“El capitán ‘Arturo’ me dijo: Tú me conoces. Si cuentas algo, te desaparezco”

En Huanta. Esta semana, La República acompañó a Isabel Rodríguez Chipana a la zona de Erapata, donde mataron al periodista Hugo Bustíos en 1988. Ella reconstruyó paso a paso lo que ocurrió ese día y los posteriores, cuando fue víctima de violación.

En Huanta. Esta semana, La República acompañó a Isabel Rodríguez Chipana a la zona de Erapata, donde mataron al periodista Hugo Bustíos en 1988. Ella reconstruyó paso a paso lo que ocurrió ese día y los posteriores, cuando fue víctima de violación.

Desde Huanta
 
Isabel Rodríguez Chipana guardó silencio durante casi 27 años. Temía recordar, hasta que hace algunos meses llegó a Lima y vio al ex ministro del Interior, Daniel Urresti, caminando cerca de Palacio de Gobierno. Entonces, todo volvió a su mente y se echó a llorar.
 
"Ese es el capitán 'Arturo'. Él es el asesino del señor Hugo", le dijo a Oriol Curo, uno de los miembros de la Asociación de Autodefensas de la Provincia de Huanta, con los que vino para pedir mayor reconocimiento del Gobierno por haber luchado contra el terrorismo.
 
En ese momento, no sabía que había sido ministro ni cuál era su verdadero nombre. Para ella era uno de los militares del Cuartel Castropampa que participaron en el asesinato del corresponsal de Caretas, Hugo Bustíos Saavedra.
 
Muchos periodistas han venido, pero no he contado a nadie. Ni a mis hijos he contado
- Testigo que acusa a Urresti de violación
 
La República la ubicó en julio pasado en su vivienda, en el Centro Poblado Quinrapa, a diez minutos de Huanta. Y aunque al inicio no quiso hablar, finalmente confió en nosotros, solo cuando nos comprometimos no publicar nada sin su consentimiento, el cual nos dio la semana pasada.
 
"He reconocido al capitán 'Arturo' en Lima. Él estuvo ese día que mataron al señor Hugo. Estaba con 'Centurión' y 'Ojos de Gato'. Yo estaba escondida, pero vi que dispararon", describió.
 
Al ver la foto del ex ministro Urresti expresó segura: "Él es el capitán 'Arturo'...", lo identificó sin titubear.
 
"Por la muerte del señor Hugo nos llevaron al  cuartel, a la PIP. El capitán 'Arturo' me dijo: Tú me conoces. Si cuentas algo, te desaparezco... te voy a hacer polvo", recordó.
 
Explicó que no habló por temor, pues otros testigos fueron amenazados tras declarar sobre el crimen del periodista, e incluso el poblador Alejandro Ortiz Cerna fue asesinado en 1989 de un balazo en la cabeza, después de ratificar su versión, acusando a los militares y reconociendo a "Ojos de Gato".
 
En un momento de su relato, Isabel se detuvo y comenzó a llorar. "El capitán 'Arturo' me violó dos veces...", reveló entre incontrolables sollozos.
 
"Muchos periodistas han venido, pero no he contado a nadie. Ni a mis hijos he contado", manifestó.
 
Los detalles son los mismos que escuchó todo el país el viernes pasado, cuando declaró en el juicio oral contra el exministro Urresti por el homicidio de Bustíos.
 

La reconstrucción

Esta semana, La República acompañó a Isabel Rodríguez a  Huanta para reconstruir lo que ella vio la mañana del 24 de noviembre de 1988, cuando mataron al periodista.
 
Recorrió el lugar donde se produjo el asesinato, reconociendo con exactitud el paraje donde se detuvo el vehículo militar que transportó a los cuatro efectivos del Ejército que dispararon contra Bustíos y su colega Eduardo Yeni Rojas, quien resultó herido en la emboscada.
 
Se detuvo en el sitio donde se ocultó, y desde donde observó el crimen.
 
Ubicó el punto a donde vio esconderse a Urresti –a quien sigue llamando capitán "Arturo"– y a "Centurión".
 
"En acá estaba mi casa; en acá mi cocinita, sin techar, donde se pararon y dispararon. Otros estaban al frente", señaló rememorando los sucesos, pues en la zona ya no existe la vivienda en que habitaba en 1988.
 
Su versión fue consistente, tanto con la primera vez que la entrevistamos, tres meses atrás, así como con su relato del viernes en la audiencia.
 

Niega ser terrorista

Se indignó cuando le preguntamos por qué se acogió a la ley de arrepentimiento. "Yo nunca he sido terrorista. Yo luché contra ellos. Yo soy de la ronda, y adelante de los militares hemos ido. ¿Cómo puede decir que soy terrorista?", expone.
 
Agregó que los subversivos se llevaron cosas de su tienda. "Ellos venían encapuchados, como en el campo vivimos sin defensa, y se llevaron mis cosas", indicó y argumentó que nunca lo denunció por temor.
 
La Dircote informó a la Sala Penal que su nombre figura en un acta de arrepentimiento suscrita en junio de 1994 en el cuartel de Huanta.
 
Al parecer, la habrían incluido precisamente, por haber contado que dio alimentos a miembros armados de Sendero Luminoso que llegaron a su comunidad, al igual que otros pobladores, y que los obligaron a participar en sus reuniones. También habría dicho que ella nunca participó en ninguna acción subversiva.
 

Urresti: “Solo dijo mentiras gruesas”

Daniel Urresti aseguró que Isabel Rodríguez solo ha dicho mentiras gruesas y que él no la violó ni participó en el crimen de Hugo Bustíos.
 
Cuestionó cada una de sus afirmaciones, como la que ella participó en la construcción del cerco perimétrico, pues ya existía desde que se instaló el cuartel en 1984.
 
La descalificó por ser terrorista arrepentida y recordó que dos pobladores de Quinrapa irán a declarar que ella estuvo en el monte con los subversivos.
 
Insistió en que él nunca salió del cuartel, aunque admitió que participó en patrullajes a torres y operaciones de cerco, siempre uniformado, como se observa en las fotografías difundidas en un programa de televisión y que serían de enero de 1988.
 
Asevera que el proceso en su contra responde a su pre candidatura  por el Partido Nacionalista y que de no haberlo hecho, el caso no hubiera llegado a juicio oral.
 

Claves

Rodríguez Chipana indicó que en 1988 el capitán "Arturo" era un hombre flaco, alto, y a quien identifica como el ex ministro, Daniel Urresti, por sus cejas "medio jaladas".
 
Por su parte, el ex titular del Interior criticó esta descripción y aseguró que en los últimos años de 1988 se dejó crecer la barba. Anunció que la denunciaría penalmente.

 

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