¿Qué simboliza el nuevo presidente Humala? Responde: Raúl Tola

Plataforma_glr
24 Jun 2011 | 23:23 h

Partiendo desde una comparación con los últimos gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García , el columnista de La República , se pregunta ¿qué puede simbolizar Ollanta Humala ? y además identifica un detalle y a la vez reto, no menor, de este resultado: Humala es el primer candidato que gana una eleción, defendiendo una alternativa de izquierda.

Humala frente a la historia

Raúl Tola


Los presidentes no son solo gestores. Tan o más importante que sus funciones ejecutivas es el papel simbólico que les cabe durante el tiempo de su mandato. Desde la recuperación de la democracia, quizá el único que comprendió y honró esta responsabilidad fue Valentín Paniagua. Con sus aciertos y errores, personalizó un nuevo tiempo, y sus gestos y credenciales contribuyeron a que, durante ocho meses y a pesar de no haber sido elegido por el voto popular, viviéramos una corta e irrepetible primavera democrática. Toledo, su sucesor, simbolizaba muchísimas cosas, aunque temo que nunca lo comprendió.

Era el cholo que, surgido en la pobreza, había sido capaz de prosperar por méritos propios, hasta llegar a lo más alto: la presidencia. Su gobierno debió servir para refutar el racismo que, como han demostrado las recientes elecciones, pervive en un poderoso aunque minoritario sector. Con su comportamiento frívolo, su impuntualidad, sus maneras afectadas y sus problemas de filiación, Toledo más bien contribuyó a agudizar ese vergonzoso prejuicio.

En el 2006, Alan García tenía un propósito: borrar el desastre que fue su primer mandato, caracterizado por la hiperinflación y por serias acusaciones de corrupción, y reivindicar al Apra. Lo consiguió de manera parcial: es innegable que el país ha gozado cinco años de un manejo económico serio, con unos índices de crecimiento que son la envidia del mundo. Pero en la segunda materia, con casos como los petroaudios o el indulto a Crousillat, fracasó rotundamente. Por si fuera poco, el partido fundado por Haya de la Torre hoy agoniza. ¿Qué simboliza Humala, nuestro próximo presidente? Algo muy complejo.

En primer lugar que, en contra de las sospechas, los miembros de las FFAA están preparados para vivir en democracia y que, a pesar del historial golpista que los precede y de la evidente naturaleza vertical de su educación en los cuarteles, son capaces de manejarse por consensos, tolerar las disidencias y garantizar la continuidad del mismo sistema político contra el que varias veces atentaron (Odría, Lindley, Pérez Godoy, Velasco y Morales Bermúdez, por citar los últimos).

El segundo reto no es menor. Humala es el primer presidente que alcanza legítimamente el poder defendiendo una alternativa de izquierda. Deberá ser capaz de demostrar que las posiciones que reivindica han madurado. Que sus diferencias con la derecha son menores que sus coincidencias, como en Chile, donde Piñera sucedió a Bachelet sin contratiempos. Cuando los opuestos consiguen incorporar a su ideología las políticas de Estado, por los consensos, tendremos la certeza de que el camino del progreso y la unidad está despejado.