Cuando te envenenas con microplástico sin saberlo

Roxana Mamani
30 03 2019 | 01:01h

Alerta. Los mares y ríos reciben millones de toneladas de plástico que a veces llega a nuestras mesas en productos frescos. Investigadoras de Arequipa tomaron muestras del Titicaca y hallaron esta contaminación, cuya consecuencia puede ser fatal en la salud. 

Alexis Choque Sarmiento

¿El agua, los pescados, frutas o verduras que consumimos pueden provocar daño a la salud? Sí, varios de estos productos frescos están contaminados de microplásticos, pequeñas partículas provenientes de manufacturas compuestas de poliestileno y poliestireno lanzado al fondo de los mares.  

Tres investigadoras de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa trabajan en un proyecto para determinar cómo se puede reducir dicho contaminante. Joshelyn Paredes, Alexandra Sánchez y Karen Ordoñez efectuaron un viaje a la Antártida. En este continente polar recolectaron más de 200 muestras en busca de microplásticos.

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Puno y microplásticos

Antes de este viaje, se trasladaron a Puno. El resultado fue alarmante en el lago Titicaca. No solo había microplásticos en las aguas superficiales, sino en los pescados carachi o el pejerrey

Las investigaciones apuntan a determinar la cantidad exacta de microplásticos en las muestras y los efectos dañinos en la salud.

De la Antártida trajeron muestras de agua de 10 y 100 metros de profundidad, sedimentos de tierra del fondo marino y hasta krill, un pequeño crustáceo que habita en estas aguas.

“Si el krill, que es la base alimenticia de todos los animales marinos, tiene microplásticos, ya nos imaginamos cómo deben estar las demás especies”, dice Jhoselyn Paredes, coordinadora general e investigadora principal del proyecto.

La investigación apunta a determinar la cantidad de microplásticos encontrados en la Antártida y si estos provienen de la contaminación de los mares o los residuos desechados por los buques y bases de investigación instalados en este lugar.

RIESGOS PARA LA SALUD

El docente investigador de la Universidad Católica San Pablo, Javier Montalvo Andia, se ha dedicado a estudiar los daños de este elemento en la salud. Basado en un artículo científico de la revista Environmental Science and Pollution Research, se ha comprobado que estos producen cáncer. Un excesivo consumo puede generar disfunciones de órganos: hígado, corazón y el páncreas. Incluso, estudios de la Universidad de Viena (Austria) detectaron 20 partículas de microplásticos por cada 10 gramos de heces de humano.

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“Están en todo lugar, respiramos y comemos plástico. Ahora es necesario investigar qué tipos puede haber en el agua o los pescados y sus consecuencias”, dice Montalvo.

No se descarta la idea de encontrar partículas en frutas o verduras regadas con agua de ríos, convertidos en vertederos de las ciudades.

El investigador explica que los microplásticos que consumen los peces se quedan en su sistema digestivo. Se descomponen en nanoplásticos, más reducidos, y que pueden llegar a afectar la fibra o el músculo de los pescados. En esos casos, el humano estaría consumiendo plástico de manera directa en un plato marino.

El plástico produce en el animal una sensación de saciedad, cuando en verdad no se ha alimentado bien. A la vez, actúa como imán para atraer a su cuerpo metales.

“La contaminación de los mares de hace 400 años ha comenzado a mostrar sus consecuencias”, finaliza.

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La investigación también apunta a estrategias para reducir el microplástico.

Jhoselyn Paredes explica que de la Antártida trajeron otras muestras. Por ejemplo, las de un volcán submarino llamado Monte Orca y de la Isla Rey Jorge.
"Ahí hay grandes temperaturas capaces de descomponer el plástico", dice. Veremos si es la solución.

¿Qué son los microplásticos?

Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico de un tamaño menor a 5 milímetros. Estos pueden llegar al mar de dos maneras. Una botella o bolsa de plástico demora entre 300 a 400 años en descomponerse.

La segunda, el agua utilizada después de lavar ropa. “En solo una cargada de lavadora se puede encontrar 700 mil fibras de plástico”, dice Alexandra Sánchez.

Aunque es de poco conocimiento, los microplásticos están también en productos como detergentes, pasta de dientes, entre otros.

“En los detergentes podemos ver algunas bolitas de colores, eso es plástico. Somos uno de los países que permiten elaborar productos con esta composición. 

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