los 25 años”, comenta el psicólogo social Jorge Yamamoto.

“Los más idealistas fueron en primer lugar cientos y estos jalaron a otros miles y siguen jalando”, dice a La República y agrega que se convirtieron en ejemplo del rol activo que debe tener la población en la política.

“Durante las protestas las redes sociales también han sido un ‘amplificador’ de lo que ocurría en la sociedad. En este caso, los jóvenes son muy activos en su uso, por lo que pueden estar unos cuantos pasos delante de los que no son tan jóvenes e incluso de los medios de comunicación tradicionales”.

La reacción de los jóvenes en estos días –reflexiona Yamamoto– es en fondo y forma. “En esta semana se han observado ataques por parte de los policías a los manifestantes y un ministro del Interior que negaba lo sucedido, mientras el titular de Educación tildó a los manifestantes como miembros del Movadef”.

Para el psicólogo, el papel activo de los jóvenes fue un “tránsito del floro a la acción, y es algo que se le debe a la juventud”. Agrega que la forma de reaccionar en que lo hicieron también fue porque hubo un “umbral de indignación muy alto”.

"Sin el idealismo de los jóvenes –precisa– no se hubiera podido generar estas marchas. Sin embargo, advierte que el idealista también debe tener cuidado, pues podría haber oportunistas políticos que distorsionen sus propósitos y llevarlos a resultados catastróficos. Por ello, opina que son importantes la presencia de valores sólidos.

Semana de conflictos

Desde el inicio de la semana, el lunes 9, al decidir 105 congresistas la vacancia de Vizcarra, por supuestamente haber recibido pagos ilícitos de constructoras cuando fue gobernador de Moquegua, miles de jóvenes ganaron espontáneamente las calles para rechazar esa decisión en el Parlamento.

Por supuesto, los representantes de los partidos tradicionales repitieron los discursos también tradicionales en estos casos: que los adolescentes y muchachos de barrios, colectivos y universitarios eran manipulados, “azuzados” por ciertos políticos, que había “infiltrados” y que “iniciaban” la violencia contras las fuerzas del orden.

La miopía ideológica, política, social, generacional, no les hacía ver el importante protagonismo de la multitud de centennials o generación Z que de las redes sociales pasaban a las calles e influenciaban en sus mayores para apoyar el movimiento por la democracia.

El tuitero Eduardo Negrón lo resume así: “Mi generación que fue a la Marcha de los 4 Suyos no tiene ni punto de comparación con esta nueva y heroica generación. A mis 20 años ni me interesaba la política y me enorgullece ver a jóvenes de 18 años (mal llamado pulpines) haber salvado nuestra democracia. Mis más sinceras GRACIAS”.

¿Cómo definir a esa poderosa generación del Bicentenario, que utilizó Tik Tok, Instagram, Twitter, Facebook, que apeló a los videos e historias para contradecir el discurso político dominante?

La socióloga de la Universidad Católica Noelia Chávez ha usado antes en sus análisis la denominación “generación del Bicentenario”, pero no cree ser la primera persona en acuñarla.

Opina que fue usada mucho más en los últimos días durante las marchas y precisa que se ha usado en otros momentos, no obstante, cree que no logró encontrar un espacio adecuado para su significado.

“Darle un significado importante, no solo como palabra. La generación del Bicentenario es una que está saliendo. Es la que estamos viendo salir a los parques, a las calles, en las diferentes zonas del país”.

Por ello, no cree que solo deba verse como un término, sino como “una generación cansada de lo que observa en la política y economía, dominadas por un grupo de poder en el país”.

Asegura que esta generación no le tiene miedo al “fantasma del radicalismo de los años 80 y 90 porque (la mayoría) no ha nacido en esa época”.

La socióloga precisa que la generación del Bicentenario reclama y participa. “No puedo decir que tenga una agenda política, porque eso no me queda claro, pero sí que está dispuesta a participar en el espacio público y dar a conocer su voz”.

Además, destaca, hacen uso de las redes sociales para hacerse oír, pues incluso en sus memes o videos de Tik Tok se puede encontrar crítica social.

Ciudadanía más justa

Noelia Chávez analiza que esta generación tienen un descontento generalizado, “por todo lo observado y que comparte con el resto de la ciudadanía”.

También es un grupo de jóvenes que hacen uso del territorio de distintas formas, por ejemplo, a través de la danza, caravana de motocicletas, proyecciones en edificios, entre otras.

“Otra característica y lo que los diferencia de generaciones anteriores es su uso de las redes sociales para brindar sus opiniones personales, al mismo tiempo que hacer escuchar sus descontentos”.

Chávez también señala que muestran más solidaridad con el otro. “Esas potencialidades –que seguro solo son algunas– y que creo deben ser aprovechadas y aprendidas por autoridades, partidos políticos y colectivos ciudadanos”.

Por último, la experta de la PUCP enfatiza que para esta generación, el Bicentenario no es una celebración, sino más bien una acción, un reclamo para una ciudadanía mucho más justa.

Está segura de que los jóvenes continuarán haciéndolo.

Los valores democráticos estaban allí

Martín Tanaka, sociólogo, IEP y PUCP

A diferencia de protestas donde gremios y asociaciones organizaban, ahora las han protagonizado grupos muy espontáneos de jóvenes usando redes sociales de modo muy descentralizado. Esta generación supuestamente muy desapegada de la política ha mostrado un vigor impresionante. Era desapego a la política tradicional, pero los valores democráticos estaban allí.

Ha sido en respuesta a una prepotencia y descaro de la mayoría en el Congreso y otros sectores que se sumaron al carro con el nuevo gabinete.

Más que gremios, ha pesado la espontaneidad generalizada. El punto de confluencia ha sido la indignación por la percepción de que había pura arbitrariedad, interés y angurria de poder.

En las movilizaciones del 2000, hubo algo de conducción política: tenía determinados políticos que eran referentes. Ahora los pocos líderes políticos que participan son vistos con desconfianza y tienen papel marginal.

La gama de protesta es mayor ahora

Paula Muñoz, politóloga, U. Pacífico

Un cambio fundamental, que permite mayor efectividad, son las redes sociales. Ha servido para la convocatoria, organización durante la marcha, denuncias, búsqueda de personas, y visibilizar situaciones problemáticas. En Perú no estamos tan organizados como otras sociedades, pero se puede hacer estas protestas nunca antes vistas por las redes. Es algo que el gobierno de facto no entendía.

Además, hay una unión de varias generaciones post-2000. He visto a varios padres, que marcharon en los noventa y 2000, con sus hijos.

La gama de protesta es mayor que en los noventa. Entonces era volver a la democracia. Ahora también, pero la agenda es más diversa: democracia y cuidar avances que están en juego, como la reforma universitaria o el fortalecimiento del TC.

La intromisión de intereses oscuros fue tan clara que eso ha movilizado a mucho más gente. Barrios donde antes no se protestaba, ahora participan.

Una semana decisiva

Lunes 9

Durante la noche, con 105 votos a favor, 19 en contra y 4 abstenciones, el Congreso aprueba la vacancia del presidente Martín Vizcarra.

La medida se aprueba con votos de APP, Frepap, AP, FP, UPP y PP.

Protestas por la noche se desatan en la plaza San Martín y en las regiones.

Julio Guzmán, George Forsyth y Verónika Mendoza rechazan la medida.

Se inician los cacerolazos en todo el país.

Martes 10

Por la mañana, Merino se reúne con el jefe del CC de las FFAA, César Astudillo, y los jefes del Ejército, Manuel Gómez; la Marina, Alfonso Menéndez; la FAP, Rodolfo Pereyra.

A las 5.00 p.m. autojura Manuel Merino (AP) como mandatario de facto.

El presidente depuesto Martín Vizcarra se pone a disposición del Ministerio Público para ser investigado.

El dólar se dispara y la bolsa limeña se desploma tras la crisis política.

Grupos juveniles realizan manifestaciones y estas son reprimidas muy violentamente por la policía.

Miércoles 11

La OEA llama al TC a pronunciarse sobre el golpe del Congreso.

La CIDH demanda garantizar el Estado de derecho en el Perú.

Ántero Flores-Aráoz asume en solitario el premierato.

Marchas crecen a nivel nacional y los ‘cacerolazos’ se multiplican.

El general PNP Jorge Lam es acusado de la represión a los manifestantes.

Jueves 12

Se realiza una de las marchas más grandes en la historia del país. En todas las regiones dicen no a Merino.

También se producen marchas en Madrid, Barcelona, Nueva York, Múnich, etc.

La policía actúa con dureza, lanza lacrimógenas, perdigones. Hay heridos.

Ministro del Interior de facto Gastón Rodríguez afirma que no se usan lacrimógenas, perdigones, helicópteros. Después debe reconocer que sí lo hacen.

Jura un nuevo gabinete, de facto, pese al rechazo generalizado.

Ministra del gobierno ilegítimo Delia Muñoz pide la renuncia del procurador del Estado, Daniel Soria.

Viernes 13

Premier de facto Ántero Flores-Aráoz felicita a la Policía, pese a las numerosas denuncias de excesiva violencia.

Consejo de la Prensa Peruana, APEP y CIDH condenan la represión a periodistas y manifestantes.

16 heridos y 40 detenidos. Y varios periodistas sufren graves lesiones debido a los perdigones.

La Comisión de Educación del Congreso golpea la reforma universitaria y aprueba entregar el bachillerato automático.

Sábado 14

Movilización ciudadana logra desactivar la Comisión Especial para el TC.

Bancadas en el Congreso empiezan a decir que no darán confianza a gabinete.

Conferencia Episcopal llama a escuchar “los gritos de la población”.

Masivas protestas. Dos fallecidos. Inti Sotelo y Jack Pintado se convierten en héroes de la democracia.

Se reportan numerosos heridos y personas no habidas.

La PNP permite ingreso de manifestantes a la Av. Abancay, luego los reprimen.

Domingo 15

Renuncia Merino a la presidencia que había usurpado con apoyo del Congreso.

En calles y casas, la población celebra.

Se realiza gran bicicleteada por la democracia.

Al cierre de esta nota, Pleno del Congreso aún buscaba sustituir a Merino.