Pero hasta hoy no han sido tomados en cuenta por el gobernador Morillo.
Pero hasta hoy no han sido tomados en cuenta por el gobernador Morillo.

Áncash: pacientes son vistos como “microbios o agentes patógenos” en hospitales

“La muerte de un bebé prematuro en el Hospital La Caleta es una muestra de que no se prioriza a la persona”, pronunció el decano del Consejo Regional XIX Áncash-Costa del Colegio de Enfermeros del Perú, Miguel Ponce Loza.

La República
11 Nov 2019 | 9:37 h

El decano del Consejo Regional XIX Áncash-Costa del Colegio de Enfermeros del Perú, Miguel Ponce Loza, cuestionó que en esta región no se priorice y se tome en serio la salud.

“La muerte de un bebé prematuro en el Hospital La Caleta (porque no había 356 soles para comprar su alimento parenteral) es una muestra de que no se prioriza a la persona”, pronunció.

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Dijo que la persona es vista en los hospitales como un “microbio o agente patógeno” y que “nos convertimos más inhumanos. Hay una visión muy desacertada de la salud”.

Ponce Loza recordó que previo a las elecciones regionales del 2018 se reunieron con el gobernador regional Juan Carlos Morillo Ulloa para ofrecerle apoyo técnico como Colegio, pero hasta hoy no han sido tomados en cuenta y se observa falta de seriedad en el manejo de este sector.

El gobierno regional solo administra salud, pero no lo conduce, no existe la capacidad de desplazar el recurso humano donde lo necesitan. No existe una política clara de atender mejor a la población. Las autoridades solo se llevan de los indicadores de la tasa de mortalidad, pero es solo el termómetro. Pasó la muerte de los prematuros y la conclusión era que los hospitales no tienen incubadoras y la solución era comprar más, ese es un enfoque muy simple. La pregunta sería, por qué nacen los niños prematuros y nos daríamos cuenta que la mayoría de madres son 13 y 14 años, esa etapa de la vida está abandonada en los colegios”, mencionó.

El decano de los enfermeros planteó que los establecimientos de salud de niveles 1-1 y 1-2 en Áncash cuenten con equipos completos, es decir con un médico, enfermeras, obstetras, un psicólogo y un nutricionista para que 346 puestos de salud tengan mayor capacidad resolutiva, aunque esta reforma signifique invertir más en salud.

“La meta bicentenario es que bajemos en Áncash del 48% al 19% la anemia en niños menores de tres años, pero este mal es un daño social. No solo es cuestión de darle galletas de hierro a los menores, eso es asistencialismo, donde los proveedores son los más beneficiados. Hay que mejorar los servicios básicos de agua y desagüe, así como una educación y salud digna”, añadió.

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