La “cachina” de Cusco, una bomba de tiempo a punto de estallar

Exhortación. Comerciantes ocupan veredas y pistas del distrito de Santiago en el Sábado Baratillo. Fiscalía pide intervenir.

Luis Álvarez Guevara

La Fiscalía de Prevención del Delito denunciaría al alcalde del distrito de Santiago, Fermín García. El último jueves le advirtió, mediante notificación, que si hasta ayer no acababa con el riesgo que representa la feria Sábado Baratillo, sería denunciado por el presunto delito de omisión de funciones ante la Fiscalía Penal.

García no habría hecho caso, en vista de que los comerciantes ayer siguieron ofreciendo sus productos de segunda mano en medio del caos y el desorden. Y es que, según un informe técnico situacional, el Sábado Baratillo es de riesgo para quienes acuden.

PUEDES VER: Denuncian presunta malversación de fondos en el Servicio de Administración Tributaria de Cusco

30 años de la "cachina"

La populosa feria, en las últimas décadas, multiplicó su número de integrantes. Son tres mil los empadronados, mientras que otros dos mil informales y ocupan las pistas y veredas de nueve calles y cuatro manzanas del casco monumental de Santiago.

En la “cachina” cusqueña, se vende todo tipo de objetos usados; desde chapas de botellas, ropa y electrodomésticos, hasta modernos celulares, así como mercadería de dudosa procedencia. Así los feriantes, personas de bajos recursos, cada sábado encontraron una forma de ganarse la vida.

De acuerdo al informe técnico del Comité Regional de Defensa Civil, el peligro se halla en la antigüedad de las casas de adobe, que datan de más de 50 años; las precarias instalaciones eléctricas, que podrían originar un incendio, y la falta de extintores. Todo esto podría ocasionar una tragedia. Además, se generan montículos de basura.

PUEDES VER: Personal del Ejército ayuda a familias damnificadas por huaico en Cusco

El hacinamiento hizo que esta “cachina” sea considerada como zona vulnerable para las más de 20 900 personas que ocupan este emporio y acuden a él. Los vecinos del área corren el riesgo de no tener espacios de evacuación debido a la gran cantidad de ambulantes, que invadieron sus calles y salidas.

El gerente municipal de Santiago, Rubén Solís Hinojosa, manifestó que no es competencia distrital suprimir los riesgos antes mencionados, sino de la comuna provincial.

Por otro lado, para el dirigente de la feria, Edward Farfán, sus asociados no se aferran al lugar que ocupan y están dispuestos a ser reubicados. v