Fiscalía no investiga caso de agentes de seguridad de minera Antapaccay que golpearon a campesinos

La República
2019 M02 5 | 14:16 h

Trabajan para compañía Liderman, contratados por la poderosa corporación suiza Glencore.

Más de cinco semanas después que tres miembros de la familia Umasi Ihue resultaron heridas como consecuencia de las agresiones sufridas por agentes de seguridad de la minera Antapaccay, el fiscal de Espinar (Cuzco), Julio Núñez, ni siquiera ha citado a las víctimas para que rindan la versión de los hechos.

El 29 de diciembre, maquinaria pesada de Antapaccay, una de las principales inversiones de la corporación suiza Glencore en el país, inició labores de remoción de tierras con el apoyo de efectivos de la policía y de elementos de seguridad de la firma Liderman.

Los trabajos se iniciaron a la fuerza, puesto que la familia Umasi Ihue cuenta con documentos que prueban que son los posesionarios de los terrenos del sector Juto, en la comunidad de Alto Huarca, en la provincia cuzqueña de Espinar.

Con el respaldo de 40 agentes de seguridad de Liderman, que trabaja al servicio de Glencore Antapaccay, la minera irrumpió en los terrenos que reclama como suyos, por los que miembros de la familia Umasi Ihue trató de impedir la acción de la maquinaria pesada.

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Francisca Umasi Ihue relató que junto con su hermana Eufrosina y el respaldo de los comuneros y vecinos del lugar trataron de impedir que los retroexcavadoras incursionaran en la propiedad, pero fueron violentamente repelidos por los agentes de la empresa Liderman que utilizaron excesivamente la fuerza, como quedan acreditadas en las fotografías registradas por el periodista local Vidal Merma.

Los agentes de seguridad Liderman, violentando los criterios mínimos de las reglas para el uso de la fuerza que las compañías de seguridad privada deben cumplir escrupulosamente, empujan y golpean a los comuneros mientras las máquinas cumplían con las labores de remoción de tierras. Según las imágenes, el personal de Liderman, empujaron, patearon e insultaron a los comuneros ensañándose especialmente con las mujeres de la comunidad.

Como principales afectados por la inusitada violencia, cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo, la familia afectada Umasi Ihue denunció la agresión en la fiscalía de Espinar, pero no ha recibido ninguna respuesta.

La República se comunicó con el despacho del fiscal Julio Núñez en busca de una explicación de por qué no se han iniciado las investigaciones del caso y mucho menos se ha citado a los familiares golpeados por los agentes de seguridad de Liderman. La respuesta es que no daban información por vía telefónica.

Este diario también se contactó con la empresa Glencore Antapaccay, y con la compañía de seguridad Liderman, pero hasta el momento no ofrecieron su versión de los hechos.

“Hasta el momento el Ministerio Público no avanza nada. Suspende a cada rato las diligencias porque dicen que no está el fiscal, o que está en otro caso, pero nosotros vemos que el fiscal está en su despacho”, explicó el familiar de las víctimas, Reynaldo Umasi Ramos.

“En cambio, cuando los señores de la empresa minera piden que se suspendan las diligencias, estas se suspenden. Ellos van diario a la fiscalía. Paran en la oficina del fiscal. Ahí los atienden”, dijo.

La organización Derechos Humanos Sin Frontera, que ofrece asesoría legal a las agraviadas, informaron a este diario que no es reciente la disputa por los terrenos que la minera Glencore Antapaccay reclama como suyas.

“Conocimos el caso en abril del 2018, fecha en la que hubo un enfrentamiento entre la familia Umasi, la empresa minera Glencore Antapaccay y la PNP de Espinar. Denunciamos los hechos ante la Fiscalía de Espinar para que se tomen acciones, pero no hubo respuesta. En diciembre del año pasado nuevamente se produjo el enfrentamiento y atendimos el caso en enero de este año, pero tampoco hay respuesta alguna”, señaló el director de la organización, Jaime Borda Pari. 

La situación en la zona de disputa es de permanente hostilización hacia la familia Umasi Ihue que ha resuelto no abandonar el lugar y defender lo que consideran que es su propiedad.

“Diario es el hostigamiento, diario son las amenazas. Hacen disparos al aire, disparan a las casas. Hasta el momento no ha cesado nada, sigue hasta el día de hoy”, reportó Reynaldo Umasi.

Como se vio en las imágenes, el personal de Liderman utilizaron innecesariamente la fuerza en un grado extremo, puesto que las mujeres no tenían armas, ni los amenazaban con nada, por lo que resultaron muy golpeadas.