Santa Clara, el colegio verde de Arequipa

Ganadores. Colegio Santa Clara de Arequipa obtuvo un reconocimiento nacional por logros ambientales, otorgado por el Minedu. Tienen miles de plantas dentro de sus instalaciones y hasta hacen su abono. Gran emprendimiento ecológico.

14 Sep 2018 | 10:40 h

Ganadores. Colegio Santa Clara de Arequipa obtuvo un reconocimiento nacional por logros ambientales, otorgado por el Minedu. Tienen miles de plantas dentro de sus instalaciones y hasta hacen su abono. Gran emprendimiento ecológico.

Arequipa. Los techos y paredes del colegio Santa Clara, en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero, están cubiertos de vida. Los alumnos y docentes convirtieron la estructura de su institución en una zona ecológica, donde plantan y siembran de todo hace casi 3 años.

El proyecto se denomina “Complejo ecológico San Francisco de Asís”.  Con este ganaron un reconocimiento nacional de Logros Ambientales, premio otorgado por el Ministerio de Educación (Minedu).

La iniciativa tuvo impulso con Fray Juan José Alania Espinoza cuando tomó el cargo de director. Todo el 2015 se preparó el proyecto y el 2016 comenzó a ejecutarse forestando un espacio vacío al costado de su complejo deportivo, donde solo había tierra.

Los padres y maestros se organizaron y colocaron placas metálicas en la pared del complejo y luego lo forraron con malla raschel. En ese material cocieron pequeños compartimentos para poner vegetación. Ahora hay más del mil plantas ornamentales que la adornan. Además, el piso fue forrado con pasto y se colocaron mióporos (árboles) para tener cercos naturales.

Cualquier zona es propicia para cultivar, como en los techos. En gran parte de estas superficies de los salones de secundaria hay miles de plantas, desde hierbas hasta frutales. Mucha de esta flora crece en macetas hechas con envases reciclados.

Una de las muchas artífices de esos envases es Daniela Delgado Caycho, alumna que cursa el segundo de secundaria. Ella recuerda que en el curso de Ciencia, Tecnología y Ambiente, junto a un grupo de compañeros, buscó baldes usados y otros objetos similares para usarlos como macetas. Los 1200 alumnos del centro educativo tienen una planta designada. Daniela tiene una manzanilla a la que llamó “Margarita” y que la cuidó desde que era una semilla.

Las cajas de frutas también fueron adecuadas para almacenar plantones, incluso pies de los árboles frutales fueron replantados en otros lugares para producir más.

CREAN ABONO

El colegio también ha colocado recipientes para separar los desechos orgánicos e inorgánicos. Los orgánicos los utilizan para crear su propio abono y enriquecer la tierra que hay en su institución, que es infértil. La agrónoma Ángela Díaz es quien los guía en este proceso.

Los desechos fermentan por casi cuatro meses dentro de unos cilindros con la ayuda de lombrices. Luego el sustrato que se genera se saca para mezclarlo con tierra infértil y material orgánico de la poda del pasto y aserrín. 

Ello se coloca en un agujero hecho dentro de la tierra y luego de casi un mes es apto para colocar en maceteros. 

"También utilizamos los arreglos florales que ya están marchitados y los del convento", dijo Díaz. La tierra tratada se mezcla con la tierra del patio para colocar más pasto. 

Forestan área de Quilca 

El director del colegio, Fray Juan José Alania Espinoza, señala que tienen otro proyecto, que es la forestación de un terreno de tres hectáreas en el distrito de Quilca, Camaná. La visita a la zona fue a inicios de año con los profesores de la institución. Ahí quieren realizar una casa de retiro espiritual.

El espacio fue donado por una familia. Este trabajo no entró al concurso. "Es un terreno inmenso, se necesita de mucho para que sea una zona verde, incluso se está llevando plantas que se producen en el colegio al lugar", señala. 

El trabajo de la institución ya es conocido, pues la Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero pidió ayuda al colegio para que los alumnos ayuden a plantar árboles en áreas verdes de la jurisdicción. 

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