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Política

Mariano González: “El nuevo ministro del Interior podría cambiar a los miembros del equipo especial”

Entrevista al exministro del Interior, quien asevera que el nuevo titular de esta cartera ya está afectando al equipo especial de la PNP. “Los está asfixiando porque no tienen recursos”.

Incómodo. González dice que el presidente lo acusó de tomar decisiones sin consultar. Foto: Gerardo Marín/La República
Incómodo. González dice que el presidente lo acusó de tomar decisiones sin consultar. Foto: Gerardo Marín/La República
Doris Aguirre

—La fiscal Marita Barreto le solicitó designar a cuatro coroneles para formar un equipo especial. ¿Un ministro del Interior puede negarse a acatar un requerimiento de la Fiscalía de la Nación?

—En mi condición de ministro del Interior podría haber dicho que no, o que sí. Pero de ninguna manera le iba a decir que no, porque había todo un trabajo previo. ¿Y cuál era ese trabajo previo? El cambio de los coroneles Harvey Colchado Huamaní y Luis Silva Collazos. Si bien es cierto que la fiscal Barreto solicitó a los cuatro coroneles, lo que hizo mi gestión era facilitar las unidades estratégicas. No voy a entrar en discusión quién es la madre del cordero. Para mí lo importante era el trabajo coordinado entre la Policía y la Fiscalía para lograr los objetivos.

—¿Podría precisar cuál fue su participación?

—Lo que yo hice como ministro es en el primer momento con voluntad política generar las condiciones para que los equipos de inteligencia sean los suficientemente profesionales, para que cuando sean requeridos se designe a los mejores.

—¿A las órdenes de quiénes responde el equipo especial de coroneles designados por la Fiscalía?

—El coordinador del equipo especial es el coronel Harvey Colchado y tiene que trabajar en apoyo a la Fiscalía. El ministro del Interior no puede interferir. Por eso emití una resolución designándolos para que ellos se pongan a disposición y trabajen con la Fiscalía. Si no existiera esa resolución ministerial, el equipo no tendría ningún sustento legal y operativo para ponerse a disposición. Pero, aquí hay algo importante, porque conmigo en la cabeza (en el Ministerio del Interior) el equipo tenía las garantías del apoyo político total. Es decir, que le lleguen a tiempo los recursos y que trabajen tranquilos.

—Sin embargo, a pesar de la resolución que usted emitió antes de su salida, ¿el nuevo ministro del Interior, Willy Huerta, podría cambiar la composición y los objetivos del equipo especial?

—Sí podría hacerlo, como ya está sucediendo y está afectando al equipo especial. Los está asfixiando porque no tienen recursos. Estaba pendiente un trámite de recursos de inteligencia en el sector y no están siendo transferidos oportunamente. En ese solo acto ya se está configurando la obstrucción.

—¿Este fue el motivo de su salida del sector?

—Mi salida fue la culminación de una serie de hechos que generaron una rápida ruptura de la relación entre el presidente Pedro Castillo y yo.

—¿A qué hechos se refiere?

—Desde el primer momento que tomé decisiones tanto a nivel gestión administrativa como también del trabajo operativo y de inteligencia. Por el lado de inteligencia, fue remover a la plana de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimin). La decisión fue retirar del cargo al coronel en retiro PNP Jorge Cassanova y reemplazarlo por el general en retiro de la PNP César Vallejos Mori, que es un oficial que conoce de inteligencia y es de mi confianza.

—¿Qué otros cambios más?

—También traje a una persona a la que le tengo absoluta confianza, porque es uno de los mejores policías: el coronel Harvey Colchado Huamaní, conocido como “René”. Lo promoví para que fuera el jefe de la División de Búsqueda de la Digimin, que es el corazón de la Digimin. Y también promoví el cambio del jefe de la División de Búsqueda de la Dirección de Inteligencia (Dirin) de la Policía Nacional, llevando al coronel Luis Silva Collazos.

—¿Estos cambios mortificaron al presidente Castillo? ¿Por qué?

—Sí. Esta medida de hacer los cambios fue lo que primero cuestionó el presidente Pedro Castillo. Cuando yo me encontraba en el despacho de Palacio de Gobierno, el presidente Pedro Castillo mostró su molestia porque había cambiado al jefe de la Digimin, coronel Jorge Casanova.

—¿Qué le dijo textualmente?

—Me preguntó: ‘¿Por qué has sacado a Casanova?’. Yo le contesté que, primero, yo no confiaba en él, y, segundo, porque no tenía la especialidad de inteligencia. Además, no me gustaba el trabajo que venía realizando. ‘¿Pero es un buen oficial?’, me dijo. Y le contesté: ‘Puede ser una buena persona, presidente, pero no es la persona idónea’, le respondí.

—¿Solo le cuestionó el cambio del jefe de la Digimin?

—No, el presidente también se fastidió porque había traído al coronel Harvey Colchado.

—¿Qué pensó en ese momento?

—Me pregunté: Si estoy trayendo a buenos elementos, buenas personas y buenos profesionales, ¿porque tendría que cuestionarme? Entonces, sentí que la cosa se rompía, la relación se estaba fracturando insuperablemente y que era cuestión de tiempo. Y fue así, muy rápido.

—¿Fue la única vez que le hizo un reclamo?

—El reclamo final, cuando me sacó del cargo, fue cuando el presidente se enteró de la resolución que designa la conformación del equipo especial integrado por los coroneles Harvey Colchado, Walter Lozano, Franco Moreno y Luis Silva.

—¿Qué dijo específicamente el presidente Castillo?

—El 18 de julio estaba en una entrevista con unos periodistas, y al promediar las 8 de la noche, revisé mi teléfono celular que estaba en modo de silencio y me percaté que tenía una llamada perdida del presidente Castillo. Inmediatamente lo llamé y me dijo: ‘Señor ministro, o sea que usted toma decisiones nuevamente sin consultar’. Yo le contesté: ‘Presidente, si gusta voy inmediatamente a Palacio y le explico el porqué de mis decisiones’. ‘Tengo agenda ahora”, me respondió. ‘Puedo ir mañana a las 7 de la mañana’, insistí. Pero el presidente me dijo que me iba a avisar luego. Sin embargo, a los pocos minutos, el presidente Castillo me avisó por Twitter que ya me había despedido.