Alegría, baile y color en festejos por carnavales

Expresiones. En Cusco tomaron la Plaza Mayor para jugar con agua. En Arequipa y Puno salieron a danzar. Cientos de personas se volcaron a las calles para participar del jolgorio.

27 Feb 2017 | 8:26 h

Expresiones. En Cusco tomaron la Plaza Mayor para jugar con agua. En Arequipa y Puno salieron a danzar. Cientos de personas se volcaron a las calles para participar del jolgorio.

Danzas y juegos marcaron el inicio de los carnavales en Arequipa, Puno y Cusco. Cientos de personas se volcaron a las calles para participar del jolgorio.

En Arequipa, decenas de bailarines participaron de un pasacalle en Cayma. Más de 40 agrupaciones y comparsas recorrieron las principales arteras del distrito. Ni la persistente lluvia fue impedimento para que danzantes y espectadores  jueguen con agua y espuma.

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CORSO EN PUNO

Las calles de la ciudad de Puno rebosaron de alegaría, baile y color durante la salida del Ño Carnavalón. El corso estuvo acompañado de carros alegóricos y más de 30 danzas entre Tarkadas y Pinquilladas.

Los asistentes llevaron consigo agua, pintura y talco para mojar a quien encontraran en su camino. El evento fue organizado por la Municipalidad Provincial de Puno. 

A partir de hoy, como parte de los festejos por carnavales, durante una semana se realizará la presentación de pandillas y estudiantinas.

El panorama es similar en provincias. En Yunguyo decenas de personas, acompañadas de estudiantinas, salieron a las calles a bailar y jugar. Lo propio sucedió en Ilave, Ácora y Azángaro. En las zonas rurales cobraron vida los tradicionales cortamontes.

CARNAVALEROS EN CUSCO

A diferencia de años pasados, la Plaza Mayor de Cusco no tuvo el colorido característico de un domingo de carnaval ni la organización de alegorías, danzas y comparsas que resalten la tradicional fiesta.

A pesar de ello, cientos de personas tomaron el lugar para jugar con abundante agua y espuma, que reemplazaron al tradicional paso de músicos y bailarines.

La euforia carnavalesca se desató y los turistas también  se unieron al juego, que por momentos se tornaba descontrolado.

Quienes tuvieron un buen domingo fueron los ambulantes con la venta de globos llenos de agua y espuma. 

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