Miraflores: vendedora de golosinas pide a municipalidad que la deje trabajar

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22 Oct 2020 | 23:14 h
La venta de golosinas representa el único sustento para ella y su esposo. Foto: Grace Mora / URPI
La venta de golosinas representa el único sustento para ella y su esposo. Foto: Grace Mora / URPI

La comerciante laboró por 34 años en un puesto frente al Parque Kennedy hasta que este le fue decomisado. La comuna indicó que no es “técnicamente ni estéticamente viable” que se ubique en el mismo lugar.

Por Grace Mora y Johann Klug

Victoria Quispe Chihuantito es una vendedora de golosinas que, durante 34 años, ofreció sus productos frente al Parque Kennedy, en Miraflores. Una situación que llegó a su fin el año pasado, cuando la municipalidad del distrito decomisó su puesto por no contar con la autorización correspondiente.

Su hija Maritza Rondón Quispe señaló que su madre ha intentado recuperar su quiosco en varias ocasiones. Además solicitó el permiso para poder trabajar con tranquilidad, pero la solicitud ha sido rechazada.

Según la afectada, con la reanudación de las actividades económicas, el municipio facilitó que algunos ambulantes puedan ubicarse de manera formal en diferentes puntos del distrito; sin embargo, a ella no la consideraron.

Lo que más lamentó es no poder solventar los gastos de su esposo, quien sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y se encuentra en estado vegetal.

En comunicación con RTV, la Municipalidad de Miraflores indicó que tienen conocimiento de la situación y que le ofrecieron reubicarla, pero ella no aceptó. La subgerente de comercialización, Giuliana Chávez, señaló que “técnicamente y estéticamente no es viable” que continúe frente al Parque Kennedy. También agregó que la mujer se estaría “victimizando” al llamar a la prensa.

Ante esto, la hija de la afectada respondió: “No tenemos por qué mentir, mi mamá está desesperada, solo quiere trabajar". "Sí, es cierto que le ofrecieron reubicarla, pero era en puntos en los que mi mamá no iba a vender más de dos o tres golosinas en un día, ella está solventando los gastos de la enfermedad de mi papá. Luego, cuando ella accedía, le decían que ya no o ponían trabas”, detalló.

Mientras tanto, Victoria Quispe Chihuantito debe seguir con la venta de sus productos sin mayor seguridad y en otro punto de la ciudad. “Mi mamá tiene un pequeño modulo que de buena voluntad le han donado. Tiene su mascarilla, protector facial, hasta ha puesto dos conos y un tacho de basura para mantener la distancia y para que boten los desperdicios donde corresponde, ella solo quiere trabajar”, finalizó Maritza Rondón.