El beso de Singapur, la técnica para aumentar el placer durante la penetración

La República

Especialistas afirman que se requiere de mucha práctica para realizarla. Foto: Charles Deluvio
Especialistas afirman que se requiere de mucha práctica para realizarla. Foto: Charles Deluvio

Esta práctica sexual no es exclusivamente placentera para el pene y es más fácil de realizar si se entrena el suelo pélvico.

Introducir nuevas prácticas o movimientos durante las relaciones sexuales suele provocar que se disfrute más de estos encuentros. Por eso, hablaremos sobre El beso de Singapur, una práctica que nada tiene que ver con la boca.

Esta técnica no es exclusiva para el placer del pene. Si bien los individuos con este órgano sexual notarán sensaciones especialmente placenteras, para las personas con vagina no es diferente, pues con El beso de Singapur se activa la zona más sensible de la vagina, el punto G, el cual conecta con las estructuras clitoriales internas, lo que le proporcionará un orgasmo de mayor intensidad.

¿Qué es El beso de Singapur?

El beso de Singapur consiste en contraer y relajar la musculatura vaginal durante la penetración, mientras se succiona el pene de la persona, explica la sexóloga española Raquel Graña.

Llegados a este punto, uno de los aspectos más importantes para que la práctica resulte satisfactoria es la comunicación, pues la pareja puede manifestar si siente la fuerza que se ejerce sobre el miembro masculino. La especialista afirma que no es un procedimiento fácil de realizar, pero que con la práctica se puede hacer menos complicado. Recalca que lo importante es que se disfrute en pareja.

La experta brinda algunos consejos para contraer los músculos vaginales. “Imagina que estás orinando y simula que detienes la orina. Luego, suelta el flujo”, indica. Este procedimiento debe repetirse varias veces.

Una vez perfeccionada la técnica, existe la posibilidad de probar y combinar movimientos de cadera con las contracciones. Para incrementar las sensaciones de placer, se puede incluir un juguete sexual para parejas, así como también estimular otras zonas erógenas de la otra persona.

Probar nuevas cosas y disfrutar de una sexualidad consciente resulta positivo para el bienestar sexual de la pareja. Cada individuo tiene preferencias distintas durante el acto, por lo que puede que algunas personas con pene no disfruten de esta práctica.

Para las personas con vulva que realicen con regularidad ejercicios de Kegel o pilates, puede que esta práctica les resulte más sencilla.