El hígado es un órgano que realiza más de 500 funciones en nuestro organismo.

¿Qué es la cirrosis hepática? Síntomas y prevención

Más de 9 millones de peruanos padecen actualmente de hígado graso.

La República
16 Oct 2019 | 9:24 h

La cirrosis hepática se caracteriza por el aumento de la fibrosis, es decir, por el desarrollo de cicatrices en el hígado y por alteraciones vasculares. Esto desencadena que las venas y arterias que irrigan el hígado generen cicatrices y formen nódulos en el hígado que van afectando la enfermedad hepática.

La cirrosis causa cambios que incluyen la obstrucción del flujo de sangre hacia el hígado, llamada hipertensión portal. El daño causado al hígado por la cirrosis es irreversible, y las etapas avanzadas podrían ocasionar episodios fatales, sin embargo, si se tiene un tratamiento adecuado se puede tener un mejor pronóstico.

Por lo general, los síntomas de la cirrosis no son detectables hasta que el daño en el hígado se encuentra en una fase avanzada. Algunos de los síntomas pueden ser: náuseas, pérdida del apetito, aumento de peso, picazón en la piel, fatiga, aparición fácil de moretones, hinchazón abdominal.

Factores de riesgo

Las causas más comunes de la cirrosis son:

  • Abuso crónico de alcohol
  • Hepatitis viral crónica (hepatitis B, C y D)
  • Acumulación de grasas en el hígado (enfermedad de hígado graso de causa no alcohólica)
  • Acumulación de hierro en el cuerpo (hemocromatosis)
  • Fibrosis quística
  • Cobre acumulado en el hígado (enfermedad de Wilson)
  • Vías biliares mal formadas (atresia biliar)

Prevención

Las principales cosas que puede hacer una persona para prevenir la cirrosis son:

  • Evitar el consumo de alcohol
  • Moderar el consumo de sal de mesa
  • Evitar el consumo de medicamentos o sustancias tóxicas para el hígado
  • No tener prácticas sexuales de riesgo
  • No compartir agujas o jeringas con otras personas
  • Vacunación en el caso de la hepatitis B

Si bien es cierto, no todas las personas llegan a adquirir un tratamiento adecuado para la cirrosis hepática y lamentablemente cuando la enfermedad se encuentra avanzada, la única solución es el trasplante de hígado. La mayoría de los hígados provienen de un donante fallecido, o de igual forma se puede realizar con un donante vivo.

Una nueva oportunidad de vida:

Tal es el caso de Raúl Julio Quispe Quispe, pensionista de 56 años y nacido en Huancayo, quien desde hace siete años padecía de cirrosis hepática y fue sometido a un trasplante de hígado en el hospital Ramiro Prialé del Seguro Social de Salud (EsSalud) de Huancayo, tras permanecer tres años en lista de espera para recibir el órgano que requería a fin de mejorar su calidad de vida.

“Estoy muy agradecido con Dios, con el donante y su familia, pero sobre todo con los médicos y enfermeras de EsSalud, que lucharon por mi recuperación. Estoy bendecido, volví a nacer”, expresó.

Esta es la sexta operación que se realiza de este tipo en esa ciudad. La intervención demandó más de 20 horas de ardua labor y fue realizada por un equipo multidisciplinario liderado por el médico Félix Ortega Álvarez, jefe de la Unidad de Trasplante de Órganos y Tejidos de EsSalud Junín.

Datos:

- 1 de cada 200 personas pueden estar afectadas con cirrosis hepática y comúnmente se da en personas que tienen algunos factores de riesgo como sobrepeso, obesidad o algún antecedente de hepatitis crónica.

- Más de 9 millones de peruanos padecen actualmente de hígado graso.

- EsSalud impulsa la campaña “Yo Dono Vida”, que busca sensibilizar a las familias sobre la importancia de la donación de órganos y tejidos como un acto voluntario y solidario que salva vidas.


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