Denuncian que 7 nosocomios se negaron a hospitalizar a hombre con coronavirus

Nicol León

nlarge226

21 Abr 2020 | 13:36 h
La Republica
Créditos: Difusión.

Mujer que le alquilaba un cuarto a Manuel Loayza Girón lo desalojó cuando se enteró de que tenía COVID-19. Seis de sus familiares presentan síntomas, pero aún no los atienden.

El miércoles 8 de abril los síntomas del coronavirus se evidenciaron en Manuel Loayza Girón (32). Han pasado 13 días y lo único que obtuvo es la indiferencia del personal de salud de 7 hospitales, que se negó a internarlo por ausencia de camas.

Desde que lo desalojaron del cuarto que alquilaba en El Agustino, Loayza permanece aislado en una choza de Jicamarca, junto a sus tres hermanos, quienes también presentan síntomas de la COVID-19. Otros tres familiares sufren fiebre y malestar corporal, pero no los atienden.

PUEDES VER Coronavirus en Perú EN VIVO hoy 21 de abril: Minsa informa de 445 muertos y 16.325 casos de contagios

El recorrido de Manuel

La ruta que siguió para pedir ayuda inició el 10 de abril, cuando acudió al Hospital Hipólito Unanue para exigir que lo examinen. “No querían sacarle la prueba porque había demasiada gente”, cuenta Yohany, la única de los cuatro hermanos que no presenta síntomas.

Pese a la tos y el malestar que sufría, caminó hasta el Hospital de la Solidaridad más cercano, donde lo recibieron después de que pagó 13 soles por la consulta. El médico le diagnosticó una laringitis causada por una bacteria. Le recetó ampollas y un jarabe, medicamentos que, según él, lo iban a curar.

Lazy loaded component

“Mi hermano ya no tenía dinero para comprar las medicinas. Él se dedica a trabajar en eventos, es un trabajador independiente. Él creyó en lo que le dijo el doctor e hizo una pollada con mis hermanos para que pueda comprar las ampollas que le recetaron. Repartió las polladas de casa en casa”, narra Yohany. Lo recaudado no solo iba a servir para él, sino para sus sobrinas que no tenían qué comer, pues su hermana no fue beneficiaria del bono ni de la canasta.

PUEDES VER 150 trabajadores de EsSalud en el territorio nacional son portadores de la COVID-19

El viernes 17 de abril, Manuel padecía los mismos dolores, por lo que retornó al Hospital Hipólito Unanue y pidió nuevamente que le realicen la prueba de hisopado. Esta vez no se negaron, pero le hicieron esperar más de 10 horas. Recién a las 2 de la madrugada del día siguiente, le entregaron los resultados: positivo para COVID-19.

Resultados de prueba de hisopado.

“Le dan la medicina azitromicina, paracetamol y un inhalador de salbutamol y le dicen que vaya a su casa, que no habían camas para hospitalizarlo. Ni siquiera le midieron la saturación”, añade.

Con el apoyo de sus hermanos, también enfermos, tomó una combi que lo dejó en el Hospital Dos de Mayo, donde le dijeron que no habían camas. En el hospital Sergio E. Bernales enseñó el papel que certificaba que tenía coronavirus, pero la respuesta fue negativa.

La ayuda parecía que se iba a concretar cuando viajó, con el poco dinero que tenía, a la Villa Panamericana. “Le dijeron que, por no haber llegado con ambulancia, no lo podían ingresar”, afirma Yohany.

En ese momento, Manuel vio que una ambulancia salió del complejo. Con lágrimas en los ojos imploró a los especialistas que lo trasladen a un hospital. Lo llevaron a un centro de salud ubicado en Villa María del Triunfo.

También buscó ayuda en la Villa Panamericana.

“Allí, cuando ya estaban a punto de hospitalizarlo, le piden su DNI. Como no era asegurado, lo sacaron”, señala. Entre las 8 y las 9 de la noche del sábado, Manuel caminó hasta el Hospital María Auxiliadora del mismo distrito. Ya no tenía más dinero para tomar un taxi. Durmió afuera con sus hermanos, pero tampoco lo recibieron.

Aún no lo internan

Su hermana Liliana limpió una choza que su jefa alquilaba en Jicamarca para que allí Manuel pueda esperar a que alguna ambulancia lo recoja.

Manuel espera la ayuda en esta choza de Jicamarca.

El lunes 20 de abril, entre las 10 y 11 de la noche, los médicos llegaron a bordo de una ambulancia para evaluar a sus hermanos. Uno de ellos le rogó que midiera la saturación de Manuel. Confirmaron que este tenía 84%, cifra de un paciente que es tratado en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Les reclamaron por qué no se lo llevaban, pero el personal de salud respondió que el vehículo no estaba equipado como para transportar a una persona con COVID-19. Prometieron enviar otra.

Al cierre de esta nota, Yohany dijo que la atención llegó, pero que están evaluando a qué hospital trasladarlo, pues no hay camas disponibles. “Dicen que si no encuentran no van a poder internarlo. El presidente dijo que en la Villa Panamericana hay camas. ¿Por qué no lo llevan ahí?”, se pregunta.