Ritos y dioses de Ñaña [VIDEO]

Dos arquitectos identificaron uno de los observatorios vinculados del apu Pariacaca que aparecen en el Manuscrito Quechua de Huarochirí. Una forma de entender el paisaje cultural de la Lima cordillerana.

Dos arquitectos identificaron uno de los observatorios vinculados del apu Pariacaca que aparecen en el Manuscrito Quechua de Huarochirí. Una forma de entender el paisaje cultural de la Lima cordillerana.

En las escrituras sagradas del Manuscrito Quechua de Huarochirí se lee, siguiendo la traducción de José María Arguedas:

“… Él, desde un muro bien construido, mira el caminar del sol, y en cuanto el sol llega al muro, vocea a la gente y les dice si deben ir ese día o al día siguiente. Y siguiendo al yañca los hombres van a adorar al Pariacaca…”.

Esta cita inspiró a los arquitectos Juan Manuel del Castillo y Percy Sopla a buscar en las alturas de Ñaña, cerca a la Universidad Peruana Unión, aquellos observatorios astronómicos que utilizaron los antiguos yañca (sabios) una palabra quechua de donde proviene la toponimia Ñaña.

"El nuestro no es un proyecto arqueológico, sino de paisaje, patrimonio arquitectónico y astronomía prehispánica –reconoce Percy Sopla–. Nuestra formación en arquitectura y urbanismo nos permite mirar constantemente más allá de la escala del sitio y edificaciones y relacionar nuestro caso de estudio con su contexto territorial. En el caso de nuestros antepasados prehispánicos, es claro que ese contexto debía integrar tanto las consideraciones astronómicas del emplazamiento como los relatos de origen mítico, para entender cómo el hombre de estas tierras se relacionó (y aún relaciona) con el paisaje cultural y natural existente y lo organizó".

Ambos arquitectos comprobaron las investigaciones en la zona realizadas por el equipo del arqueólogo Jonathan Palacios y la complementaron con información sobre el desarrollo urbano, arquitectónico, contexto histórico, antropológico, socio-económico y medioambiental de Ñaña.

Lo mejor fue cuando ascendieron a las cumbres y comprobaron que esos antiquísimos miradores estaban vinculados con solsticios y equinoccios. Y fue precisamente a fines de marzo y de setiembre cuando comprobaron in situ que el sol salía exactamente en dirección al apu nevado Pariacaca, esa antiquísima deidad cordillerana cuyos ritos y tradiciones fueron descritos en el manuscrito Quechua de Huarochirí.

Otro hallazgo que se puede leer en el informe publicado en la revista de estudios sobre patrimonio edificado DEVENIR (editado en la UNI) es que se reproducen esas líneas imaginarias o ceques en cuyo recorrido se identifican adoratorios y santuarios de altura situados en las cumbres de San Andrés de Tupicocha.

Del Castillo y Sopla demostraron que el análisis arqueoastronómico es una variable fundamental para entender la organización del paisaje y patrimonio arquitectónico.

El dato

- Amenaza. La expansión urbana descontrolada (invasiones) en las cumbres de Ñaña amenazan el enorme patrimonio arqueológico y monumental de la zona. Muchas invasiones ya están llegando a las cumbres y han borrado del mapa antiquísimos santuarios.

Te puede interesar

CONTINÚA
LEYENDO