Hernán Chaparro: “La política como pleito sin aporte al país genera más insatisfacción en el votante”

Hernán Chaparro. Director de la encuestadora GfK y psicólogo.

Hernán Chaparro. Director de la encuestadora GfK y psicólogo.

Hernán Chaparro, director de la encuestadora GfK, anuncia un marzo movido por las preferencias que se definirán en la mitad del electorado y por el contrapunto de las propuestas de los candidatos. Hasta ahora, dice, solo ha habido “un juego de imágenes” donde los votantes no tienen más que “lo que imaginan de los candidatos”. En las próximas semanas, el contraste de ideas y los debates traerían muchos sorpresas.
 
 
A seis semanas para las elecciones, ya se habla de una segunda vuelta entre Keiko y Guzmán, si el JNE lo mantiene. ¿Es un escenario casi irreversible?
 
No. Keiko tiene más probabilidades, pero el debate y la exposición de ideas se han perdido. Recién, si el problema de Guzmán se resuelve en las próximas semanas, habrá posibilidad de que se expongan ideas para que la gente no decida solo por lo que se imagina que es el candidato. El escenario se puede mover porque todavía no ha habido mayor debate. En las elecciones municipales, Cornejo antes del debate tenía 3% y después llegó a 15%. Hasta ahora solo ha habido juego de imágenes en medio de mucha desilusión. Entre candidatos han primado el ataque y las descalificaciones, que es continuidad de la confrontación política de los últimos cinco años.
 
Se ha dicho que ahora los gestos priman sobre las ideas.
 
Junto con la emoción, debe haber argumentos. Hay un intento de la gente de leer entre líneas, de encontrar en el gesto, en la imagen, más. Además, cerca de un 50% entra al proceso con indiferencia. Su acercamiento es más tardío. Conforme se acerca la fecha, le prestan mayor atención.
 
¿Entonces podríamos tener un marzo con muchos cambios?
 
Con cambios, no sé si muchos. En casi todos los procesos electorales se dan subidas intempestivas de candidatos en las últimas tres semanas, que ya no paran. Esto no ocurre cuando se da mucho antes, como en Acuña, que creció el año pasado, o como podría ser el caso de Guzmán. Una vez que se defina su candidatura (en el JNE), se vería más qué propone. Podría llevar a que se consolide o baje. Ahora tiene que mantenerse. En cambio, cuando una de esas subidas se da una semana antes de elecciones, ya no hay tiempo para que baje.
 
¿La de Guzmán podría ser subida episódica, como la de Acuña?
 
Dependerá. Posiblemente tenga que ver más con la solidez de sus ideas fuerza. Los debates son una muestra de ideas fuerzas y de que el candidato está en capacidad de gobernar. Acá tienen que ver los medios de comunicación y los candidatos, aunque parece que hay candidatos que no quieren debatir.
 
¿Su problema en el JNE solo lo ha favorecido electoralmente?
 
Lo favorece. A fines de enero lo conocía un 40%, ahora debe de estar en 80% o 90%. Y algo de ese conocimiento debe de haber pasado a apoyo. Por otro lado, es visto como alguien atacado, victimizado. Y ahora, ante ese 70% que buscaba una alternativa a Keiko, puede encarnar parte del sentimiento antifujimorista: aparece en empate técnico para una segunda vuelta. Por otro lado, sus competidores dirán contra él que tantas dificultades en el JNE revelan su inexperiencia.
 
Si Guzmán es tachado, ¿a dónde se pueden ir sus votos?
 
Lo veremos en nuestra encuesta el próximo domingo. En enero se iba una parte a Keiko, otra a PPK y algo a Verónika Mendoza. Hay que ver el escenario en que PPK ha bajado. Pero casi el 90% de quienes votarían por Guzmán era gente que prefiere un candidato nuevo, probablemente porque interpretan la experiencia como experiencia fallida y que los políticos que pasaron por la función pública son fallidos. Más allá de lo que propone Guzmán, que muchos no saben, ven en él una oferta fresca y desvinculada del pasado de la política del país, o sea corrupción: en la mente ciudadana político es igual a corrupto.
 
Por eso sus rivales tratan de asociarlo al humalismo actual.
 
Sí. Además, entre los votantes de Guzmán hay muchos jóvenes. Y se sabe que no tienen apego a tradiciones e historia, y arriesgan más. Gustan de la aventura y de los riesgos.
 
¿Keiko empezó a caer por la violencia de su entorno y el recuerdo oscuro de los noventa?
 
De todas maneras lo malo de los noventa estará en el debate en la segunda vuelta, con más fuerza que ahora, porque aún es muy probable que ella pase. Veremos en otras mediciones si esa baja marca una tendencia.
 
¿El antifujimorismo será clave en la elección como en el 2011?
 
Los ‘antis’ estarán presentes. Pero por la imagen de juventud en Keiko y Guzmán, si ellos pasan, se podría pensar que estas elecciones serían el inicio de una renovación en la política peruana, como posibilidad.
 
¿Acuña tiene probabilidad de reflotar en las preferencias?
 
No, creo que fue una esperanza que se desinfló rápido. En diciembre había muchos jóvenes apoyando a Acuña. Ya en enero los había absorbido Guzmán.
 
Y si Acuña es retirado, ¿a dónde migrarían sus electores?
 
El domingo veremos (el domingo 6 de marzo se difunde encuesta de GfK). En enero, vimos que parte de ese voto se iría a Keiko, porque es un voto más de sectores bajos, del interior y que se mueve en lógicas pragmátistas. El segundo heredero en enero era García.
 
PPK ha relanzado su campaña, ¿puede lograr reengancharse?
 
Sí, todavía es temprano. El momento lo complica porque ese caudal de votos que apostaba por él se ha perdido. Recuperar es más complicado.
 
¿Cómo ve la reacción de García y de quienes repiten “Guzmán es candidato de Nadine”?
 
Deberían tranquilizarse y poner un bastión en las ideas. El Apra se ha desatado no solo por acusaciones de narcoindultos, sino porque terminó siendo contrincante de Nadine Heredia. Insistir en lo mismo resultará en lo mismo: más desgaste. La gente esta cansada de eso. ¿Dónde está la frescura? Si la tienen, que la saquen.
 
¿Y que le parece que los candidatos cuestionen al JNE?
 
Dudo que eso les sume. Para la mayoría que está desconectada, la política como conflicto sin aporte al país genera más indiferencia o insatisfacción. Si tienen argumentos de un mal proceso, que los muestren, pero concentrarse en eso no creo que dé réditos. A la gente se la tiene que reenganchar.
 
¿García puede resurgir?
 
Tiene recursos, pero basta ver que la intención de voto en otros procesos electorales a estas alturas era mucho mayor. Cambiar este escenario es mucho más difícil que antes. Hoy la apuesta por lo nuevo tiene mayor peso. Alianza Popular insiste en la experiencia y no en que tenga algo de renovación...
 
Quizá su estilo de grandes discursos ya no funciona en estos tiempos de inmediatismo.
 
Algo de eso hay. Pero buena parte de apristas en redes está más atacando a otros que levantando las virtudes del partido. Si al principio García hubiera reconocido errores en el caso narcoindultos, habría dado un mejor mensaje. Lo ha hecho recién ahora. Y el Apra ya ha perdido capital político.
 
¿Hay espacio todavía para Barnechea o para Mendoza?
 
El problema de Barnechea es que salió tarde. Está creciendo y, aunque tuvo mucha actividad periodística y política para una generación, muchos recién lo están conociendo. Sobre su estilo, es relativo que sea de otro tiempo. Muchos decían que el estilo de Belaunde no funcionaba después de Velasco. Dependerá de que se haga más conocido y convierta conocimiento en entusiasmo. Igual para Mendoza. Cuando hubo elecciones del Frente Amplio, solo 16% del país se había enterado. Un 16% se autopercibe de izquierda, aunque puede apoyar a otros candidatos.

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