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Política

Proyecto de Avanza País para reducir los votos: ¿una ley con nombre propio?

La propuesta de reducción de 87 votos a 78 contraviene al equilibrio de poderes y hasta a determinaciones recomendadas por el Tribunal Constitucional, según constitucionalistas.

Castillo podría enfrentarse a otra moción de vacancia de aceptarse una norma como la propuesta por Avanza País. Foto: Presidencia de la República
Castillo podría enfrentarse a otra moción de vacancia de aceptarse una norma como la propuesta por Avanza País. Foto: Presidencia de la República
Laura Vásquez

Tras las acusaciones emitidas por el exministro del Interior Mariano González, la idea de la presentación de una moción de vacancia contra el presidente Pedro Castillo tomó fuerza en el Congreso durante la última semana; sin embargo, al saberse que no se llegaría al mínimo de votos para su salida, la bancada de Avanza País decidió presentar un proyecto de ley que cambie el mínimo de 87 votos a 78.

Esta decisión ha sido criticada por un sector del parlamento que ha acusado a los congresistas Diego Bazán, Rosselli Amuruz y Norma Yarrow (impulsores de la ley) de haber planteado una norma con nombre propio. Pero, ¿qué tan cierto es esto y por qué motivo es definida de esta manera?

La República conversó con dos especialistas que coinciden en que esta propuesta de cambio en el reglamento del Congreso si respondería a una ley con nombre propio, pero existen más discordancias respecto a su presentación que terminan por ir en contra de las decisiones tomadas por el Tribunal Constitucional (TC).

A más votos, mayor equilibro de poderes

La constitucionalista Elena Alvites señaló que, según lo establecido por el TC en su momento, “para tomar medidas como esta, como la vacancia, debía darse cuando menos un porcentaje elevado del número de votos del Congreso, y cambiarlo es contravenir ese principio que busca traducir el equilibrio entre los dos poderes del Estado”.

En ese mismo sentido, el constitucionalista César Delgado Guembes especificó los momentos en los que ha intervenido el Tribunal para preservar este equilibrio.

“Más allá de eso, en el año 2003, el Tribunal Constitucional exhortaba al Congreso a que modificara su reglamento para que la vacancia no procediera sino no dos tercios, y más recientemente en la composición del Tribunal Constitucional que acaba de concluir. Hubo tres magistrados que estaban incluso sugiriendo que ese número aumente a cuatro quintos, lo cual equivaldría a 104 votos”, aseveró el experto.

Desistimientos en las negociaciones

Según Delgado Guembes, la vía normal para llegar a obtener el mínimo de votos actual para una vacancia no debería de darse mediante una reducción del mínimo, sino mediante la conversación con los 44 votos (o 44 congresistas) que no están a favor del proceso contra Castillo. “Pero para hacerlo obviamente tenemos que contar con que haya congresistas que dejen de respaldar a quien respaldan”, expresó.

Ante esta situación, surge esta intención de crear una ley en específico para poder lograr la salida de un jefe de Estado como lo es Pedro Castillo.

En ese sentido, Alvites asevera que, incluso, se estaría abusando de este poder como legisladores, pues “las leyes se adoptan con la finalidad de regular hacia adelante todas las situaciones que tengan que ver con la vacancia, no necesariamente con un presidente, porque las circunstancias cambian, y en esa medida estaría abusando el Congreso de su potestad, para dar una ley con nombre propio que es contrario a la Constitución”.

¿Es viable una reducción de votos para la vacancia?

Para ambos constitucionalistas existe esa posibilidad, pero tanto Delgado Guembes como Alvites precisan que se trata de un abuso de su función como parlamentarios.

El especialista en temas parlamentarios precisó que “el que sea reglamentario, no necesariamente hace que ese proyecto reúna las condiciones éticas, políticas y constitucionales para tener vigencia.(...) No es antirreglamentaria, porque quienes la presentarían, son personas competentes para hacerlo, pero si sería de una axiología y ética dudosa.”

A su vez, Alvites señala que la ley contraviene las mínimas garantías que debe tener la actuación del Congreso, y para poder ser aceptada, no se reduciría el número. De hecho, a su parecer, “lo adecuado, a pesar de que esto es una regulación del Congreso, es que tenga un número que represente un consenso alto del Poder Legislativo, y no un consenso hacia abajo (...) un consenso político que equilibre con la cabeza del ejecutivo”.

Por su lado, Delgado Guembes acota que esta medida sí podría ser tomada en un futuro, pero siempre y cuando la intención de vacar al presidente de la Nación esté fuera de la agenda política, pues esto es lo que genera el atropello axiológico de la propuesta presentada por Avanza País.