“El Tumi de Oro” se habría apropiado de medio millón de soles

Jhony Elias
29 04 2019 | 03:47h

Hipótesis. Exalcalde de Íllimo, Juan Cabrera, habría contratado a funcionarios en puestos claves para crear documentos falsos y adquisiciones ficticias. Investigan corrupción en otros municipios.

Desde que asumió el cargo de alcalde del distrito de Íllimo (región Lambayeque), en el 2015, Juan Cabrera Farroñán habría encabezado la organización criminal “El Tumi de Oro”, que se habría apropiado ilegalmente de más de medio millón de soles de los fondos del municipio, cuyo presupuesto anual no habría respondido a servicios y proyectos del distrito, de acuerdo a fuentes de la Fiscalía.

Según investigación de la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lambayeque, Juan Cabrera —investigado por peculado—, María Chapoñán Chero, exjefa de Almacén; José Piscoya Fernández, exjefe de Administración y otros exfuncionarios, presuntamente usaron dos modalidades para cometer sus actos ilícitos: con documentos falsos y adquisiciones ficticias.

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Para la Fiscalía, Cabrera sabía que para cometer sus ilícitos requería funcionarios de “confianza”. Contrató a personas en puestos claves de las áreas de Infraestructura, Abastecimiento, Tesorería, Administración y Almacén, sin que haya importado si estas cumplían con el perfil profesional.

La investigación preliminar de la Fiscalía Anticorrupción arroja que la exjefa de Abastecimiento del municipio de Íllimo, Marisol Seclén Quintana, habría emitido órdenes de compra de bienes utilizando proformas falsas. Este hecho se ha corroborado con la versión de los representantes legales de las empresas Todinor S.A.C., Distribuidora S&S S.A.C., Almacén México E.I.R.L. y Comerciales Mego, quienes señalaron no haber emitido las proformas empleadas para fundamentar la adquisición de bienes.

Las irregularidades en estos procesos alcanzan también al exjefe de Administración, José Piscoya, quien habría emitido las órdenes de compra n.° 00032, 00305, 00303 y 000304, en diciembre del 2016, a pesar de que el expediente técnico aún no había sido aprobado.

Para la Fiscalía, la exjefa de Tesorería, Nélida Sandoval Acosta, habría emitido comprobantes de pago de bienes inconsistentes e incompletos. Un caso similar al de la exjefa de Almacén, María Chapoñán Chero, quien habría dado conformidad a las guías de entrega de bienes, a pesar de que estos no se entregaron a la municipalidad de Íllimo.

También se supo que el investigado Hilario Rafael Horna no solo habría sido favorecido como proveedor de la municipalidad de Íllimo mediante procesos direccionados, sino también en otras entidades.

Vínculos de red y filtración en la PNP

Fuentes de la Fiscalía precisaron que los vínculos de “El Tumi de Oro” se habrían expandido a municipalidades de las provincias de Chiclayo y Lambayeque.  

Los informantes dijeron que el modus operandi consistiría en coordinaciones y concertaciones con exalcaldes, los funcionarios y los proveedores que resultaban favorecidos.

Por otro lado, de acuerdo a la Fiscalía, según el colaborador n.° 001-2019, un efectivo de la Policía Anticorrupción de apellido Gallardo le informó a los investigados que había una detención preliminar, y que debían refugiarse.

Incluso señala que Juan Cabrera les habría dicho a sus coimputados que debían negarse a declarar o buscar la reprogramación de sus citaciones en la Fiscalía.

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