Alberto Quintanilla: "Fujimoristas cambiaron reglamento para que no se vayan sus congresistas"

La República
13 Aug. 2017 | 21:44h

Entrevista. Alberto Quintanilla. Congresista de Nuevo Perú.

Quintanilla es uno de los congresistas que sustentó  la demanda ante el Tribunal Constitucional (TC) para eliminar  cambios en el reglamento del Congreso, cuya aplicación convierte en parias a parlamentarios que  renuncian a su bancada: no pueden postular a cargos directivos,  formar comisiones y sin posibilidades de formar bancada. El congresista advierte que esta norma puede provocar un desequilibrio en el Congreso.  El representante puneño  también  habla de la situación de convulsión social que atraviesa el país, consecuencia de un modelo económico agotado.  

Desde Fuerza Popular se sostiene que esta norma corrige lo ocurrido en el 2000 cuando algunos congresistas incluso  recibieron dinero para  darle mayoría al fujimorismo.

Todos están en contra del transfuguismo. Y eso merece ser tratado en una ley de partidos que vea la democracia interna de los partidos, la elección de los candidatos, el financiamiento. Sin  embargo, lo aprobado es una modificación del reglamento del Congreso poniéndole entre comillas ley antitránsfugas. Lo que hace es que quien salga de una bancada por razones justificadas o no, esté impedido de formar bancadas e inhibido de una serie de derechos. Los fujimoristas la aprobaron para que no se salgan sus integrantes. De los 73 ya renunciaron dos: Vilcatoma y Donayre. El mismo Kenji Fujimori ha demostrado discrepancias.

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Pero también lo concreto es que algunos congresistas elegidos cambian de camiseta y contribuyen a la fragmentación. 

De acuerdo. Eso tiene que normarse y sancionarse incluso con la pérdida de curul. Sin embargo, las  bancadas se rigen por un reglamento que en la práctica la impone quien tiene la titularidad del Congreso y está sujeto a muchas arbitrariedades. Por ejemplo, Patricia Donayre discrepó con Fuerza Popular y por eso la estaban sometiendo a un proceso disciplinario, pero cuando ella pide le den una copia del reglamento interno le dijeron que no había, que era un problema de la bancada. En  nuestro caso (Frente Amplio) cuando Marco Arana pretende sancionar a uno de nosotros (Nuevo Perú) es con un reglamento que él lo imponía.

Esta norma fue una creación del fujimorismo para evitar una suerte de diáspora en su movimiento, pero afectó directamente al Frente Amplio que ahora se dividió en Nuevo  Perú.

En el ejercicio del poder para evitar la corrupción y el abuso existen una serie de instituciones. Los tres poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se fiscalizan mutuamente.  Eso garantiza que el país funcione democráticamente. Cuando se  rompe el equilibrio vienen los problemas. Si en el Congreso se va a permitir que un sector de parlamentarios no tenga prerrogativas, se debilita. Ahora somos 13  que estamos en esta situación, 23 de Fuerza Popular se pueden retirar. Entonces ya seríamos 36 y el Congreso terminaría bajo la arbitrariedad de 2 o 3 caudillos dueños de sus partidos.  

Hablemos del Frente Amplio. Su ruptura confirma la crisis partidaria de la izquierda como ocurre en la derecha.

La desarticulación política  en el Perú empieza después del golpe del 5 de abril de 1992. Luego se buscó desarticular toda institución colectiva: desaparecer cooperativas, sindicatos, se les quitó atribuciones a los colegios profesionales, etc. Cuando tú debilitas el funcionamiento del equilibrio de poderes y la mutua fiscalización, con absoluta seguridad aflora el abuso de poder y corrupción. El fujimorismo comete un error de partido cuando dicen que quieren gobernar el país con normas y leyes que salen a través del Congreso. Están mezclando su labor legislativa y asumiendo labores ejecutivas. 

Ustedes han dicho que hay el buen transfuguismo y mal transfuguismo que debería sancionarse, pero es muy difícil saber quién cambia de bancada por principios y quien lo hace por motivos ulteriores

En todas las conductas humanas hay instituciones que califican si la conducta de uno es buena y mala. Son el Poder Judicial y las instancias de juzgamiento resuelven los casos conforme a ley. Pero reitero, esta modificación de los artículos del Congreso abre las puertas a la arbitrariedad. 

¿También hay expulsiones  de congresistas con sentido y a ellos cómo se les debería sancionar?

Nosotros tenemos la propuesta que la inmunidad parlamentaria solo sea para el sentido y naturaleza del voto y opiniones políticas. En el resto de delitos sea automático, que la Corte Suprema le quite la inmunidad, que no sea el propio Congreso. Muchas veces ocurre el espíritu de cuerpo. Eso que se dice otorongo no come otorongo. 

En el sur, la sensación de desconfianza y desazón contra el gobierno es notable y se ve en las últimas protestas sociales. ¿Cómo lidiar con un país que está cerca del desborde?

El  modelo económico-político  de concepción neoliberal llegó a su límite. En materia del manejo de la economía solo se preocupa por incentivar la oferta y la inversión, pero también deberían ir al otro lado, la de los consumidores. Los grandes proyectos están ubicados en el norte y centro, pero en el sur el Gasoducto y Chinchero están paralizados. Hay un manejo desarticulado.

La otra receta no está funcionando. En Venezuela y Argentina una economía  con carácter estatista tampoco funcionó.

Estoy de acuerdo que los extremos no son los más convenientes. Tiene que haber entes reguladores y planificadores. Por ejemplo, en la reconstrucción del norte del país hemos dado una ley que yo te aseguro que en un años podemos estar sentados discutiendo todos los procesos de corrupción que se darán si se sigue aplicando ese modelo, porque quien decide cómo invertir y dónde es el sector privado. Yo no planteo estatismo, sino que el Estado intervenga en actividades económicas en igualdad de condiciones y sin ningún privilegio en materia empresarial. Pero el Estado debe cumplir funciones reguladoras, controladoras y planificadoras. Los empresarios escogerán hacer las obras más rentables, pero no necesariamente las más útiles. 

¿Cual es la posición de Nuevo Perú sobre Venezuela?

El problema de Venezuela es un debilitamiento de la democracia. Queremos que se fortalezca la paz, rechazamos las posiciones dictatoriales de Maduro. Eso es una dictadura. 

Pero el congresista Manuel Dammert defendió a Maduro 

Consideramos que esa es una posición equivocada. Pero no porque alguien piense diferente, va a teñir a la totalidad. Yo entiendo que los problemas del exterior no  pueden ser motivo para que yo me rompa políticamente y me separe.