AHORA - Fiscal José Domingo Pérez solicita que audiencia contra Keiko Fujimori no sea presencial

Acreditación de facultades de UNPRG está retrasada por dejadez e intereses

Luis Barrios

La Republica

déficit. Ocho facultades aún no superan crisis financiera, pero tampoco muestran decisión para ser evaluadas ante el Sineace. Sobrepoblación de servidores administrativos dificulta ejecución de proyectos de investigación.

Carlos Vásquez Romero

Chiclayo 

Para una casa de estudios superiores como la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo (UNPRG), de la que en 48 años de historia han egresado centenares de profesionales en Lambayeque, pero cuyos desaciertos y penurias han sido una constante, el tema de la acreditación es un acontecimiento que estremece.

La acreditación de sus 29 carreras profesionales ante el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace) parece un proceso estancado por la dejadez y los intereses políticos. 

PUEDES VER: Lambayeque: Licenciamiento de UNPRG en espera por observaciones en proceso administrativo

Según la Ley N.° 28740, la acreditación es “obligatoria para las carreras que formen profesionales de Salud o Educación, sean universitarios o técnicos”. Sin embargo, en la UNPRG solo la Facultad de Enfermería ha logrado demostrar que tiene estándares especializados de calidad. 

Para el rector de la UNPRG, Jorge Oliva Núñez, la universidad ha sido copada por grupos de profesores y administrativos que se apoderaron de esta para satisfacer sus instintos de poder y llevarla por la mediocridad y el atraso.

“La Facultad de Enfermería demostró que con poco presupuesto se puede demostrar que existe capacidad académica y tecnológica”, expresa.

Oliva Núñez afirma que escuelas como las que pertenecen a la Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación (Fachse), cuya recaudación anual asciende a 10 millones de soles, no alcanza para ser acreditada por las irregulares decisiones que tomaron catedráticos y servidores en gestiones pasadas. 

“La Fachse percibe importantes ingresos por programas de postgrado, diplomados, exámenes de admisión, programas de extensión, entre otros. Pero no puede consolidarse por la falta de voluntad de los que conforman sus seis escuelas profesionales”, dijo. 

Líneas seguidas refiere que la Facultad de Enfermería, con un presupuesto promedio de un millón de soles al año, garantizó tener infraestructura educativa, material de investigación, catedráticos con doctorados y maestrías, laboratorios, bibliotecas, etc. 

“Algunos dicen que la acreditación es opcional para las universidades, pero creemos que toda la calidad profesional es un servicio y debe ser de conocimiento público”, agrega. 

GRAN DÉFICIT

Son ocho las facultades que tienen déficit financiero. Ante esto, Oliva indica que pérdidas de las facultades tuvieron efecto en la Alta Dirección y provocaron la no ejecución de proyectos de envergadura. 

“Tenemos una deuda que se arrastra desde la gestión anterior, pero también existe una dejadez por corregir lo negativo”, añade. 

Sobre lo anterior, la decana de la Facultad de Enfermería, Rosario Verástegui, dice que la escasez de presupuesto no es una excusa para no ser evaluados por el Sineace

“La acreditación solo requiere de organización y voluntad.También del compromiso de los estudiantes por investigar temas de interés”, aseveró.