Los tres mitos más conocidos sobre los juguetes sexuales

El uso de juguetes sexuales cada vez es más frecuente en el sexo. Sin embargo, aún existen estigmas en torno a estos artefactos.

La exploración del propio cuerpo es importante para poder elegir el juguete sexual adecuado para cada persona. Foto: Diversual
La exploración del propio cuerpo es importante para poder elegir el juguete sexual adecuado para cada persona. Foto: Diversual
La República

Cada vez se normaliza más el uso de juguetes sexuales, ya sea en encuentros con otras personas o con uno mismo. Estas herramientas son una pieza clave para mejorar la vida sexual, darle más intensidad, conocer nuevas sensaciones, y también para mejorar la salud física y mental.

Pero así como incrementa la popularidad de estos artefactos, también suelen crecer los estigmas en torno a ellos. Estos son los tres mitos más conocidos entorno a los juguetes sexuales.

El clítoris puede perder sensibilidad

Delia González Ochoa, psicóloga y educadora sexual, explica al portal web Malvestida que el clítoris, como cualquier parte del cuerpo, puede entumecerse si se estimula durante mucho tiempo. “Es como si te la pasas aplaudiendo, vas a sentir dormidas las manos. Puede pasar eso, pero es pasajero, no hay forma de que se vuelva permanente”, resalta.

La experta detalla que incluso a cierta edad, esta estimulación “más potente” es bienvenida debido a que el flujo sanguíneo disminuye en el clítoris y la vagina durante la tercera edad, además de que las paredes vaginales se hacen más delgadas y llegar al orgasmo puede llevar más tiempo.

Solo se podrá tener un orgasmo con los juguetes sexuales

González Ochoa remarca que si se usa con mucha frecuencia una sola técnica para la masturbación, el cuerpo se acostumbra y alcanzar el orgasmo ya no es tan fácil. Sin embargo, reafirma que no es culpa de los vibradores. “Lo mismo puede suceder si solo practicas el sexo oral o la masturbación manual: la solución es variar la manera de tocarse”, señala.

La educadora sexual Ducky DooLittle explica en “Sex with the Lights On: 200 Illuminating Sex Questions Answered” que el tiempo promedio en que una mujer llega al orgasmo con una persona puede variar entre 10 y 30 minutos. Con un vibrador esta cantidad, disminuye de cuatro a seis minutos, lo cual puede establecer un tiempo estándar en tu cerebro y esa es la expectativa que tendrá al iniciar una actividad sexual.

Eso no significa que no se pueda reconfigurar la noción del tiempo. La educadora sexual sugiere dejar de usar por un tiempo el juguete sexual, y recomienda usar los dedos u otras posiciones sexuales para cambiar las expectativas del cerebro.

Pueden generar infecciones

Delia González Ochoa afirma que sí pueden ocurrir problemas físicos por usar vibradores u otros juguetes, pero que estos se deben a que una inadecuada higiene.

Por ello, resalta la importancia de la limpieza de estos artefactos antes y después de usarlos, ya sea con otras personas o con una o uno mismo.