Sexualidad

¿Por qué se producen los gases vaginales y qué poses hacer para evitarlos?

¿No sabes cómo evitarlos y controlarlos? Recuerda que son un proceso fisiológico común y normal del que no tienes que avergonzarte durante el encuentro sexual.

Los gases vaginales no llegan solos, a veces existen otros problemas vaginales que acompañan a estas flatulencias sin olor. Foto: composiciónLR/Charles Deluvio - Unsplash
Los gases vaginales no llegan solos, a veces existen otros problemas vaginales que acompañan a estas flatulencias sin olor. Foto: composiciónLR/Charles Deluvio - Unsplash
Alda Bernaola

¿Miedo, vergüenza, ansiedad y sorpresa cuando tienes relaciones sexuales? Esas son algunas de las cosas que una persona con vulva siente cuando, durante una relación sexual, aparecen los silenciados gases vaginales. No se trata de algo extraño o desagradable, sino de una presencia fisiológica y cotidiana en la intimidad.

Si también te has preguntado qué ocasiona que los gases vaginales aparezcan y cuáles son los pasos a seguir para controlarlos o evitarlos, esta nota es para ti.

¿Por qué aparecen los gases vaginales?

En diálogo con La República, la ginecóloga Corina Hidalgo explicó que normalmente los gases o flatos vaginales se producen cuando existe una debilidad del suelo pélvico o de aquellos músculos y ligamentos ubicados en la parte inferior del abdomen. Para la especialista, esto se puede deber a los siguientes factores:

  • El paso de los años
  • Los cambios anatómicos o cuando una persona con vulva sube o baja de peso abruptamente.
  • Luego de un embarazo o parto.
  • Tener hiperlaxitud o una mayor amplitud vaginal.

Hidalgo también considera que los flatos vaginales aparecen con mayor facilidad durante las relaciones sexuales. Estos se pueden manifestar junto a la poca complacencia; es decir, al no sentir tan satisfactoria la penetración durante una “entrada y salida de aire” de la vagina. “Obviamente no van a tener mal olor porque no vienen del intestino. No hay bacterias que estén allí en intercambio, ni nada por el estilo. Lo que sí va a haber es el sonido, que es muy característico”, resaltó.

En ese sentido, en consulta con este medio, la sexóloga clínica Ecjoyster Barradas detalló que, durante la penetración o bombeo, muchas veces aparecen estos gases porque los músculos vaginales están flácidos y, de esa manera, facilitan la entrada del aire que, luego, es expulsado como flato.

¿Qué hacer o a qué poses recurrir para evitarlos?

En caso los gases aparezcan de vez en cuando, para la Dra. Hidalgo, no hay mucho de qué preocuparse. Sin embargo, si estos se hacen muy frecuentes y van acompañados de una disfunción sexual, la paciente deberá acudir a alguna especialista.

De acuerdo con la Dra. Barradas, esta situación es tan común porque es inevitable que, cuando la vagina se llena de gases, estos no puedan salir. “Que no lo tomen como algo malo, simplemente es una situación que se puede presentar en cualquier momento de la vida. En cualquier momento del encuentro sexual”, compartió.

Según la también vicepresidenta de la Sociedad Venezolana de Sexología Médica, para controlar la presencia de esos gases se deben fortalecer los músculos de la vagina con las siguientes recomendaciones:

  • Aplicar los ejercicios de Kegel
  • Realizar abdominales bajos
  • Ejercitar las piernas

Además, la experta sugirió que, la pose que, probablemente, produzca menos gases es la que permita que la vagina realice movimientos hacia abajo. No obstante, la especialista confía en que siempre “se corre el riesgo” de que los flatos aparezcan. “No hay ninguna posición que yo diga ‘esta es de preferencia para que no ocurra ello’, puede ocurrir en cualquier posición”, advirtió.

Por su parte, la Dra. Hidalgo recomendó que, ante todo, no se debería sentir vergüenza porque es algo que le ocurre a cualquiera. “Y si estamos con una persona de confianza, pues nos tenemos que reír al respecto”, subrayó.

Asimismo, para la ginecóloga, es necesario acudir a una especialista en suelo pélvico para evaluar qué causas traen el problema. “De acuerdo al examen físico que podamos encontrar en consulta, vamos a definir qué patología va acompañada de los flatos vaginales, y frente a eso se le da un tratamiento adecuado”, finalizó.

Para la Dra. Barradas, hay que tener previstos los gases vaginales porque una nunca sabe cuando pueden aparecer. Foto: Charles Deluvio - Unsplash

¿Cómo usar un condón femenino?

La efectividad del condón femenino es del 95%. Un buen resultado dependerá también del correcto uso del método anticonceptivo. Sigue estos pasos para poder emplearlo en tus encuentros sexuales:

  • Verifica la fecha de vencimiento: Si el condón estuviera vencido, no lo uses porque podría romperse. Asimismo, fíjate antes de utilizarlo en que no esté roto o dañado.
  • Distribuye el lubricante que tiene el empaque alrededor de todo el preservativo. Hazlo cuidadosamente.
  • Abrir el empaque con cuidado: Evita usar los dientes porque podrías dañarlo. Observa detenidamente la flechita que se ubica en la parte superior y por allí abre el envase.
  • Verifica que tenga un anillo en su interior: Te darás cuenta que el preservativo femenino es mucho más grande que el masculino. Verifica que tenga un anillo en su interior y que sea maleable.
  • Introducirlo en los genitales: Busca una posición cómoda. Ahora, con una mano separa ligeramente los labios de tu vulva, y con la otra empuja suavemente el condón femenino hacia el interior de la vagina.
  • Asegurarse de que está bien puesto: Tienes que ver que el anillo del preservativo quede fuera de la vulva, de tal manera que proteja los órganos sexuales externos.
  • ¿Cómo retirarlo?: Agarrando el aro del condón, solo hay que girarlo un poco y retirarlo con cuidado para que no se derrame ningún fluido.

¿Qué tipos de condones existen?

  • Condones lubricados: estos vienen con una fuerte dosis de lubricante en la parte exterior. Puede encontrarse en casi todos los tipos de condones (látex, poliuretano o piel de cordero). Tiene el objetivo de evitar el uso de un lubricante extra; sin embargo, puede emplearse de ser necesario.
  • Condones con retardante: en este caso, el preservativo tiene benzocaína, un anestésico que provoca una insensibilización superficial en el pene, lo que teóricamente podría añadir algo de tiempo antes de la eyaculación.
  • Condones con protuberancias: visualmente se puede observar que estos contienen como unos puntitos, espuelas o estrías, que están estratégicamente diseñados en lo largo del preservativo para favorecer la excitación femenina.
  • Condon con espermicida: estos condones contienen nonoxinol-9, un ingrediente que tiene el espermicida, con el objetivo de matar o paralizar al esperma. Sin embargo, según Planned Parenthood, dicho elemento puede irritar los tejidos genitales (la piel de tus genitales) sensibles, especialmente si lo usas varias veces al día. Esta irritación hace que el riesgo de contraer VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) sea más alto.
  • Condones extrafinos: los preservativos ultrafinos, extrafinos, sensitivos o de contacto total (según sea la marca) presentan un 20% menos de grosor que los preservativos clásicos. Su objetivo es ofrecen una experiencia con mayor sensibilidad al usuario y garantizar la adecuada seguridad.
  • Condones de calentamiento: los condones que se calientan están unidos con lubricación que tiene ingredientes para inducir una sensación de calor para el usuario y su pareja cuando entran en contacto con la piel. La mayoría son de látex, por lo que se recomienda no usar si es alérgico.
  • Condones XL: la mayoría de los condones son tan elásticos y tan largos que podrían llegar fácilmente a su antebrazo. Sin embargo, si se siente cierta incomodad con los normales (apretado o corto para su pene), se puede optar por los de talla XL que están diseñados con un mayor tamaño que el estándar.
  • Condones con sabores: usar un condón durante el sexo oral ayuda a disminuir la sensibilidad y añadirle un sabor agradable para disfrutar por más tiempo, pero también es una decisión acertada en lo que respecta al sexo seguro.
  • Condones sin látex: principalmente fue creado para aquellos que tienen sensibilidad o alergia al látex. Estos son del material polisopreno y constituyen la opción adecuada, ya que aportan toda la protección contra ETS y embarazos no deseados sin sacrificar el placer.
  • Condones femeninos: estos condones se colocan dentro de la abertura vaginal, lo que puede requerir un poco de práctica para lograrlo.

¿Cuáles son los beneficios de tener sexo durante la menstruación?

La sexóloga Eirelyn Gómez Arcia señala que mantener relaciones sexuales durante la menstruación tiene ciertos beneficios a la salud, los cuales detallaremos a continuación:

  • Lubricación natural: la sangre sangre actúa como un lubricante natural, lo que facilita la penetración durante el coito.
  • El orgasmo funcina como analgésico natural para los dolores menstruales, de cabeza y otras molestias que se tengan en la mestruación.
  • Ayuda a relajarte, pues cuando se tiene un orgasmo durante el ciclo menstrual se libera oxitocinas y serotoninas que son hormonas que nos relajan y dan placer.

Pose sexual de ‘el misionero’: consejos para aumentar el placer

En el encuentro sexual existen muchas poses sexuales, desde las más osadas hasta las más tradicionales. Una de las más conocidas es ‘el misionero’, una posición que bastante común durante el sexo. Revisa a continuación algunas recomendaciones para aumentar el placer con tu pareja.

“Cuando comienza el juego amoroso, con vistas a un encuentro erótico, los cuerpos se disponen casi espontáneamente buscando esa posición. Es una manera inconsciente de decir ‘somos humanos, nos miramos, nos descubrimos, nos queremos, nos elegimos, nos calentamos’”, explicó Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo, a Infobae.

El misionero es una de las poses sexuales más conocidas y practicadas entre as parejas. Foto: Marie Claire

¿Se puede tener relaciones presentando dolor en la zona íntima?

Muchas mujeres mantienen relaciones sexuales a pesar de que tienen dolor. Entonces, en palabras de la experta, “lo que debemos ‘romper’ es el mito de que sea algo normal”.

En ese sentido, la doctora recomendó que, en caso se presente alguna molestia, “siempre deben acudir primero a ginecología y nosotros les vamos a ir brindando las alternativas de tratamiento multidisciplinario, ya sea con psicología, con terapia física del suelo pélvico o con la sexóloga”.

En caso aún no puedan recibir atención por parte de algún ginecólogo, la sugerencia es utilizar un lubricante a base de agua. “Si ustedes perciben que tienen irritación, que no tienen una buena lubricación, para poder mantener una relación sexual menos dolorosa, antes logren ver a su ginecólogo”, sentenció.