Sesgos

“Empezar a visibilizar los sesgos que nos habitan es un ejercicio de salubridad para avanzar y no petrificarse en realidades inmutables”

Maite Vizcarra
24 Jun 2019 | 5:19 h

Para la OECD, ser creativo es una de las habilidades críticas del siglo 21 complejo e incierto en que vivimos. Pero la creatividad es una cualidad que no florece en cualquier entorno. La llamada “clase creativa” –Richard Florida dixit– se suele desarrollar en espacios marcados por la tolerancia, la apertura, la diversidad y curiosamente la incertidumbre. La OECD también destaca al “pensamiento crítico”, que se relaciona con la capacidad de analizar una situación por contraste, con base en las divergencias. Parece, entonces, que ser tolerante no solo es un tema vinculado a una vida pacífica y de mejor convivencia, sino que en verdad puede tener un impacto en la generación de valor. Entonces, empezar a visibilizar los sesgos que nos habitan –más o menos– es un ejercicio de salubridad para avanzar y no petrificarse en realidades inmutables. Porque es inevitable no tener sesgos, estos son los que al simplificar la vida nos permiten actuar. Pero sucede que la realidad siempre es más compleja y hay que decirlo. Por esto, sería una gran práctica en el Perú del 21 instituir el ritual de visibilizar públicamente/comunitariamente cada tiempo cuáles son los sesgos que nos limitan y que definitivamente no nos dejan avanzar. Esta semana le tocó al sesgo del machismo, que se vio vapuleado por un “mandil rosado”. Pero hay muchos más sesgos, expresados en la intolerancia y adocenamiento mental que nos acomoda. La despercudida mental colectiva fue tendencia esta semana. Ojalá que vuelva.

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