Cusco: Madre denuncia que en guardería doparon a su hijo de 3 años [VIDEO]

Luciana Cuentas

lucianacuentas@gmail.com

08 Abr 2019 | 8:33 h

Al recogerlo de la guardería, en Cusco, lo encontró pálido, con la mirada perdida y la mandíbula caída. Tras el examen, detectaron que el niño consumió benzodiacepina, un medicamento con efecto sedante

Grave. Yudi Maribel Clavijo, una mujer que es madre y padre para su niño de 3 años, denunció que en la guardería Mi Solcito, en Cusco, doparon y torturan a su pequeño. El hecho ocurrió a finales de febrero, cuando la madre, por motivos de trabajo, tuvo que dejarlo al cuidado de otras personas mientras ella luchaba por salir adelante. 

La grave denuncia fue presentada luego de que Clavijo, el día 28 de febrero, recogiera a su hijo de la guardería y lo encontrara en un estado lamentable, fuera de sí. “Tenía la mandíbula colgada, los ojos caídos, miraba al vacío, no parpadeaba, ¡qué pasó con mi niño!”, contó entre lágrimas. 

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La madre aun no comprende lo que pasó ese día e incluso desde mucho antes. Según manifestó, su pequeño no quería quedarse en la guardería, lloraba antes de que Yudi se vaya y le pedía no dejarlo solo. Pero, ella tenía que trabajar. Antes, laboraba como taxista, pero le hurtaron la memoria del vehículo, por lo que tuvo que buscar otra fuente de ingresos. Empezó a laborar en una obra. 

Ese día, totalmente asustada por el estado de su hijo, le preguntó a la dueña Virginia Cayo Lupa que había ocurrido, pero esta habría negado todo y reaccionado a la defensiva. Incluso le dijo a Clavijo que ya no lleve a su hijo a la guardería Mi Solcito si tanto desconfiaba. 

Yudi Maribel llevó a su hijo para que le hagan los exámenes y el resultado fue preocupante. El pequeño había ingerido benzodiacepina, un fármaco con efecto sedante que es sumamente riesgoso para los menores. 

La madre puso la denuncia y pide se investigue el caso y que la guardería afronte su responsabilidad, puesto que no es posible que en un lugar donde se supone deben cuidar de los pequeños, se realicen estas reprochables prácticas.

En tanto, Virginia niega todo y señala que las investigaciones determinaran qué es lo que ocurrió realmente. 

Surgió la información de que el esposo de Cayo, Miguel Soriano Pacheco, estaría involucrado en el caso, debido a que es químico farmacéutico y sería quien consigue los medicamentos. Su esposa niega que él tenga injerencia en la guardería.

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