Manga gástrica: ¿qué implica el proceso de una reducción de estómago?

Andi Chero

carlo.chero@glr.pe Andichecha

06 Sep 2020 | 12:31 h
En el Perú, el 70% de la población adulta y el 42,4% de los jóvenes padecen de sobrepeso y obesidad. (Foto: composición Obesalud/EFE)
En el Perú, el 70% de la población adulta y el 42,4% de los jóvenes padecen de sobrepeso y obesidad. (Foto: composición Obesalud/EFE)

Expertos aseguran que este método se debe practicar en pacientes con obesidad y no por una cuestión estética. ¿Qué implica someterse a esta operación y cuáles son sus consecuencias?

Desde su aparición, la manga gástrica se ha convertido en una opción para aquellas personas que desean perder peso. No obstante, esta intervención quirúrgica se debe practicar solo en pacientes con obesidad y no por una razón estética.

Su demanda ha ido en aumento en los últimos tiempos; por ello, es pertinente conocer qué implicaría someterse a una cirugía de manga gástrica y sus consecuencias.

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Manga gástrica: “creación de un hábito dietético”

El cirujano Carlos Roncalla Saenz explica a La República que la manga gástrica, perteneciente a las operaciones bariátricas, consiste en reducir el estómago hasta en un 80% de su tamaño y ampliar la sensación de saciedad. Asimismo, resaltó que los beneficios de la misma van más allá de la pérdida de peso.

“En realidad, no es solo una cirugía bariátrica, estamos hablando de una cirugía metabólica, ya que beneficia en muchos aspectos como el cardiológico y endocrinológico”, señala el galeno.

Esta afirmación encuentra su respaldo en un estudio que hizo la Universidad de Gotemburgo de Suecia, en 2014, que concluyó que la operación mejora el metabolismo intestinal del paciente al producirse un cambio en los ácidos biliares y en las bacterias intestinales.

Esquema de un estómago antes y después de la cirugía. (Foto: KidsHealth)

En esa misma línea, afirmó que el objetivo principal de este método es crear un hábito dietético permanente, puesto que el estómago se convierte en un tubo estrecho que, en consecuencia, disminuirá las hormonas encargadas de controlar el apetito.

“Se logrará reducir la cantidad de alimentos a ingerir, pero estos tienen que ser nutritivos. El paciente tiene que seguir esta dieta durante el transcurso de su vida porque si no es así con el pasar de los años se puede volver a engordar, es decir, recuperar los kilos perdidos”, advierte.

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¿Cómo saber si necesito acudir a este tratamiento?

Alrededor del 70% de la población adulta y el 42,4% de la juvenil, tiene sobrepeso y obesidad en el Perú; según cálculos del Instituto Nacional de Salud (INS), en 2019.

Sin embargo, los lineamientos que determinan a una persona como candidata a someterse a la manga gástrica se fijaron en 1991 por el National Institutes of Health (NIH). Aquí se establece que se aplica, en su mayoría, a personas cuyo Índice de Masa Corporal (IMC) es mayor a 40 y que “no pueden bajar de peso con las dietas o los ejercicios”. “No es una cirugía de carácter estético”.

Tabla de valoración nutricional según IMC. (Foto: INS)

No obstante, Roncalla, también docente universitario en la Universidad Cayetano Heredia, expresa que las personas con un IMC de 35 sí pueden ser intervenidos, cuando padecen de otras enfermedades asociadas a la obesidad como la diabetes, hipertensión arterial o dificultades de tipo vascular.

La edad es un factor que tampoco se ha estandarizado, revela. “No hay parámetros de edad, hoy en día cualquier paciente puede entrar al quirófano si tiene una evaluación previa”, afirma en contraparte a los informes médicos que aseguran que el paciente que desea ser intervenido debe tener entre 18 y 60 años de edad.

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¿Qué implica someterse a una reducción de estómago?

El experto detalla que detrás de este proceso existe un trabajo en conjunto de un equipo multidisciplinario que asesorarán y determinarán si el interesado puede ser sometido o no a la operación.

En primer lugar, el individuo debe ser evaluado por un gastroenterólogo mediante una endoscopía para conocer si presenta alguna lesión como gastritis, úlceras o hernia. “Nosotros tenemos que entrar a una zona sana. No podemos trabajar en un estómago enfermo, ya que sería una contraindicación y riesgo al efectuar la injerencia médica”, alerta.

Por su parte, el cardiólogo tendrá en sus manos la función de evaluar el estado del corazón y cómo este bombea la sangre a todo el cuerpo. El neumólogo debe asegurar que el intervenido “no presente complicaciones respiratorias porque estará recostado todo el tiempo”, agrega el clínico.

El otro actor indispensable en el transcurso será el psicólogo; se deben efectuar sesiones antes y después de la intervención. En la fase preoperatoria se brindará toda la información requerida; así como los efectos secundarios.

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¿Cómo será el régimen alimenticio y la pérdida de peso tras la operación?

La recuperación del paciente tras salir del quirófano puede demandar entre dos y tres días, aclara Roncalla. Pero, da cuenta que tardará varias semanas en volver a comer con normalidad; aunque ya no consumirá tantos alimentos. Por ende, deberá elaborar un menú equilibrado que incluya fruta, verdura y proteínas.

“En los primeros días el paciente estará restringido solamente a consumir el alimento de forma líquida; luego, una dieta blanda, es decir, licuados. Con el pasar de las semanas ya podrá degustar alimentos sólidos”, sostiene.

A diferencia de otros tratamientos como el bypass gástrico, la manga no altera la continuidad del tubo digestivo ni tiene efectos secundarios al momento de absorber los nutrientes y vitaminas de las sustancias, ratifica nuestro consultado.

Roncalla, adiciona que el éxito del tratamiento radicará en que la persona pueda superar algunos cuadros de depresión o ansiedad que le causará el dejar de consumir grandes cantidades de comida acompañado de ejercicio.

En cuanto a la disminución de peso, el médico apunta a que el paciente puede perder entre 30 y 50 kilogramos con la ayuda de su alimentación y en un lapso de hasta seis meses.

Muchos estudios e información en la Internet argumentan que el estómago no recuperará su tamaño, luego de someterse a la manga gástrica; para Roncalla esto no es taxativo, porque se trata de un órgano moldeable.

“El estómago sí recupera el tamaño, a partir de los 5 años se ve que hay un crecimiento en aquellos pacientes que se sometieron a una gastrectomía total, no quizás del mismo tamaño”, finaliza.