Apurímac: Andahuaylas llora por niñas asesinadas [VIDEOS]

La República
h

Tristeza. En entierro de menores, población exigió justicia; pidió cadena perpetua para soldado y se capture al supuesto cómplice. Alcalde se compromete a mejorar seguridad.

Dolor, indignación y rabia se notó en la gran multitud que se dio cita al sepelio de las dos menores que fueron raptadas, ultrajadas y asesinadas a manos de un soldado del Ejército en la provincia de Andahuaylas, en la región de Apurímac.

El cielo gris, las banderas izadas a media asta en la plaza principal y el redoble de campanas del viejo templo de San Pedro, daban cuenta de que la ciudad estaba de duelo. Lloran la muerte de Milian y Jhenifer, asesinadas por Michael Oscco, quien es llamado el Monstruo de Andahuaylas.

PUEDES VER: Hoy fueron enterradas las dos niñas asesinadas en Andahuaylas [FOTOS]

Milian y Jhenifer, dos pequeñas que nunca habían cruzado miradas, ayer, por el cruel destino, fueron llevadas entre un mar de gente hacia el cementerio La Sagrada Familia, donde las esperaba su última morada.

Durante la homilía, realizada en el templo de San Pedro, el padre Alipio Huarca invitó a la reflexión a los padres de familia para el cuidado de sus hijos y exhortó a las autoridades a combatir la delincuencia que amenaza a la población andahuaylina.

Dos almas juntas

Milian era una pequeña de apenas 11 años de edad, atenta y amorosa con su familia; ella cursaba el cuarto grado de primaria. Apoyaba la economía del hogar vendiendo gelatinas por las calles de Andahuaylas, hasta que un día salió de casa y, siete días después, fue hallada sin vida en el cerro Huayhuaca, enterrada con piedras. La menor soñaba con ser policía y contribuir con la seguridad de las personas.

Jhenifer, otra de las víctimas, tenía 10 años, cuando fue presa de la mente retorcida de Michael Oscco. Sus compañeros de clases la recuerdan como una niña que siempre quería participar en cuanta actividad se programaba; de hecho, alistaba un acto por el Día de la Madre.

Era una bailarina incansable; desde muy pequeña, formaba parte de la comparsa Negritos de Andahuaylas. Bailó en distintas regiones del país.

Su ataúd fue elevado al cielo por una torre humana, acto tradicional en la danza los negritos.

PUEDES VER: La Policía no actuó con rapidez en búsqueda de niñas

La indignación se apoderó de la gente, era imposible evitar que los ojos se humedezcan y que un gran nudo se forme en las gargantas, las que eran calmadas con gritos de justicia por la máxima pena contra él o los culpables.

“Mi compromiso es encabezar la lucha contra la delincuencia en nuestra provincia, cerraremos los antros y centros de perdición”, citó el alcalde de Andahuaylas, Abel Gutiérrez Buezo, tío de la pequeña Milian.

Un cómplice

La población de Andahuaylas sigue enfurecida hasta con la Policía, acusan que no fueron capaces de buscar a las pequeñas cuando desaparecieron. Ahora exigen capturar al cómplice de Michael Oscco, quien delató a un varón de iniciales E. Q. R. “El otro lo ha hecho, yo solo miraba, me tenía amenazado”, citó el criminal cuando estaba a punto de ser linchado.