Ella inicia la separación y él la asesina junto con sus tres hijos

La Republica

Drama en San Juan de Lurigancho. Cuádruple crimen conmueve al distrito donde se han registrado más feminicidios. Obrero no aceptó que su esposa lo dejara al estar cansada de la violencia que sufría. Él quiso suicidarse y está en un hospital.

El horror de lo que había ocurrido en aquella casa de madera ubicada en la cima de un cerro fue descubierto por los vecinos cuando Javier Rivera intentó suicidarse. Minutos antes, este hombre había asesinado a su esposa en el día del cumpleaños de esta, y a sus tres hijos de 2, 4 y 6 años.

Este cuádruple crimen ha conmocionado a San Juan de Lurigancho, distrito limeño donde, según el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, ocurrieron 40 feminicidios entre el 2009 y 2017.

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A las 9:20 de la mañana, cuando el jefe de la comisaría de Canto Rey ingresó a la habitación, encontró un cuadro aterrador: Javier Rivera Miculicich yacía sobre un colchón de dos plazas, al lado de los cuerpos de sus tres hijos.

“No voy a ir preso”, alcanzó a murmurar. “Déjenme morir”, agregó. Tenía profundos cortes en la muñeca izquierda y sangraba profusamente.

En otro ambiente de la casa yacía Edith Huaylas de la Cruz (30). Tenía el cráneo destrozado. Ella y sus hijos habrían sido previamente dopados.

Utilizó un martillo

“Están todos muertos. Él los mató a golpes con un martillo”, detalló un agente a sus superiores. Se refería a Javier Rivera, el obrero de 35 años que había asesinado a su familia mientras dormían.

Las referencias de una crisis de pareja, una ruptura familiar, una separación a medias y el rumor de la existencia de una tercera persona refuerzan la sospecha de la Policía de que se trató de un caso de violencia de género (feminicidio y filicidio).

“No sé por qué mató a los niños, el problema era con ella”, dijo un amigo de ambos.

Sufrían violencia

July Huaylas contó que el 8 de setiembre su hermana optó por irse de su casa, ubicada en el pasaje Las Amapolas, AH Sagrado Corazón de Jesús, al comprender que la violencia física y psicológica en esas cuatro paredes no pararían.

Mirtha, su cuñada, corrobora esa versión."Yo la acompañé y dejamos constancia en la comisaría de Canto Rey. Ya no quería volver a esta casa".

También indicó que la infortunada madre estaba decidida a solicitar garantías personales por las constantes amenazas que recibía, pero "no le alcanzó el tiempo".

El jefe de la Región Policial Lima, Gastón Rodríguez, explicó que los esposos tenían seis años de casados pero estaban separados por "incompatibilidad de caracteres".

Una obsesión

Desde hace casi dos meses Edith vivía en Caja de Agua, en casa de su cuñada, con sus pequeños L.G.R.H. (6), J.D.R.H. (4) y A.R.H. (2).

El lunes, sin embargo, retornó al pasaje Las Amapolas.

El colegio Daniel Bernoulli, donde estudiaban sus dos hijos mayores, estaba de aniversario y ella tenía que participar en las diversas actividades.

Javier Rivera Miculicich le había pedido que se quede en casa. Ella aceptó con la condición de que él no permaneciera en el hogar.

Sin embargo, él se quedó en la casa con el pretexto de colocar unas mayólicas.

Al amanecer, Rivera le habría pedido a su exesposa que vuelva a casa con los niños, pero Edith no aceptó.

Entonces esperó a que se vuelva a dormir. Sacó un martillo y la atacó. Luego hizo lo mismo con sus tres hijos.

En la mañana, July Huaylas trató de comunicarse con Edith y al notar que no respondía sintió un frío en el alma. No lo dudó y se dirigió a su vivienda, en lo alto de un cerro, y confirmó sus peores temores: Edith y sus hijos estaban muertos.

Le espera cadena perpetua

- Javier Rivera fue trasladado al hospital de Canto Grande, donde el médico José Zanabria dijo que el corte en la muñeca izquierda le había comprometido arterias y nervios. "Ella me engañaba, me dijo que se iba a alejar de mí y no quería dejarme a mis hijos. Eso me enfureció", le dijo a la policía que lo auxilió.

- Según Arturo Quispe, abogado de los familiares de Edith Huaylas, la víctima había denunciado a Javier Rivera por violencia doméstica, pero no fue atendida. Indicó que por ley le correspondería a Rivera cadena perpetua.

- El Ministerio de la Mujer brinda ayuda psicológica y asistencia legal y social a los deudos.