Falta de logística pone en jaque seguridad de penales

Prevención. Penal de Chiclayo presenta deficiencias en equipos de control y sistemas de seguridad. En Piura y Trujillo exigen optimizar bloqueadores de celulares. 

8 Mar 2018 | 9:25 h

Carlos Vásquez Romero

En junio de 2017, Marleny Altamirano, docente en Chiclayo, recibió una llamada fulminante: “Danos unos 5 mil soles”. No hubo tiempo para pensar, pues ya había perdido su automóvil a manos de delincuentes. Esa misma noche recibió mensajes anónimos que le exigían cancelar el dinero. Marleny tembló y acudió a pagar a los extorsionadores.

Según la Fiscalía Contra la Criminalidad Organizada (Fecor) de Lambayeque, en los dos primeros meses del año se solicitaron ante el Poder Judicial entre 100 y 150 requerimientos para levantar el secreto de las comunicaciones de números telefónicos que se usaban para extorsionar. 

Ante esta situación el jefe de la Región Norte del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Juan Herrera Chávez, admitió que existen deficiencias técnicas y de logística en el centro penitenciario, que posibilitan el accionar delictivo desde los pabellones. 

“Es cierto que los operadores están desfasados y deben ser cambiados. Es cierto que debemos mejorar el sistema de seguridad, pero por ahora pedimos paciencia”, explicó.

Con respecto a la incautación de cien celulares en el penal, sostuvo que los internos están creando artimañas para ingresar aparatos móviles y chips y vulnerar los controles biométricos, descartando así cualquier acto de corrupción del personal de seguridad. 

“El Ministerio de Justicia tiene conocimiento de las deficiencias que tiene este penal. Debemos mejorar mucho la logística y el plan de prevención para evitar el empoderamiento de los encarcelados”, indicó. 

Para Herrera la empresa “Prisontec” no tiene responsabilidad en la inoperancia de los cuatro bloqueadores en el penal; sin embargo, debe ser la encargada de la reinstalación de los equipos. 

“La intervención en los bloqueadores es todo un proceso y por eso se envió un informe a los representantes de la empresa para que venga a Chiclayo”, mencionó. 

Agregó que también se buscará mejorar el sistema de control para los visitantes a través de innovadores softwares. No obstante, no aclaró la fecha en la cual se podrá ver un mejoramiento integral en la referida prisión. 

Por su parte el fiscal provincial de la Fecor, Juan Mogollón, sugirió que debe instalarse un sistema de comunicaciones –a través de celulares–, que sea controlado por una unidad especializada en detectar extorsiones con el propósito de erradicar la presencia de teléfonos monederos. 

“Hay que imitar ejemplos de seguridad como los implementados en el penal de Challapalca, donde la línea móvil es cero. También debe corregirse las medidas de prevención durante las visitas que reciben los reos”, explicó. 

CLAVE

El fiscal provincial de la Fecor, Juan Mogollón, afirmó que la presencia de más de 20 teléfonos monederos en el penal de Chiclayo también facilita a los internos para cometer extorsiones. Pidió mejorar controles biométricos e instalar un rastreo de bienes para identificar las pertenencias que traen las visitas.  

Exigen ejecutar proyectos en cárceles

El subdirector del centro penitenciario El Milagro, Alfredo Farfán, manifestó que aún no se ha fijado fecha para el funcionamiento de la segunda etapa del proyecto de bloqueadores de señal telefónica en dicho penal, agregando que la decisión depende del INPE y del Ministerio de Justicia.

Según fuentes policiales es urgente ejecutar el proyecto, ya que el 70% de llamadas extorsivas denunciadas por las víctimas proviene del interior de dicha cárcel.

A su turno el director del penal de Piura, Amador Alfaro Bellodas, criticó que ya son varios años desde que se proyectó la instalación de bloqueadores de equipos telefónicos para el penal de Piura; sin embargo, hasta el momento no hay resultados favorables.

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