Arequipa: Andrea con salud de hierro a los 122 años

La República
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Recórd. Andrea tiene una virtud: haber vivido en tres siglos. Nació en 1897, vivió todo el siglo XX y ahora ya lleva vividos 19 años del nuevo milenio. Está en determinar si es la más antigua del mundo. Con 122 años a cuestas, hay cuerda para rato. 

Su casa no es de fácil acceso. El transeúnte común y mortal puede demorar una media hora del centro de la ciudad de Arequipa. La vivienda se encuentra en la cresta de un cerro del pueblo joven Patasagua Alto, distrito Tiabaya. 

Ahí radica Andrea Gutiérrez Cahuana, considerada una de las mujeres más antiguas del mundo. Este año cumplirá 123 años. Guinness World Record reconoció semanas atrás a una japonesa de 116 años como la más anciana del mundo. Kane Tanaka nació en 1903 al sur de Japón. 

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En los últimos cinco años, Andrea visitó una sola vez el centro de salud del distrito de Tiabaya. Una vacuna fue suficiente para prevenir una gripe eventual. Este es un cuadro de salubridad atípico para un adulto mayor promedio, aquejado por diversos achaques.

La abuelita de 122 años que hizo noticia esta semana -hasta el gobernador de Arequipa le hizo una visita- no volvió a enfermar de nada. Sus controles médicos confirman una salud de hierro.

Desde Ayacucho

Hace 25 años llegó a la ciudad de Arequipa procedente de Ayacucho. Se alojó en la casa de su hijo Pedro Pablo Palacios Gutiérrez. En ese tiempo, tenía cerca de 97 años y descendía caminando por un camino hasta las chacras ubicadas en la parte baja de este pueblo. Trabajaba como agricultora en su natal Oyolo, distrito de la provincia Paucar del Sara Sara (Ayacucho). 

Su nuera, Paula Francisca Acapana, de 80 años, le pidió a Andrea que viniera a vivir con su hijo y su familia a Arequipa, para cuidarla. A pesar de tener 10 hijos, no se hacían cargo de ella y vivía sola en Ayacucho.

Poco a poco las fuerzas de Andrea para bajar los cerros de Patasahua fueron menguando. Hoy, a dos meses de cumplir 123 años, aún puede caminar apoyada con un bastón, pero solo por la precaria casa que la alberga. Su cuarto es una habitación de paredes hechas de triplay y techo de calamina, la cama donde descansan sus huesos es una tarima al ras del piso con una colchoneta cubierta con frazadas, que le hace más fácil poner los pies en el suelo y levantarse.

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Salud de hierro

El único ingreso económico que tiene la longeva mujer son los 250 soles que recibe del programa Pensión 65, insuficiente para recibir algún cuidado especializado. Pese a ello, Andrea cuenta con los servicios médicos a domicilio que dan los galenos del centro de salud de Tiabaya a los adultos mayores del sector. Precisamente su médico de cabecera, Carlos Chaiña Lipa, da fe de su condición saludable.

La primera vez que la vieron fue en julio de 2018. Le hicieron una inspección cardiopulmonar, que es lo más importante cuando se trata de ancianos. Midieron su presión arterial, temperatura, respiración y los latidos de su corazón; todos eran normales. El diagnóstico clínico fue favorable. 

Sin embargo, el paso de los años ya pasó la factura a sus huesos. Ella sufre de artrosis por un desgaste natural. Ahora la encontramos sentada en una silla instalada en el patio. Le gusta tomar baños de sol.

La longeva solo habla quechua y su débil voz hace difícil comunicarse con ella, pero su nuera Paula Acapana se ha convertido en su traductora oficial. "Imaynalla mamay (Como estás, mamay)". Su respuesta es poco entendible, pero, según su nuera, ella dice que bien.

El médico general Carlos Chaiña explica que ha visto casos de adultos de 60 años que ya no pueden caminar y viven postrados en camas. Por eso no deja de sorprenderle el caso de Andrea.  La mujer más longeva del Perú perdió la visión de su ojo izquierdo cuando trató de defender a una de sus hijas, que era golpeada por su pareja en Ayacucho hace varios años. Este sujeto la atacó sin piedad. Ahora, su ojo derecho también está maltrecho, el viento y polvo le provocan irritaciones y legañas. Poco a poco su audición se hace débil. Paula pide ayuda para que puedan comprarle gotas para mejorar su visión.

Cuidados  

Paula Francisca Acapuma es la encargada de atender a Andrea. La baña, le cambia su ropa y le cocina. Confiesa que ya no conversa mucho, pero eso sí, cuando se trata de comer, Andrea no rechaza nada. Hasta para celebrar en reuniones familiares acepta un vasito de cerveza. ¡Salud! Larga vida para Andrea.

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La visita de cáceres

En la última semana, Andrea Gutiérrez ha recibido la visita del gobernador de Arequipa, Elmer Cáceres Llica, quien le llevó víveres y la promesa de contactarse con los responsables de los Records Guinness para que sea incluida como la más longeva del mundo, superando incluso a la japonesa Kane Tanaka, de 116 años. 

Pero más que el reconocimiento, algunos vecinos de Andrea solicitaron que la mujer sea enviada a un asilo.