La prometida reconstrucción aún no llega a los pueblos de Piura

Alexandra Gonzales
16 M12 2018 | 01:06h

Escombros tras el Niño Costero. A un año y medio del desborde del río Piura, miles de familias viven en medio de los restos de sus casas. No tienen agua ni luz y duermen con miedo porque no están preparados frente a un posible fenómeno de El Niño previsto para el 2019. Exigen al Estado agilizar las obras.

Pedregal es un centro poblado del distrito de Tambo Grande donde las aguas del río Piura inundaron con furia las calles, el pasado 27 de marzo del 2017, durante la llegada del fenómeno de El Niño costero. Niños y ancianos, ese día, fueron rescatados en balsas mientras presenciaban el derrumbe de sus casas. Hoy esta situación no ha variado pese a la anunciada Reconstrucción con Cambios.

En el ingreso todavía se aprecia el enorme forado que dejó la rotura del dique de la marquen izquierda del río Piura. Una de las paredes colapsadas pertenece a lo que era el hogar de Estela Chero Martínez, que se vio obligada a improvisar con palos y esteras un lugar donde vivir, protegerse del frío y el incremento del sol. Aún los anunciados módulos no llegan ni para ella ni para sus otros cuatro vecinos.

PUEDES VER Aumenta a 73% probabilidad de fenómeno de El Niño en el norte del país para el 2019

“Nosotros fuimos los primeros afectados y no hemos recibido ningún tipo de ayuda del presidente (tanto Pedro Pablo Kuczynski como Martín Vizcarra). Tenemos una casa de esteras, pero sin agua. Nos dicen que no podemos seguir en un lugar vulnerable, pero no nos dan solución. Nosotros también merecemos un lugar digno donde vivir”, expresa.

Ella es solo una de las víctimas del fenómeno de El Niño costero del 2017. Según las cifras del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), se reportaron 42 mil 983 damnificados, 356 mil 120 afectados, 39 heridos, 16 fallecidos, así como 4 mil 485 casas colapsadas y 4 mil 66 casas inhabitables en la región Piura.

Las zonas más afectadas, según el COEN fueron las del bajo Piura: Catacaos, Cura Mori y Pedregal Grande. Por eso, cuando se anunció la Reconstrucción con Cambios, los pobladores vieron una luz de esperanza. Sin embargo, todo ha ido en lento avance.

En el pueblo de Santa Rosa (Cura Mori), la mayoría de familias espera también la construcción de los módulos. Solo algunas ya tienen estas estructuras, pero tuvieron que pagar 800 soles adicionales al bono (20 mil) para que su casa tenga material de mejor calidad.

“Teníamos que pagarle a la empresa para que pueda renovar el plano. Compramos cemento, fierro para reforzar las zapatas y el techo, porque eso no estaba contemplado en la construcción. Quienes hemos tenido posibilidades, hicimos estos pagos, pero ¿y los demás?”, lamentó un vecino.

Peligro latente 

Según el portal de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, en Piura se han ejecutado 435 proyectos por un monto de un millón 326 mil 970 soles. No obstante, la mayoría de obras corresponde al periodo de rehabilitación, las cuales aún son insuficientes.

Sobre todo ahora que la comisión multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) declaró el estado de vigilancia ante una posible presencia de un fenómeno El Niño de débil intensidad en la zona norte.

PUEDES VER Piura: bomberos de Bellavista con nueva cisterna contra incendios

Al respecto, el vicegobernador regional de Piura, Alfredo Neyra Alemán, está preocupado por el lento proceso de reconstrucción, ya que no se está destinando presupuesto para temas de prevención.

Por ejemplo, señaló que no se considera el drenaje pluvial para las ciudades, el mejoramiento del cauce del río, la construcción de reservorios satélites, entre otros proyectos de envergadura que ayudarían a reducir la vulnerabilidad.

“Llueve y nos inundamos. De nada habrá servido la reconstrucción. No solo se debe ver el enfoque reconstructivo sino también la prevención e integralidad de la ciudad. Se debe generar infraestructura para soportar los fuertes periodos lluviosos, si no toda la vida vamos a estar reconstruyendo y botando el dinero”, aseveró.

Neyra lamentó que la reconstrucción se encuentre en proceso de convocatoria y que solo se dediquen a parchar calles o arrimar arena a los costados del río. Agregó que la gente está esperando obras definitivas en alcantarillado, colegios y postas médicas.

Diques no reforzados 

El poco avance de las obras de la rehabilitación de los diques del río Piura ya han sido cuestionados por los moradores y la comisión Anticorrupción. Y es que estos trabajos del dique izquierdo del río Piura ascienden a más de S/ 32 millones.

Tras una visita, los funcionarios advirtieron que de los siete tramos que son rehabilitados, solo uno será protegido con enrocado. Es más, dijeron que no se considera darle altura al dique ubicado frente a Pedregal Grande, por donde se desbordó el río Piura. Así, la población aún sigue expuesta a posibles inundaciones.

El morador del bajo Piura Carlos Mechato pide que aceleren los trabajos del manejo integral del río Piura para darle la salida al mar. Esas sería una alternativa definitiva a este problema que les quita el sueño.

A su reclamo se suma el de  Teófila Sánchez, quien –con lágrimas en los ojos– recuerda lo  traumático que fue perderlo todo y tener que pasar la noche en la banca de una iglesia, con el temor de que el volumen del agua pueda llegar hasta allí.

Este temor lo viven también los más de 10 mil vecinos del Bajo Piura que se encuentran preocupados porque las obras de rehabilitación no culminan y las obras de reconstrucción ni siquiera empiezan.

Proyectos estancados 

Lo preocupante, señala el alcalde de Catacaos, Juan Cieza Sánchez, es que, en los primeros meses del 2018, la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios había aprobado para el distrito el proyecto de mejoramiento de agua y alcantarillado del AH Nuevo Catacaos. Es solo uno de los 90 proyectos que presentó.

“Con el desborde, hemos retrocedido 40 años. Nuestro sistema de alcantarillado ya no soporta más porque, además de ser antiguo, fue seriamente afectado. Por eso, si tenemos un evento pluvial, por mínimo que sea, nos inundaremos de aguas servidas. La reconstrucción solo está en anuncios, pero no hay nada concreto”, sostuvo.

Tras el fenómeno de El Niño costero, las familias fueron evacuadas en albergues ubicados en el Km 980 de la Panamericana Norte. A lo largo de esta carretera, donde se instalaron un promedio de 5 albergues (Santa Rosa, San Pablo, San Pedro, Buenos Aires y Ciudad de Dios) todo sigue igual y ya se pierden las esperanzas.

 A año y medio del desborde de los ríos, la vida de las más de 1.500 familias es una lucha constante contra el frío, los fuertes vientos, los arenales y el inclemente sol. Hoy con su esfuerzo han logrado cercar su terreno con carrizos y esteras. Algunos usan como cuartos las carpas que entregó el Instituto de Defensa Civil (Indeci).

Tras una lucha constante, refiere el dirigente del albergue Santa Rosa, Leopoldo Namuche Flores, lo único que se ha logrado es el reconocimiento del territorio por parte de Municipalidad Provincial de Piura.

 “Es decir, ya fuimos incluidos en el mapa de Piura y con ello, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento ya no tiene excusas para no invertir y pueda construir nuestros módulos”, explicó.
pedido al presidente

En esta lucha también se encuentran los moradores del albergue San Pablo. Por ello, señala el presidente Cristóbal Timaná, en los próximos días emitirán un memorial al presidente Martín Vizcarra para que continúe con la construcción de los complejos habitacionales 'Una sola fuerza', cuyo proyecto solo quedó en papel.

“Hemos tenido que hacer un enorme esfuerzo por gestionar las reuniones y lograr el reconocimiento, porque ya no podemos vivir así. Creo que nadie merece vivir sin agua, sin luz y servicios básicos”, dijo.

Y mientras ello ocurre, crece la alerta de un fenómeno El Niño costero. Los afectados solo piden acciones.