Marissa Chiappe acusa a periodista por violencia

Sandy Carrion
h

La comunicadora publicó un duro testimonio en su cuenta de Twitter. Los mensajes de solidaridad no tardaron en aparecer. 

La periodista peruana Marissa Chiappe se volvió tendencia en la red social Twitter, el último fin de semana, tras dejar una serie de mensajes en la que relata que fue víctima de violencia física y psicológica por parte de su expareja.

Aunque no reveló la identidad del agresor, Marissa Chiappe aseguró que la persona con la que vivió un "infierno" es un periodista con el que trabajó años atrás.

PUEDES VER Lorena Álvarez indignada por sentencia que beneficia a su expareja

La comunicadora contó que empezó una relación con su colega al poco tiempo de enviudar estando embarazada y dio detalles de los momentos difíciles que le tocó vivir en esa nueva etapa. 

marissa

marissa
periodista

Debido a los malos momentos en la convivencia, Marissa Chiappe decidió buscar ayuda profesional; sin embargo, no sirvió de mucho. Según dijo, hubo un tiempo en que la pareja decidió separarse, pero terminaron volviendo. 

marissa

En otra parte de su testimonio, que se convirtió en tendencia con el hashtag #YoTeCreo, la comunicadora admitió que la idea de quitarse la vida pasó por su mente, debido a las constantes humillaciones. No obstante, un momento de claridad evitó una tragedia. 

Marissa señala que su expareja incluso quiso aprovecharse hasta en el tema económico, pero una rápida reacción evitó más perjuicios. 

Tras tomar consciencia de los que estaba viviendo, Chiappe decidió alejarse definitivamente y actualmente vive una nueva vida junto a su pequeño hijo.

Testimonio completo de Marissa Chiappe en Twitter

Cómo sobreviví a una relación abusiva.  Hace unos años empecé una relación con un periodista. Éramos amigos incluso me había apoyado en el momento más duro de mi vida. Enviudé embarazada de un momento a otro (pero esa es otra historia).

Ahora sé que muchas veces los abusadores se presentan así:    

1.- buscan personas en estado vulnerable y practican el

2.- love bombing (hacen creer que todo el perfecto y rápidamente quieren avanzar en la relación) así  bajas tus defensas. Aquí viene lo bueno:

Una vez que te creíste el cuento comienza lo peor: Nos mudamos juntos muy rápido y comenzó mi infierno. Se intoxicaba hasta la inconsciencia, desaparecía noches enteras que yo buscaba de hospital en hospital lo que me llevó a un estado emocional muy frágil.

Primero me pedía perdón y luego empezó a culparme. Decidí dejarlo y empecé a ir a terapia. Me convenció que volviera con él, que todo iba a cambiar. Incluso me esperaba fuera de la terapia (ahora me doy cuenta de lo enfermizo de esto pero en ese momento no). Terminamos volviendo.

Más afianzado en su situación de poder comenzó el gaslighting (ese término viene de una película en la que un hombre hace creer a su pareja que está loca). Exactamente igual. Pero con el agravante que me hacía sentir loca y bruta. Por ejemplo: ‘¿cómo vas a manejar bien si eres mujer?’, ‘¿Tú que sabes, si eres una mujer vana?’, y ‘eso no es un insulto es tu realidad’, ‘¿cómo voy a comer esta porquería? ( que yo preparé)’, ‘¿Y tú qué aportas a esta casa?’, ‘pobre tu hijo tenerte como madre’. Controlaba mis gastos.

Empecé a tener comportamientos autodestructivos (autolesionarme, a subir de peso sin parar, no dormir). Cada vez que llegaba borracho tenía miedo. Eso era entre 3 a 4 veces por semana. Tampoco me atrevía a contarle a alguien lo que sentía o estaba viviendo. Porque era mi culpa.

Él me había convencido que mi estado era vulnerable por lo que había vivido y que todo era una percepción mía. ¿Que amanecía meado en el sofá? Yo lo soñé. Vamos, que estaba loca. Al punto que lo tuve que grabar borracho para preguntarle a una amiga si yo estaba viendo cosas.

Delante de todos era el más considerado y tras la puerta mi vida era un infierno. Si reclamaba o discutía me empezaba a grabar (una de las razones por las que nunca dije nada). Obviamente grababa la parte de mis reacciones no de sus insultos o amenazas.

Un chef que yo admiro me hizo una broma en Twitter. El sujeto me recibió furioso. Lo había leído y si yo no ‘ponía en su sitio al chef iría a pegarle’. Tuve miedo así que tuve que ‘cuadrarlo’. Tenía miedo que realmente vaya a buscarlo y le pegue por mi culpa. De esas me hizo N.

Todo lo que decía era mi percepción,  me decía cosas horribles que luego negaba, me intimidaba con actitudes agresivas (patear cosas, golpear paredes, etc) hasta que la violencia pasiva pasó a más.

Un día me dijo que se iba a dar una vuelta. Eran las 6 p.m. Se apareció a las 5 a.m. Yo tenía miedo y ansiedad. Ni siquiera estaba molesta así que cuando entró lo abracé porque pensé que algo le había sucedió.

Me cogió de los brazos y me aventó contra la pared. Me dejó los brazos morados por una semana con sus dedos marcados y un chichón en la cabeza. Al día siguiente dijo que no se acordaba. Me gustaría decir que ahí me armé de valor pero ya no era una persona, era un trapo. Pensé en morir. Un día me recriminó que yo ganaba menos. Que no era una buena madre. Que no aportaba a este mundo. Fui al techo. Pensé en que debía morir. Vi el vacío y pensé. No sé cómo mi mente tuvo un minuto de claridad.

Bajé y le dije: tienes razón soy una porquería. ¿Por qué sigues conmigo? Por favor recoge tus cosas y vete. ¿Saben qué me dijo? - Que los alquileres están muy caros y que no tenía  a donde ir.

Me gustaría decir que lo eché con una escoba pero, recuerden que mi autoestima era la de un wetex de chifa. Tenía terror. Así que le dije quédate unos días y mientras yo me voy a la casa de mi mamá. Por cierto vivíamos en una casita que mi mamá que nos alquilaba a buen precio. ¡Y se quedó tres meses!. Yes, my fault. Nunca pagó ni la luz ni agua ni el alquiler de esos tres meses.  Mi mamá tenía miedo que se quede de precario. Así que fuimos en plan no agresivo pero insistente.

Había un tema más. Al salir del diario habíamos decidido comprar un auto a medias. A mi me liquidaron primero así que usamos ese dinero para la cuota inicial. A la hora de la separación caí en cuenta que el carro lo había puesto a su nombre. Me salió con que yo le debía S./50 mil. Le pedí los estados de cuenta. No quería era que me regale nada. Contraté un contador y saben, el balance resultó con 20 mil soles a mi favor. Si, nunca revisé nuestra cuenta mancomunada a la que sólo yo había estado aportando.

La cereza del pastel: Resulta que mientras aún vivía conmigo había embarazado a una mujer (bien ahí amiga, partidazo) #karmaonyourface. Y ahora es el defensor del feminismo en Twitter.

Señales que no vi: 1. todas sus ex eran locas. Incluso una se había desaparecido sin avisar (pobre). 2. era superior a todos y todos eran poca cosa (amigos, colegas etc). 3. Mentiras: que se había graduado, que estaba divorciado, que le había regalado una casa a su ex mujer.

 

Tras la revelación de este testimonio, en redes sociales muchos usuarios mostraron su solidaridad con la comunicadora.