Perú Soprendente: Recuay, Incas en el Callejón de Huaylas

Roberto Ochoa
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RECUAYincas en el callejón de huaylas

La investigación arqueológica da nuevas luces sobre la llaqta inca de Choquerecuay, que todavía conserva su imponente ushnu y otras construcciones imperiales.

En el corazón del Callejón de Huaylas se alza una sorprendente pirámide trunca que simboliza la presencia inca en el actual departamento de Áncash.

"Es un ushnu –nos dice el arqueólogo Miguel Aguilar Díaz–, un edificio ceremonial y administrativo usado por los incas".

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A diferencias de los célebres ushnus de Vilcashuamán (Ayacucho o el de Huanucopampa, en Recuay este importante edificio inca no forma parte del circuito turístico local.

La zona es conocida como Choquerecuay y cuenta con la pirámide trunca y un tambo vecino ubicado en lo que fue un antiguo camino inca.

Aguilar y su colega Carlos Domínguez Herrera publicaron a fines del año pasado un libro (*) que recorre todo el paisaje cultural prehispánico del Callejón de Huaylas, desde las enigmáticas pinturas rupestres que decoran las cavernas de los bosques de piedra en Conococha, hasta la llaqta de Choquerecuay.

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Aguilar logró realizar excavaciones en el ushnu, pero tuvo que dedicar mucho tiempo en proteger el sitio arqueológico amenazado por la expansión de las tierras agrícolas.

El atractivo turístico del Callejón de Huaylas responde al imponente paisaje de los nevados y lagunas de la Cordillera Blanca, pero puede ser complementado con su importante paisaje cultural que va desde las primeras manifestaciones artísticas (pinturas rupestres y petroglifos) hasta construcciones incas. Es decir, casi cinco mil años de historia del Perú prehispánico.

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Pero Recuay guarda además un registro histórico poco común: Las idolatrías de Recuay, escrito por el cura Hernández Príncipe, es un importante documento etnográfico que da nuevas luces sobre los 8 ayllus o parcialidades de la zona. Por si fuera poco, la zona no fue muy afectada por la presencia hispana por la colaboración que brindaron a los conquistadores. No debemos olvidar que la princesa Quispe Sisa, bautizada luego como Isabel Huaylas Yupanqui, fue la primera esposa de Francisco Pizarro y madre de doña Francisca Pizarro, cuya sorprendente vida mereció un libro de la historiadora María Rostworowski.

(*) Paisajes Culturales en el Alto Fortaleza y el Callejón de Huaylas. 2018. Impreso en el Congreso de la República con el apoyo del parlamentario Carlos Domínguez Herrera.