Arequipa: Arroceros de Camaná en crisis

Sofia Velasquez
22 Apr. 2019 | 06:03h

Perjuicios. Los agricultores camanejos han comenzado una batalla con los productos importados. También, sindican a los mayoristas de adulterar el cereal local mezclándolo con el extranjero y engañar así a los consumidores. 

Alexis Choque Sarmiento

Arequipa. Camaná es un valle prodigioso asentado en medio del desierto arequipeño. Tiene más de 20 000 hectáreas donde se cosecha uno de los mejores arroces del país. Sin embargo, los agricultores acusan que son afectados por la manipulación de los comerciantes y la preferencia de los consumidores a lo importado.

Esto empujó a que abaraten el cereal a S/ 82 el saco de 50 kilos, que normalmente debe costar S/ 100.

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Competencia desleal

Maggy Morales Montoya es agricultora de toda la vida y preside el Comité de Arroceros de Camaná, integrado por otros 250 pequeños agricultores. En total, hay 5000 en Camaná. Morales precisa que la crisis comenzó cuando Perú firmó el Tratado de Libre Comercio (TLC) el 2010 con Japón y Corea del Sur. Desde aquel año, el país importa varios productos del continente asiático. Entre ellos, el arroz, cuyo precio en el mercado es menos de S/ 80 el saco. Los supermercados son los que más lo ofrecen. “Por las noches, escuchamos el ruido de los camiones pasar por la Panamericana Sur, llenos de productos importados. La competencia pasa en nuestra cara, pero nadie puede hacer nada”, dice Morales.

Walter Farfán es hijo de un agricultor. Hace poco, conformó el Comité de Defensa de los Productores de Arroz en Camaná, que busca que los municipios provinciales y distritales de Arequipa respeten la Ley 27767, que obliga a las autoridades a abastecerse de arroz de los agricultores locales. “Nadie nos compra arroz. Hace poco, la Contraloría emitió un informe al alcalde de Arequipa (Omar Candia) exhortándoles a que cumplan”, dice. 

Ganan poco en 6 meses

Producir una hectárea de arroz cuesta entre 9000 y 11 000 soles. Se invierte en alquilar tractores, comprar semillas, pagar la mano obra de trabajadores y utilizar insumos para cosechar en seis meses. De esa hectárea, explica Farfán, se sacan 14 toneladas de arroz sin pelar, para que alguno de los 25 molinos que hay en esta provincia haga ese trabajo. Estos molinos les cobran entre siete y ocho soles por saco. El arroz final llega a llenar 150 sacos de 50 kilos cada uno. 

Vendiendo a S/ 82 cada saco, el agricultor obtiene un promedio de S/ 12 300. La ganancia es poco menos de S/ 4000 en seis meses, lo que a muchos no les alcanza para sostener a sus familias. Morales precisa que esto llevó a que la mayoría de agricultores se endeuden con bancos por la falta de ganancias.

Bambean sacos

En los molinos, se vive otra competencia desleal. Con Farfán, La República visitó el molino Candelaria, donde máquinas industriales se encargan de pilar el arroz (quitar la cáscara y blanquearlo). 

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Farfán acusa que varios comerciantes mayoristas manipulan el producto. Piden a los molineros que embolsen el arroz en sacos de diferentes marcas para engañar al consumidor o mezclan el arroz importado con el local. Nadie los controla.

“Esto ya escapa de nuestras manos, el agricultor lo único que quiere es vender su arroz; el molinero solo quiere tener trabajo, por eso, los mayoristas deciden cómo y de qué forma vender el arroz”, dice. Farfán plantea crear una marca de “arroz camanejo” única que identifique todo el arroz que se produce en Camaná y que cada saco de arroz que sale de los molinos cuente con un sello único. 

Sin planificación

En tanto, ninguna entidad hace control de los arroceros. Oswaldo Cerdón, director de la Oficina Agraria de Camaná, acepta que no tienen un plan de cultivo anual; por esa razón, se desconoce cuánto se produce y cuántos agricultores hay. 

Farfán estima a grande rasgos que en esta provincia se producen 281 393 toneladas de arroz en cada temporada de cosecha, lo suficiente para abastecer a todas las regiones del sur.

Las instalaciones de la Oficina Agraria se asemejan a un cementerio de vehículos. Hay tractores desmantelados y sin uso que bien podrían ser alquilados a menor precio a los agricultores para reducir sus costos. “Un año el Estado remató varios tractores, eran vehículos de último modelo que había traído Fujimori, pero que nunca se lograron usar”, lamenta Farfán.  

Acota que, en el sur, Puno y Moquegua son las regiones que más se llevan su producto. Paradójicamente, la provincia de Arequipa es la que menos les compra

Productores acatarán paro el 13 de mayo 

El 13 de mayo, los más de cinco mil agricultores se unirán a un paro nacional. Entre sus pliegos, está que el Estado aumente los aranceles a las empresas que importan arroz o que se frene la importación por 6 meses, bajar el precio de los insecticidas, entre otros pedidos.