El "Taytacha" se guardó en la Catedral, pero se quedó en los corazones de los cusqueños | FOTOS

Rumi Cevallos
15 04 2019 | 17:15h

La bendición del Señor de los Temblores al pueblo cusqueño y los visitantes se dio en dos momentos: En la Plaza San Francisco y en la Plaza Mayor. En una procesión que empezó a las 2 de la tarde y que se prolongó hasta las 9 de la noche.

A las 9.00 de la noche, el Señor de los Temblores, Patrón Jurado del Cusco hizo su ingreso a la Basílica Catedral de la Ciudad Imperial. Los “pututos” no dejaban de tronar, mientras las lágrimas se enjugaban en los rostros lastimeros de miles de feligreses.

Previamente, y frente a la atenta mirada de cusqueños y los visitantes, en el Aucaypata, la Plaza Mayor del Cusco, el “Taytacha”, como se le conoce con respeto y cariño a la santa imagen, impuso su bendición al pueblo, a la Patria.

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Luego de la procesión, que empezó a las 14 horas y que finalizó a las 21 horas de esta noche, con un recorrido por diversas calles del Cusco, los integrantes de las 27 hermandades de la Confraternidad del Señor de Los Temblores, hicieron su tarea dentro de la Basílica Catedral del Cusco.

Muchos pugnaban por llevarse un poco del Ñucchu bendito del anda, y de la corona de la sagrada imagen. Esa flor purpúrea, andina, que aparece solo en esta época del año, y que se convierte en testimonio de la fe, de ese peregrinaje de Lunes Santo por las calles de la Ciudad Imperial.

Antes del inicio de la procesión, el arzobispo del Cusco, Richard Daniel Alarcón Urrutia, hizo la lectura de la bula papal, mientras las autoridades miraban con sentido respeto el momento. El Señor de Los Temblores, vestía el sudario donado por COPESCO, en homenaje por sus Bodas de Oro, sus 50 años al servicio del Cusco y sus áreas de influencia turística y comercial.

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Cha´yñas, músicos, pututeros, los hermanos de la Confraternidad, todos colaboraron para que la procesión discurra sin sobresaltos. Como siempre, hubo apretujones, también miles de aplausos, mientras el Ñucchu era sembrado al viento al paso del sagrado “Taytacha”.

La bendición del Patrón Jurado del Cusco al pueblo se dio en dos momentos: En la Plaza San Francisco y en la Plaza Mayor. Las miles de personas que allí acudieron se llevan en sus retinas y en sus corazones sus bendiciones. Muchos volverán, otros no. El “Taytacha” lo decide. Es su voluntad.

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